Hablemos acerca del divorcio









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                                                        Estudio Bíblico

                                             Hablemos acerca del divorcio

                  Autor
                  Teólogo: Cruz Monasterio

                                                   
                                                         

                                                             Estudio Bíblico

Tema: Hablemos acerca del divorcio

Texto: Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” (Gen.2:24).

Introducción

Matrimonio: Unión entre un hombre y una mujer mediante determinadas formalidades legales y que es reconocida por la ley como familia. Es el sacramento que une indisolublemente a un hombre y una mujer, y por el que se comprometen a vivir de acuerdo a las prescripciones de la Iglesia. 

¿Qué es el Divorcio?: Es la ruptura del vínculo matrimonial. En términos legales, el divorcio es la disolución del contrato de matrimonio, según la cual ambas partes tendrán que negociar las responsabilidades que les corresponde para continuar con sus vidas de forma independiente. También se puede decir: Que es la Disolución legal de un matrimonio, a solicitud de uno o de los dos cónyuges, cuando se dan las causas previstas por la ley.


En respuesta, Pedro y los [otros] apóstoles dijeron: Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios." (Hec. 4:19).

Jehová espera que los casados cumplan con los votos que hicieron el día de la boda. Cuando unió a la primera pareja, dijo: “El hombre [...] tiene que unirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne”. Siglos después, Jesucristo citó esas mismas palabras y añadió: “Por lo tanto, lo que Dios ha unido bajo un yugo, no lo separe ningún hombre” (Génesis 2:24; Mateo 19:3-6). Como vemos, Jehová y Jesús consideran que el matrimonio es una unión para toda la vida, una unión que solo termina cuando muere uno de los cónyuges (1 Corintios 7:39). Dado que se trata de una institución sagrada, no deberíamos tomar a la ligera la idea de disolverla. De hecho, Jehová odia los divorcios que se realizan sin base bíblica. “Y hubo uno que no [lo] hizo, porque tenía lo que quedaba  de[l] espíritu. ¿Y qué buscaba ese? La descendencia de Dios.  Y ustedes tienen que guardarse respecto a su espíritu,  y con la esposa de tu juventud que nadie trate traidoramente.  Porque él ha odiado un divorciarse ha dicho Jehová el Dios de Israel; y al que con violencia ha cubierto su prenda de vestir ha dicho Jehová de los ejércitos. Y tienen que guardarse respecto a su espíritu, y no deben tratar traidoramente.” (Malaquías 2:15-16).

Por otro lado, existen situaciones extremas en las que un cristiano o cristiana opta por separarse, o incluso divorciarse, pese a que su pareja no ha cometido fornicación. Cuando esto sucede, la Biblia establece que quien decida irse “permanezca sin casarse, o, si no, que se reconcilie” (1 Corintios 7:11). De modo que, en tales casos, el cristiano no queda libre para comenzar a relacionarse con otra persona con miras a volver a casarse (Mateo 5:32). Veamos ahora varias situaciones excepcionales que han llevado a algunos a separarse.

División

Tipos de divorcio

El divorcio no se restringe necesariamente al ámbito legal, pues existen otros tipos de divorcios como, por ejemplo:
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     Divorcio emocional: Se caracteriza por ser causado por desilusiones constantes, rechazo hacia la pareja e infelicidad en el matrimonio en general.
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     Divorcio económico: Los gastos futuros, deudas pendientes e impuestos son discutidos entre la pareja y tratados individualmente.
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     Divorcio coparental: Se establecen acuerdos entre los padres para el sustento de los hijos, su cuidado de ellos, y las visitas que correspondan.
·       
     Divorcio comunitario: En este caso la pareja avisa a sus círculos cercanos sobre la ruptura.
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     Divorcio psíquico: La pareja disuelve la ligación emocional y vive vidas separadas.
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     Divorcio legal: Se define legalmente la anulación del contrato de matrimonio y se establecen las responsabilidades en relación a la custodia de los hijos, la división de las propiedades o bienes económicos.

“Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.” (Mal. 2:16).

Problemas del Matrimonio

En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer; ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte.

Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede. Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro. Pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. Pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando. Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido.” (1 Cor. 7:1-2-9-39-20-7-10).
 Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?  Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla?
Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; más al principio no fue así. Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. Entonces él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado. Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.” (Mar. 10:1-12).
Conclusión 
Analogía tomada del matrimonio
¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive?
Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido.
Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera." (Rom. 7:1-3).

Comentario Teológico Bíblico final. “Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. (Mat. 19:9).

La posición del Señor Jesús es el de respaldar la norma Mosaica de Deuteronomio cap. 24 versos 1-3. Sin embargo el Señor es claro al decir: “Excepto por,” En otras palabras si no existe esa causal, no hay un legítimo divorcio y la relación matrimonial continúa. La causal valida es cosa “Indecente,” entendida como inmoralidad sexual.

Jesús reitera el propósito de Dios en el matrimonio. Es para toda la vida. Es el ideal monogámico que fue más tarde deteriorado por el pecado de la primera pareja humana, y la trágica herencia en los descendientes. Incluso Moisés reitera que el divorcio no fue un mandamiento sino una concesión dada por Dios a Moisés por la dureza de vuestros corazones, Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres, pero al principio no fue así. (Mat. 19:8).  

"Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios." (Heb. 13:4).