Iglesia Centro Evangelistico
Guardián de la Sana Doctrina
Punta de Lanza para el Avivamiento de Venezuela y el mundo
Estudio Bíblico
Las Siete Copas de Ira
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
“Estudio Bíblico”
Texto: (Ap. 15:1; "Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían
las siete plagas postreras; porque en ella se consumaba la ira de Dios.")
Introducción
La ira de Dios, será consumada con siete juicios, que
será dirigida hacia el hombre perverso. La ira de Dios será repartida entre los
siete ángeles por uno de los seres vivientes y estará contenida en siete copas
de oro. Hay cierto parecido entre las plagas de las siete copas
y de las siete trompetas, y ambas series contienen ciertas semejanzas con las
plagas de Egipto. Pero las siete copas son más severas e intensas. Si las
plagas de las primeras siete trompetas cayeron sobre el ambiente del hombre más
bien que sobre el hombre mismo, la plaga de la primera copa cae directamente
sobre el hombre. Estas plagas no son la expresión de la ira de Dios con el
pecado en general, ni son sus castigos ante el mal proceder de los individuos.
Son el derramamiento de su ira sobre quien ha frustrado el propósito divino en
el mundo “el diablo, la bestia, y el falso profeta”. Y sobre aquellos que le
han dado su lealtad. Fueron derramadas 10 plagas sobre Egipto. Éxodo. Capítulo
7 hasta el capítulo 11.
1) La primera copa de
ira: "Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete Ángeles; id y derramad sobre la
tierra las siete copas de la ira de
Dios. Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera
maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que
adoraban su imagen."
Comentario Teológico Bíblico Sistemático: Esta copa de ira es derramada sólo sobre aquellos hombres que tenían
la marca de la bestia y adoraban su imagen y se recreaban en su idolatría y
hechicería invocando demonios y en pago, el Dios único produce en ellos una
úlcera maligna y pestilente, por haberse rendido a los halagos de la bestia, y
así declarar delante de Dios y sus santos Ángeles su lealtad al Anticristo. (Ap.
16:1-2; "Oí una gran voz que decía desde el
templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la
ira de Dios. Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera
maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que
adoraban su imagen. 13:16-17; "Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y
esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el
nombre de la bestia, o el número de su nombre." Exo. 9:8-12; "Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante de Faraón; y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto. Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias. Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios. Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no los oyó, como Jehová lo había dicho a Moisés.").
2) La segunda copa de ira: El segundo Ángel derramó su copa sobre el mar, y este se convirtió en sangre como de muerto. Y murió todo ser vivo que había en el mar.
Comentario Teológico Bíblico Sistemático: Es difícil imaginar el “Hedor y la pestilencia” tan
terrible que este juicio ocasionará a la humanidad y las pandemias diversas que
se desataran contra el ser humano y el costo en vidas. (Ap. 16:3; "El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en
sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar." Exo. 7:14-25; "Entonces Jehová dijo a Moisés: El corazón de Faraón está endurecido, y no quiere dejar ir al pueblo. Ve por la mañana a Faraón, he aquí que él sale al río; y tú ponte a la ribera delante de él, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra, y dile: Jehová el Dios de los hebreos me ha enviado a ti, diciendo: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oír. Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre. Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y los egipcios tendrán asco de beber el agua del río. Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra. Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre. Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto. Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho. Y Faraón se volvió y fue a su casa, y no dio atención tampoco a esto. Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río. Y se cumplieron siete días después que Jehová hirió el río.").
3) La tercera copa de ira: "El tercer Ángel derramó la su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al Ángel de las aguas que decía: Justo eres tú oh señor, el que eres, y que eras, el santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto han derramado la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre, pues lo merecen. Y también oí otro, que desde el altar decía: ciertamente, Señor Dios todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos."
3) La tercera copa de ira: "El tercer Ángel derramó la su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al Ángel de las aguas que decía: Justo eres tú oh señor, el que eres, y que eras, el santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto han derramado la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre, pues lo merecen. Y también oí otro, que desde el altar decía: ciertamente, Señor Dios todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos."
Comentario Teológico Bíblico Sistemático: El juicio de aquellos que han martirizado a los santos, es adecuado al
mal que han hecho. Esto es únicamente lo que los hombres merecen. Este juicio
es en vindicación de aquellos que han sido martirizados, en respuesta de las
oraciones de los santos perseguidos. El Altar afirma que los juicios de Dios no
son arbitrarios, ni caprichosos, sino verdaderos y justos. (Ap. 16:4-7; "El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de
las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que
eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú
les has dado a beber sangre; pues lo merecen. También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios
Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos." Exo.
7:20-25; "Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre. Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto. Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho. Y Faraón se volvió y fue a su casa, y no dio atención tampoco a esto. Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río. Y se cumplieron siete días después que Jehová hirió el río.").
4) La
cuarta copa de ira: "El cuarto
Ángel derramó su copa sobre el sol al cual fue dado quemar a los hombres con
fuego. Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de
Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria."
Comentario Teológico Bíblico Sistemático: Esta copa provoca una plaga
de excesivo calor que afectó a los hombres con una grave insolación. Es
importante hacer notar, que los hombres declaran que el juicio proviene de
Dios, porque él es soberano y gobierna los procesos de la naturaleza. Pero sus
corazones son tan duros y recalcitrantes a causa de la elección que han hecho
de seguir a la bestia, que en lugar de echarse de rodillas en humilde confesión
de su dependencia de Dios, blasfemaron su nombre y se negaron obstinadamente a
arrepentirse y darle gloria. (Isa. 30:26; "Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol siete
veces mayor, como la luz de siete días, el día que vendare Jehová la herida
de su pueblo, y curare la llaga que él causó." Ap. 16:8-9; "El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a
los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de
Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle
gloria.").
5) La quinta copa de ira: "El quinto Ángel derramó su copa sobre el trono de la
bestia. Y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, y
blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se
arrepintieron de sus obras."
Comentario Teológico Bíblico Sistemático: Dios derrama su ira sobre la civilización demoníaca de los últimos tiempos, esta plaga cae en el centro del poder de la bestia. La plaga es de una
oscuridad sobrenatural y causa perturbación y angustia, que lleva a los hombres
a morder sus lenguas de dolor; una vez más, los hombres reconocen la mano de Dios en el juicio; pero sus corazones están
tan endurecidos, que se niegan a mostrar cualquier indicio de arrepentimiento y
por el contrario blasfemaron contra el Dios del cielo. (Ap. 16:10-11; "El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino
se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras,
y no se arrepintieron de sus obras." Exo.
10:21-23; "Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días. Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.").
6) La sexta copa de ira: "El sexto Ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de este se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes
del Oriente. Y vi salir de la boca del dragón, y de la bestia, y de la boca del
falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de
demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo,
para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios todopoderoso. Y los reunió
en el lugar que en hebreo se llama Armagedón."
Comentario Teológico Bíblico Sistemático: Esta copa es diferente de las
demás, en que no produce una plaga sobre los hombres, sino que sirve de
preparación para la batalla del Armagedón. En este caso, la sequía del gran río Éufrates es representada simbólicamente, como la eliminación de la barrera que
detiene las hordas paganas. El Apóstol Juan sugiere una confederación de
naciones o dos grupos de gobernantes, que harán una alianza o pacto con la
bestia, recibiendo autoridad como reyes por una hora para hacer guerra contra
el Cordero. (Ap. 16:12-16; "El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de
éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca
del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de
la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del
Dios Todopoderoso. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el
que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón." 17:12-14; "Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido
reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la
bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a
la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor
de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y
fieles.").
7) La séptima copa de ira: "El séptimo Ángel derramó su copa por el aire; y salió
una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: hecho está. Entonces
hubo relámpagos y voces y truenos, y un
temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los
hombres han estado sobre la tierra. Y la gran ciudad fue dividida en tres
partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en
memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. Y toda isla huyó, y los
montes no fueron hallados. Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo
como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga
del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande."
Comentario Teológico Bíblico Sistemático: Es una declaración anticipada del juicio de Dios sobre Babilonia, el
asiento del poder de la bestia. Esta copa es una detallada declaración o
narración del juicio o caída de Babilonia. Aquí hay que tomar en cuenta dos
hechos diferentes:
1) La derrota preliminar de Roma, que permite al Anticristo asumir el dominio
universal.
2) La declaración del apóstol juan, de la venida del fin, tanto en términos de
salvación y juicio.
Y entonces se extiende sobre los hechos que ocurrirán hasta el fin, de modo que la séptima copa trae el juicio de Babilonia.
La gran ciudad Babilonia, la capital de la bestia, fue dividida en tres partes, es decir fue destruida completamente; y las capitales de las naciones cayeron por haber dado su apoyo a la bestia.
Al trino Dios expresar estas palabras punzantes, comienza a poner fin al corto periodo del reinado del Anticristo. Aparentemente pareciera como si Dios se hubiese olvidado de su pueblo Israel.
El mal parecerá ser el vencedor y no habrá liberación a la vista.
Pero Dios siempre tiene presente a la niña de sus ojos, y le dará al poderoso enemigo de su pueblo su justo pago. (Ap. 16:17-21; "El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está. Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra. Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados.Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande." Exo. 9:18-25; "He aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora. Envía, pues, a recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caerá sobre él, y morirá. De los siervos de Faraón, el que tuvo temor de la palabra de Jehová hizo huir sus criados y su ganado a casa; mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus criados y sus ganados en el campo. Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto. Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto. Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada. Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo destrozó el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país.").
Y entonces se extiende sobre los hechos que ocurrirán hasta el fin, de modo que la séptima copa trae el juicio de Babilonia.
La gran ciudad Babilonia, la capital de la bestia, fue dividida en tres partes, es decir fue destruida completamente; y las capitales de las naciones cayeron por haber dado su apoyo a la bestia.
Al trino Dios expresar estas palabras punzantes, comienza a poner fin al corto periodo del reinado del Anticristo. Aparentemente pareciera como si Dios se hubiese olvidado de su pueblo Israel.
El mal parecerá ser el vencedor y no habrá liberación a la vista.
Pero Dios siempre tiene presente a la niña de sus ojos, y le dará al poderoso enemigo de su pueblo su justo pago. (Ap. 16:17-21; "El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está. Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra. Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados.Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande." Exo. 9:18-25; "He aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora. Envía, pues, a recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caerá sobre él, y morirá. De los siervos de Faraón, el que tuvo temor de la palabra de Jehová hizo huir sus criados y su ganado a casa; mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus criados y sus ganados en el campo. Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto. Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto. Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada. Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo destrozó el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país.").
Conclusión
Al
sonar la séptima trompeta se reveló una serie de catástrofes, estas eran las
redomas o copas de la ira de Dios. El simbolismo es una copa llena de un juicio
divino, que será derramada en la tierra. A medida que se derramen estas copas,
grandes catástrofes afligieron a la tierra. Los hombres se cubrirán de llagas
que les producirán terribles dolores; toda la flora y fauna marina morirá; los
ríos y las fuentes de las aguas se volverán como sangre; un calor
extraordinario abrazara la tierra cuando el ciclo sufra perturbaciones en su
funcionamiento normal. Finalmente el sol se oscurecerá, lo que traerá como
consecuencia una creciente oscuridad, cambios en el clima y destrucción
de la vida vegetal. Este
capítulo dieciséis de apocalipsis nos revela claramente que los desastres
producidos por las copas de ira, son el resultado directo de los juicios de
Dios. Estos juicios pueden interpretarse como actos sobrenaturales de Dios;
pero algunos podrían interpretarse como las consecuencias de una guerra nuclear
permitida por el señor. Una guerra nuclear producirá una tremenda pérdida de
vidas, perturbaciones en la órbita de la tierra y desorganización en los ciclos
de la naturaleza.
Los efectos acumulativos de la guerra nuclear causarían mucho sufrimiento a los seres humanos, pues la radiación produciría dolorosas quemaduras y envenenaría el agua y los alimentos. Hasta una guerra nuclear limitada podría precipitar una serie de terremotos y actividades geológicas, que extenderían a todo el mundo la cadena de destrucción. Una actividad demoniaca inusitada seguirá al derramamiento de la sexta copa, el que hará secarse el gran río Éufrates y preparara así el camino para el gran ejército de Oriente que se dirigirá al Armagedón.
El último juicio descrito en la última copa de la ira de Dios. Ocurrirá durante la tercera guerra mundial, cuando los ejércitos de la tierra se dirijan al cercano oriente para la desesperada y decisiva batalla de Armagedón. Toda la tierra será literalmente sacudida, sus grandes ciudades serán destruidas y su superficie transformada, desaparecerán las islas, y serán arrasados los montes. Esta será la hora final del juicio divino sobre un mundo que no quiso que Cristo reinará sobre él.
Esta guerra y esta serie de plagas dejarán una estela de destrucción casi increíble en vidas humanas y en la propiedad.

0 Comentarios