¿Cómo Dios escudriña nuestro Corazón y Nuestra Mente?




Estudio Bíblico
¿Cómo Dios escudriña nuestro Corazón y Nuestra Mente?

"Si tu permites que tu corazón sea tu Brújula, tu Mente sea tu mapa, y tu Alma sea tu guía, nunca te perderás.Cierra tus ojos y deja que Él limpie tu corazón; suéltate en sus amorosos brazos que el Señor quitará en breve tu aflicción y tu tribulación. La Gloria sea al Señor Jesús"

Autor
Teólogo: Nancy Muñoz

                                         Estudio Bíblico

Tema: ¿Cómo Dios escudriña nuestro Corazón y Nuestra Mente?

Texto: Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno." (Sal. 139:23-24).



Introducción

¿Por qué no lee usted estas palabras del apóstol Pablo en su propia Biblia?:  “La paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará sus corazones y sus facultades mentales mediante Cristo Jesús.” Como la esta paz proviene de Dios cual fruto bendito, nadie la puede alcanzar por sí mismo meditando o tratando de mejorar su personalidad. Además, es tan poderosa que “supera a todo pensamiento.” 

"Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”  (Isaías 26:3).  Para que nosotros podamos tener paz, tenemos que cancelar las deudas que tenemos con nuestro prójimo y hacer la paz. estoy desesperado, pero este mensaje me da paz y me dice que tengo que enfrentarlo, que Dios me ayudará.

Nos protege el corazón y la mente
Veamos en el  libro escrito por el apóstol Pablo a los  Filipenses en su cap. 4: ver. 7, Allí se dice que la paz de Dios guardará nuestro corazón y nuestra mente. Dicho de otro modo, la paz de Dios actúa como un guardián: nos protege, entre otras cosas, contra las preocupaciones innecesarias provocadas por la búsqueda incesante de bienes materiales. 
Y en el libro de Proverbios encontramos lo siguiente: Proverbios. 4:23-26), "instruye a los creyentes a que, "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios. Tus ojos miren lo recto, y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante. Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos." 
Comentario Teológico Bíblico. Cuando Salomón se refiere a guardar el corazón, él realmente quiere decir la esencia interna de una persona, los pensamientos, sentimientos, deseos, voluntad y decisiones que hacen lo que una persona es. La biblia nos dice que nuestros pensamientos a menudo determinan lo que llegamos a ser. "Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo." Proverbios. 23:7). "En el agua se refleja el rostro, y en el corazón se refleja la persona." Proverbios. 27:19). La mente de un hombre refleja lo que realmente es, no sólo por sus acciones o palabras. Es por eso que Dios examina el corazón de un hombre, no simplemente su apariencia externa y lo que aparenta ser. "Pero el Señor dijo a Samuel: No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; pues Dios ve no como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón." (1° Sam. 16:7). 

División


El primer paso para guardar el corazón: Todo creyente debe Protegerse contra un espíritu rebelde y cultivar un espíritu de obediencia sumiso a la palabra de Dios. Aunque el país de Egipto fue afligido con calamidades una tras otra cuando el Faraón Ramsés II se negó a liberar a los israelitas de su esclavitud, él endureció su corazón contra la verdad de que el Dios todopoderoso quería liberar a su pueblo de la esclavitud. (Éx. 7:22; 8:32; 9:34). En el (Sal. 95:7-8), el rey David le suplicó a su pueblo para que no endurecieran sus corazones en rebelión contra Dios como lo hicieron en el desierto. Hay muchas cosas que pueden endurecer el corazón y pueden llevar a una persona a negar a Dios, y al igual que el colesterol bloquea el flujo sanguíneo, así mismo el fluir de los malos pensamientos que emanan del corazón no permiten que el creyente tenga un libre fluir de la paz y las bendiciones de Dios que se derivan de la obediencia. Protegerse contra un espíritu rebelde y cultivar un espíritu de obediencia sumiso a la palabra de Dios, es por lo tanto el primer paso para guardar el corazón.


Los soplos del corazón espiritual: Ocurren cuando los creyentes participan en la queja, el chisme, los conflictos y las peleas. A los creyentes se les instruye en repetidas ocasiones que eviten las quejas, las murmuraciones y el descontento. "Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros." (Jn. 6:43). "Haced todo sin murmuraciones y contiendas." (Fil. 2:14). Por participar en estas actividades, los creyentes cambian su enfoque y se alejan de los planes, propósitos, y las bendiciones pasadas de Dios a las cosas del mundo. Dios ve esto como una falta de fe, y sin fe es imposible agradar a Dios.(Heb. 11:6). En cambio, a los cristianos se les instruye para que se esfuercen por estar contentos en todas las cosas, confiando en Dios para que provea lo que se necesita de acuerdo al tiempo de Él. (Heb. 13:5). 


El segundo paso para guardar el corazón es protegernos de un espíritu de queja y cultivar un espíritu de gratitud y confianza: Los equivalentes espirituales son el enojo, el ceder a la tentación y el orgullo. La ira actúa como un veneno en el cuerpo, tanto física como espiritualmente, y hace que un creyente sea más vulnerable a la tentación de hacerle daño a los demás con nuestras acciones y palabras. Efesios. 4:31-32), nos ordena: "Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo." Cada cristiano está atrapado en una constante e intensa guerra con fuerzas demoníacas. Muchos de nosotros nos volvemos tan decididos en librar la guerra espiritual externa que nos olvidamos que gran parte de nuestra batalla no es con fuerzas externas, sino con nuestra propia mente y pensamientos Santiago. 1:14-16) nos dice: "sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Amados hermanos míos, no erréis." 


El pecado siempre comienza en la mente: Un pecador primero debe concebir y pensar en esa acción pecaminosa antes de que realmente la lleve a cabo. Por lo tanto, la primera línea de defensa debe ser el negarse incluso a contemplar la posibilidad de una acción ilícita. El apóstol Pablo nos dice que llevemos cada pensamiento cautivo, de manera que sea conforme a la voluntad de Dios (2 Cor. 10:3-5). 


En el libro de la sabiduría del rey Salomón que es Proverbios. 16:18): Nos dice que el orgullo conduce a la destrucción. Proverbios. 16:5) dice: "Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; ciertamente no quedará impune". El orgullo fue el primer gran pecado de Satanás, cuando pensó que podría ser como Dios e incitó a una tercera parte de los ángeles a un intento de golpe de estado en el cielo (Eze. 28:17): Por esta razón, Satanás fue arrojado del cielo. También Satanás tentó a Eva en el jardín del Edén, apelando a su ego. Él dijo, "sino que sabe Dios que el día que comáis de él [el árbol prohibido], serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal" (Gén. 3:5): Eva deseaba ser tan sabia como Dios, por lo que se rindió al consejo de Satanás para comer del fruto del árbol. Por lo tanto, el orgullo también fue la caída del hombre. Satanás no quería que el hombre obedeciera a Dios, sino que se convirtiera en su propio dios, determinando por sí mismo la realidad, el sentido y la ética. Esta filosofía satánica es la filosofía fundamental de la hechicería, el humanismo secular, y el misticismo de la nueva era. 
Como Dios escudriña nuestro corazón y nuestra mente. "Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras." (Jer. 17:10). Él puede verlo y oír cada plegaria… incluso aquellas que nunca expresan nuestros labios. La naturaleza Omnisciente del Señor hace posible que oremos teniendo plena confianza de que Él oirá y responderá. "No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas." (Mateo 6:8-32). Por esta razón, podemos alabar a Dios permanentemente, pedirle que nos ayude y agradecerle por todas sus bendiciones… aun cuando nadie más nos oiga.
Subdivisión
Así como hay muchas enfermedades y trastornos que pueden afectar al corazón físico, hay mucha contaminación que afecta el corazón espiritual y que puede dañar el crecimiento y el desarrollo como creyente. El  endurecimiento del corazón espiritual también puede ocurrir de forma repentina debido a la multiplicidad de la maldad entre los fieles. El endurecimiento del corazón se produce cuando se nos presenta la verdad de Dios, y nos negamos a reconocerla o aceptarla. 

La Palabra del Señor nos enseña en el libro del profeta Jeremías en su cap. 17: vers. 9-10: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios." 

Con relación a la perversa Hechicera Jezabel que se hacía pasar por profetiza el Apocalipsis cap.  2:23 dice: "Y a sus hijos mataré con pestilencia, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña las mentes y los corazones, y os daré a cada uno según vuestras obras." 


Comentario Teológico Bíblico. Todo cuanto hacemos procede del pensamiento, allí en nuestra mente es donde se diseñan todas nuestras acciones y actitudes. La mayor parte de nuestro tiempo estamos pensando, viendo a través de los ojos del pensamiento más que con los sentidos, porque con ellos percibimos, pero con la mente procesamos, por eso nos dice la Biblia; “Guárdate que no haya en tu corazón perverso pensamiento” (Deut 15:9) ya que el mismo Job reconociendo esto, le dice a Dios: ”Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.” (Job 42:2). Dios conoce nuestros pensamientos nada podemos ocultarle. Dios también nos dice que no pensamos igual a Él, entonces ¿qué debemos hacer? Debemos conocer la forma en que piensa Dios, y solo lo haremos si atendemos a su mandato de leer la Biblia. “Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué pensáis en vuestros corazones?” (Lucas 5:21).

Conclusión 

Evitar el enojo, el orgullo y la tentación, también son elementos esenciales para guardar el corazón. El apóstol Pablo nos instruye, "Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad" (Fil. 4:8). Permaneciendo en estas cosas, nos ayudará a construir un vallado de protección alrededor de nuestros corazones.

Señor buscaré tu rostro de día y de noche, meditaré en tu Palabra para conocerte más. Reconozco que he sido débil y que mis pensamientos han sido frágiles y perversos, porque no han sido llenos con tu palabra. Buscaré agradarte en todo lo que hago tratando de hacerlo con limpieza en mi corazón, revisaré en todo momento lo que hay en mi mente, y buscaré desde hoy no pecar ni con mi pensamiento. Te pido que sea tu Santo Espíritu el que me guíe para poder siempre agradarte. Gracias Señor Jesús. Amén