¿Somos todos hijos de Dios?


                                                              Estudio Bíblico
                                               ¿Somos todos hijos de Dios?


            Autor
            Lic. Kali Duerto

                                                         Estudio Bíblico

Tema: ¿Somos todos hijos de Dios?
Texto: Reconoced que Jehová es Dios; El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Sal. 100:3).

Introducción

Un concepto muy común entre la gente es que todos los seres humanos somos hijos de Dios, puesto que todos fuimos creados por Él y que Él nos ama como a hijos.

Es cierto que fuimos creados por Dios y que Él ama a su creación, pero la Biblia nos enseña que no todos son hijos de Dios. De hecho, está muy claramente especificado en la Biblia a quiénes se refiere Dios como hijos e hijas; pero de quiénes son aquellos que no son sus hijos, pues la Palabra del Señor se refiere a ellos como hijos del Diablo: "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira."  Jn. 8:44). El apóstol Juan se refiere a Cain como hijo del maligno: 1 Jn 3:12), nos explica la razón, por la cual Caín mató Abel. Dice así “No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano eran justas.” 

División 

¿Quienes son los Hijos de Dios?
La Biblia establece claramente, que toda la gente es creación de Dios: "Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.Col. 1:16), pero que sólo aquellos que han nacido de nuevo son hijos de Dios.  Jn. cap. 3:3-8), "Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu." y añade en el evangelio de Juan, "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios." Jn. 1:12). y nos señala,  "Y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos." Jn. 11:52). "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados."  Rom. 8:16-17). El apóstol Pablo nos dice en el libro de Romanos cap. 8 verso 14, una de las características fundamentales de los verdaderos hijos de Dios es: "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios". Aquellos que tienen una vida guiada por Su Espíritu, son hijos de Dios. Jesús dijo que el Espíritu Santo nos enseñaría todas las cosas concernientes a Él en su Palabra, que es la Biblia. Jn. 14.26). Por lo tanto, una persona que no se guía por la Biblia en su estilo de vida, espiritualidad, fe y moral, no puede dar señal de que es un verdadero hijo/a de Dios.

En la Escritura, los que se pierden nunca son mencionados como hijos de Dios. Efe. 2:3), nos dice que antes que fuéramos salvos, “éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.” Rom. 9:8), dice que “…no los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.” En vez de haber nacido como hijos de Dios, nacimos en pecado, el cual nos separa de Dios y nos sitúa al lado de Satanás como enemigos de Dios Jn. 8:43). Un verso después, en Jn. 8:44), Jesús dijo a los fariseos; “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer…” El hecho de que aquellos que no son salvos no son hijos de Dios, también puede verse en 1 Jn. 3:10), “En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo; todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.”

Nos convertimos en hijos de Dios cuando somos salvos porque somos adoptados dentro de la familia de Dios a través de nuestra relación con Jesucristo Gál. 4:5-6; Efe. 1:5). Esto puede verse claramente en versos como Rom. 8:14-17). “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados.” Aquellos que son salvos son “…hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús” Gál. 3:26) porque Dios nos ha “…predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de Su voluntad.” Efe. 1:5)
Conclusión

Hijos de Dios: "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios." 1 Jn. 3:1-10).