Satanás y la Idolatria


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                                                         Satanás y la Idolatría


                  Autor
                 Teólogo: Cruz Monasterio

                                                                              
                                       Estudio Bíblico

Tema: Satanás y la Idolatría

Texto: (Rom. 1:21; "Pues habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gloria, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.")

Introducción 

¿Qué es la Idolatría? La Idolatría es un concepto abrahámico: Que señala la adoración como indebida, porque se le da a los ídolos y no al verdadero Dios. En todas las religiones abrahámicas la idolatría está severamente prohibida y castigada. 

La idolatría es la costumbre pagana de fabricar estatuas, o hacer imágenes con el fin de adorarlos o tenerlos por dioses, o confiar en ellos. 

El pecado de la idolatría: La idolatría es un pecado grave, porque se está poniendo a algo o alguien por encima de Dios. Ese alguien o ese algo se convierte en un dios.

La idolatría tiene que ver con el acto de rendir culto u honor a las criaturas antes que al creador, ya sean estas imagenes, de Aves, cuadrupedos o reptiles, según el engaño que les haya mostrado Satanás, el cual es el padre de la mentira. "Ustedes son hijos de su padre el diablo y quieren hacer los deseos de su padre. El fue un asesino desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira." (Jn. 8:44).

En Apocalipsis cap. 22 verso 16, el Señor dice: "Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias... Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana."

Satanás asocia con su humanidad, el nombre de Jesús con su muerte y su resurrección. La idolatría rechaza el único Señorío de Dios; es, por tanto, incompatible con la idolatría y el adorador de ídolos.

Si Dios tuvo a bien revelarse muchas veces y de muchas maneras a la humanidad en el pasado; ¿Cómo es que los paganos no creyeron en el verdadero Dios? ¿Y porque Dios no cerró estas puertas de relación y revelación para venir a seguir un método tan lento y costoso como el de la elección de un sólo pueblo a fin de que de allí irradiase la luz de la salvación a todos los pueblos de la tierra? 

Si los pueblos paganos no habían escuchados las amonestaciones de seres sobrenaturales que se manifestaban sobre la tierra. ¿Cómo darían oído a un pueblo de criaturas mortales como ellos, no exentos de defectos? 

El apóstol Pablo lo atribuye a la mente de los hombres corrompida por el pecado; y por otra parte somos advertidos, a través de toda la Biblia, del poder de Satanás oponiéndose siempre a los buenos planes o propósitos de Dios.  

La ira de Dios contra el pecado

"Pero Dios muestra su ira desde el cielo contra todos los que son pecadores y perversos, que detienen la verdad con su perversión. 

Ellos conocen la verdad acerca de Dios, porque él se la ha hecho evidente. Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. 

Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. 

Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios. 

Es cierto, ellos conocieron a Dios pero no quisieron adorarlo como Dios ni darle gracias. 

En cambio, comenzaron a inventar ideas necias sobre Dios. Como resultado, la mente les quedó en oscuridad y confusión. 

Afirmaban ser sabios pero se convirtieron en completos necios. 

Y, en lugar de adorar al Dios inmortal y glorioso, rindieron culto a ídolos que ellos mismos se hicieron con forma de simples mortales, de aves, de animales de cuatro patas y de reptiles.

Entonces Dios los abandonó para que hicieran todas las cosas vergonzosas que deseaban en su corazón. Como resultado, usaron sus cuerpos para hacerse cosas viles y degradantes entre sí. Cambiaron la verdad acerca de Dios por una mentira." (Rom. 1:18 al 25).

No podemos olvidar que el Diablo es llamado el Príncipe de este mundo; y el Príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. (Efe. 2:2).

División

El apóstol Pablo nos da el gran secreto y razón del culto idolátrico cuando escribe: "¿Que, pues, digo? ¿Que el ídolo es algo? ¿O que sea algo lo que es sacrificado a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quería que vosotros fueseis partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis ser partícipes de la mesa del Señor y la mesa de los demonios. ¿O provocaremos a celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él? (1 Cor. 10: 19-22). 

Comentario Teológico Bíblico Básico. Parece un misterio inexplicable que una nación como la Cananea, que había tenido como rey a (Melquisedec), instructor y sacerdote a un personaje como el que la epístola a los Hebreos nos describe, no pudiera ser tolerada por Dios a causa de su absoluta degeneración y depravación.  (Heb. 7:1-3-4).

Por otro lado, ¿Qué ocurrió  en la historia del pueblo Judío? Cayó una y otra vez  en la más grosera idolatría. ¿No parece imposible en un pueblo que había sido objeto de tantos y tan señalados favores y milagros de parte de Dios y tenía a los profetas inspirados por el Espíritu Santo, con potestad incluso para realizar milagros en épocas cruciales como en el tiempo del rey Acab? 

Ciertamente es inexplicable: ¿Y qué diremos de la corrupción de la cristiandad en tan pocos siglos, hasta llegar al oscurantismo y degradación moral que padeció Europa en la edad media? 

No existe otra explicación sino la de que el diablo, rey de este mundo, está siempre oponiéndose a los buenos designios de Dios con toda suerte de ardides y engaños. (2 Cor. 4:4).

Conclusión

Los creyentes Cristianos sabemos que Satanás no es un mito, aunque los Ateos, sensuales y burladores se mofen de nuestras creencias. Es cierto que conocemos muy poco del mundo espiritual; pero es una realidad. El Diablo y los Demonios existen. A través de toda la Biblia se nos presenta como el más grande enemigo de Dios y del hombre porque fue hecho a imagen de Dios; el cual también es su gloria. Y se nos muestra no como un ser grotesco y repulsivo, sino como un personaje inteligentísimo que, aun caído, sigue siendo un ser espiritual sumamente poderoso. 

El Señor nos pone como ejemplo el caso de Job 

Probablemente Job no llegó nunca a conocer la causa de todos sus infortunios, pero la Sagrada escritura nos revela a Satanás  en acción. ¡Cuántos estragos ha causado entre los hombres que primero no han querido resistirle y después no han podido contrarrestar! 

"Y sucederá que si alguna vez te olvidas del Señor tu Dios, y vas en pos de otros dioses, y los sirves y los adoras, yo testifico contra vosotros hoy, que ciertamente pereceréis." (Deut. 8:19).


(Efe. 5:5; "Porque con certeza sabéis esto: que ningún inmoral, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.")

El diablo se ha inventado miles de dioses falsos ofreciendocelos a la humanidad desde el principio del mundo, para que la gente lo adoren y lo busque, y así llevar a la gente a caer en el pecado de la idolatría y poder llevarlas al infierno cuando mueran, ha hecho que la gente adoraren a becerros, insecto, árboles, al sol, a la luna, a los muertos, a los santos de la antigüedad, hasta al propio satanás. En la palabra de Dios nunca van a encontrar algo que diga, que las personas cuando están en el cielo pueden interceder o escuchar las oraciones de las personas que están en la tierra. Léase Lev. 21:11.