Preparación
para el derramamiento de las plagas postreras
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
Título: Preparación para el
derramamiento de las plagas postreras
Texto
de Oro: Ap cap. 15 verso 1; “Vi en el cielo otra señal,
grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque
en ellas se consumaba la ira de Dios.”
Comentario
Teológico Bíblico Sistemático. La
palabra traducida “Señal,” significa: Portento, Maravilla o apariencia
maravillosa como en Apocalipsis cap. 12
versos 1 al 3; “Apareció en el cielo
una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y
sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con
dolores de parto, en la angustia del alumbramiento. También apareció otra señal
en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez
cuernos, y en sus cabezas siete diademas.”
Preliminar
o Introducción
Por medio del simbolismo de
las siete trompetas, el apóstol Juan ha presentado una serie de visitaciones
Divinas en forma de plagas y aflicciones para despertar a los hombres a la
realidad final de Dios. Ahora esta serie, llega a su clímax (o culminación),
con las plagas de las copas. Dios habrá derramado totalmente su ira en el
contexto particular de las plagas que anticiparon el juicio final. Estas plagas
no pueden ser interpretadas con el sentido de que ellas agotan la totalidad de
la ira de Dios. La bestia, el falso profeta y todos los que persisten en la
maldad han de ser lanzados al lago que arde con azufre, en la manifestación de
la ira de Dios contra el pecado. Estas palabras deben ser tomadas en su
particular contexto escatológico: el derramamiento de la ira de Dios en el
tiempo de la gran tribulación es el intento de hacer que los adoradores de la
bestia se arrodillen ante la Soberanía de Dios.
Desarrollo
Versículo
2. “Vi
también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado
la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre,
en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios.”
Comentario
Teológico Bíblico Sistemático. En el umbral o paso de las
últimas plagas, el apóstol Juan tiene una visión anticipada de los vencedores
de la bestia. De hecho son los santos mártires muertos por la bestia a causa de
su perseverancia delante de la persecución, y su persistente obediencia a los
mandamientos de Dios y su fe en Jesucristo. Ap 14:12; “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan
los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.” Han vencido a la bestia con su martirio,
porque en la muerte no han negado el nombre de Jesús. Se han negado a adorar a
la bestia, y no se inclinaron delante de su imagen. Ap 13:15; “Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la
bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la
adorase.” Y se
negaron a recibir el número de su nombre.
Aunque la bestia tiene poder para matarlos, en realidad ellos lo han
vencido al permanecer fieles a Jesucristo; su verdadero propósito había sido frustrado.
Presumimos que la persecución llevada a cabo contra los santos por parte de la
bestia continua a lo largo del periodo de las siete copas. No hay una razón
poderosa para interpretar el mar de vidrio como algo distinto que está delante
el trono de Dios. Ap 4:6; “Y delante
del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y
alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y
detrás.” El pensamiento central en este simbolismo es que estos vencedores
de la bestia están de pie delante del trono de Dios, en su misma presencia. La
bestia había supuesto que al matarlos los había vencido, pero su muerte
significaba sólo que habían sido llevados de la tierra a la presencia de Dios.
La victoria final era de ellos. Que el mar de vidrio estuviera mezclado con
fuego probablemente es una alusión simbólica al hecho de que este es un tiempo
de juicio para aquellos que moran en la tierra, o puede referirse a la
persecución sangrienta a través de la cual han pasado los vencedores. Las arpas
de Dios, que sostienen en sus manos forman un nuevo símbolo de victoria. Las
arpas son expresiones de alabanza y adoración a Dios. Ap 5:8; “Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes
y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían
arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.”
Ap 14:2; “Y oí una voz del cielo
como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que
oí era como de arpistas que tocaban sus arpas.” Los vencedores expresan su
alegría por la victoria mediante canciones de alabanzas.
Versículo
3. Y
cantan el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero. Los
Exegetas (Son los comentaristas o expositores, intérpretes Hermenéuticos de la
Palabra), debaten si esto significa que los vencedores cantan una canción o
dos. Gramaticalmente, el lenguaje parece sugerir dos canciones: una de Moisés y
otra del Cordero. De acuerdo al contexto, la idea es que los vencedores cantan
una canción de triunfo que es conocida tanto por los santos del Antiguo
Testamento como del Nuevo, porque ambos cantan sobre la liberación obrada por
el mismo Dios. El cántico de Moisés quizás es la canción de liberación del
Éxodo, cuando los Israelitas alabaron a Dios por su liberación de Egipto. El
cántico del Cordero en este contexto no es un cántico de salvación personal; es
un cántico de liberación del odio y la hostilidad de la bestia. Así como Dios
liberó a Israel de Egipto, así Él ha liberado a los santos de adorar a la
bestia, mientras derramaba sus juicios sobre los adoradores de la misma. El
cántico no es de redención espiritual, sino de aclamación de las poderosas
obras de Dios. Esto debe incluir las obras de juicio por las cuales Dios
expresa su ira contra aquellos que han perseguido a los santos.
El cántico es presentado
casi totalmente en lenguaje veterotestamentario (significa perteneciente o relativo al Antiguo Testamento),
porque Dios, es el Dios que libera a su pueblo.
Sus obras de juicio son
grandes y maravillosas. (Sal 92:5; “¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová!
Muy profundos son tus pensamientos.”
111:2; “Grandes son las obras de Jehová, Buscadas de todos los que las quieren.” 139:14; “Te alabaré;
porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.”) Él es
el Señor Dios Todopoderoso, a cuya luz los poderes de la bestia son limitados.
Sus caminos aún al permitir el sufrimiento de los santos, son justos y
verdaderos. De hecho es el Rey de los siglos. La traducción o significado de la
palabra “santos o naciones,” pertenece a un manuscrito posterior del texto
Griego sin apoyo sustancial (O sea sin un apoyo, importante, fundamental o
valioso). En este tiempo de gran tribulación, cuando la bestia parece tener
poder ilimitado para afirmar su propósito demoníaco sobre los hombres y
perseguir a los santos, en la hora más oscura de la historia humana, cuando
ciertamente parecía que Satanás era el dios de este siglo. 2 Cor 4:4; “En los cuales el dios de este siglo cegó el
entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del
evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. Los mártires
cantan un himno de alabanza a Dios, reconociendo que Él es el Dios verdadero y
viviente. Exaltan el nombre de Dios porque, al contrario de las apariencias
exteriores, es realmente el Rey de los siglos, incluyendo el tiempo del
martirio. Este cántico es una de las más tocantes expresiones de fe en toda la
literatura Bíblica.
Versículo
4. “¿Quién
no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por
lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han
manifestado.” Fuera del contexto, estas palabras podrían ser interpretadas
como si quisieran decir una salvación universal de todas las naciones. También
hay declaraciones en las cartas de Pablo que sacadas de contexto, suenan como
una salvación universal. Es el propósito de Dios el “reunir todas las cosas en
Cristo.” Efe 1:10; “De reunir todas
las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así
las que están en los cielos, como las que están en la tierra.” Fil 2:10-11; “Para que en el nombre de
Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y
debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor,
para gloria de Dios Padre.” Col 1:20;
“Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la
tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de
su cruz.” Sin embargo, tales declaraciones deben ser entendidas en la intención
Bíblica total. La biblia mira continuamente hacia el día que Dios reinara sobre
la tierra, rodeado solo por aquellos que encuentran alegría en adorarle. Sal 86:9; “Todas las naciones que hiciste vendrán y adorarán delante de ti, Señor,
Y glorificarán tu nombre.” Isa 2:3-4; “Y vendrán muchos
pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de
Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion
saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las
naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de
arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se
adiestraran más para la guerra.”
Isa
66:23; “Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo,
vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.” Mal 1:11; “Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es
grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre
incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice
Jehová de los ejércitos.” Esta es la meta del libro de Apocalipsis: El
establecimiento de una ciudad donde todas las naciones encontrarán sanidad. Ap 22:2; “En medio de la calle de la
ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce
doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la
sanidad de las naciones.” Esto no significa salvación universal, significa
“Si,” que el reino de Dios testificará de una fraternidad (Unidad, Amistad), de
hombres extraídos de todas las naciones que se darán alegremente a la adoración
y devoción a Dios. Es digno de notarse que aún cuando el cantico es entonado
por los mártires no cantan sobre sí mismos o la forma que han vencido a la
bestia; están totalmente dedicados a la soberanía, justicia y gloria de Dios.
Además no hay rastro de venganza personal sobre sus enemigos, sobre los cuales
han caído los juicios de Dios. Los juicios de Dios que han sido revelados son
las sentencias judiciales de Dios en relación con las naciones, sea en la forma
misericordiosa o de condenación. Sobre Babilonia y sus ciudadanos que adoran la
bestia, Dios ha revelado sus juicios por medio de la ira, pero los hombres
reconocerán que “tus juicios son verdaderos y justos.” Ap 16:7; “También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente,
Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.”
Versículo
5. “Después
de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del
tabernáculo del testimonio.”
Las
siete últimas plagas están a punto de comenzar y se las describe como el
resultado del vaciamiento de las siete copas llevadas por los ángeles que
vienen de la misma presencia de Dios. El templo de Dios ya ha aparecido en el
Apocalipsis. En una visión anticipada, el templo de Dios en el cielo fue
abierto y el arca de su pacto se hizo visible. Ap 11:19; “Y
el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el
templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.” Esto
es un recordatorio de la fidelidad de Dios a sus promesas del Pacto. En esto,
la fidelidad de Dios requiere también el juicio del mal. Este versículo une dos
referencias históricas: La tienda del testimonio en el desierto y el templo de
Dios que fue construido más tarde en Jerusalén. El tabernáculo en el desierto
fue llamado “El tabernáculo del testimonio.” Exo 38:21; “Estas son las cuentas del tabernáculo, del tabernáculo
del testimonio, las que se hicieron por orden de Moisés por obra de los levitas
bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.” Núm.
10:11; “En
el año segundo, en el mes segundo, a los veinte días del mes, la nube se alzó
del tabernáculo del testimonio.” Hec 7:44; “Tuvieron nuestros padres el
tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo
a Moisés que lo hiciese conforme al modelo que había visto.” Este llego a ser
el modelo para el templo cuando fue construido en Jerusalén y a su vez este
templo fue usado como modelo para la morada de Dios en el cielo.
Versículo
6. “Y
del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de
lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de
oro.” Generalmente el apóstol Juan no describe la apariencia de los numerosos
ángeles que juegan un papel en el drama escatológico. La vestidura de estos
tiene por fin exaltar la magnificencia de los seres celestiales. No hay razón,
para pensar que los cintos de oro sugieren funciones sacerdotales.
Versículo
7. “Y
uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro,
llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos.” Los
siete seres vivientes están cerca del
trono de Dios. Ap 4:6; “Y
delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al
trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y
detrás.” Esto es una forma simbólica de decir que las copas tenían pleno
respaldo divino. Una copa era un vaso bajo y ancho usado para beber y para las
Libaciones (o Pruebas). La misma palabra se usa para las copas de oro llenas de
incienso, que son las oraciones de los santos y que estaban en las manos de los
veinticuatro ancianos. Ap 5:8; “Y
cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro
ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro
llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.” Esto puede ser una
alusión deliberada a las copas que contienen el incienso de la oración. Las
oraciones de los santos tienen su papel de hacer llegar sobre el mundo la expresión
final de la justicia y la ira de Dios. El énfasis sobre la eternidad de Dios,
que vive por los siglos de los siglos; sirve para recordar que aunque el mal
pueda parecer dominante en los asuntos de la historia humana, Dios es el Eterno
cuyos propósitos no pueden ser frustrados, aun por el mal satánico y demoniaco.
Versículo
8. “Y
el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía
entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los
siete ángeles.” En el Antiguo Testamento, cuando Dios se manifestó a los
hombres, a menudo apareció con tal gloria que los hombres no podían permanecer
delante de Él. Exo 40:35; “Y no
podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre
él, y la gloria de Jehová lo llenaba.” Los sacerdotes no pudieron entrar al
templo de Salomón en su dedicación, porque la gloria de la presencia divina
llenó la casa.
1
Rey 8:10; “Y cuando los sacerdotes salieron del santuario, la nube
llenó la casa de Jehová.” Cuando el Señor le permitió al profeta Isaías
ver una visión del Padre sentado en su templo y rodeado de los Serafines, los
umbrales de las puertas se sacudieron ante la voz divina y la casa se lleno de
humo. Isa 6:4; “Y los quiciales de
las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de
humo.” El profeta Ezequiel cayó sobre su rostro debido a la visión en el
templo, lo vio lleno con la gloria del Señor. Eze 44:4; “Y me llevó hacia la puerta del norte por delante de la
casa; y miré, y he aquí la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová; y
me postré sobre mi rostro.” El énfasis no está tanto en lo imposible de
aproximarse a Dios como en su majestad y gloria en comparación con todo lo que
es humano y mundanal.
Consideración:
El corto Capítulo 15 de Apocalipsis contiene sólo ocho versículos nos
presenta el Preámbulo a las “Escenas”, tan escalofriantes como breves, en las que se
escenifica el derramamiento de las “siete copas de oro, llenas de la ira de Dios…” Según los Capítulos 15 y 16 de
Apocalipsis, “las siete copas de oro, llenas de la ira de Dios”,
contienen “las
siete plagas postreras”. Esto queda evidente.
Estas “siete plagas” son
las “postreras”. “…siete ángeles que tenían las siete plagas postreras…” “Postrero, ra. (De *postrarĭus,
por postrēmus, infl. por primarĭus). adj. Última en una lista o serie.
1. Son las
últimas “en una… serie” de
plagas.
2. Después de
estas, no vendrán otras plagas, porque una vez acaecidas estas ¡el universo
material visible, como además el tiempo mismo, terminarán para siempre! (2 Corintios 4:18; “no mirando nosotros
las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son
temporales, pero las que no se ven son eternas.” Apocalipsis
10:5-7; “Y
el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, y
juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las
cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y
las cosas que están en él, que el tiempo no sería más, sino que en los
días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el
misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.”)
3. “Postreras” implica plagas “anteriores”. ¿Cuáles son las
plagas que ocurren antes de las “siete
plagas postreras”?
En Apocalipsis 11:6; se nos informa que los “dos testigos” tenían “poder… para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran”.
Así que, posiblemente se aluda (se Sugiera que Apunta a estas últimas plagas.

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