Requisitos que debe cumplir todo creyente para ser arrebatado





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                     Requisitos que debe cumplir todo creyente para ser arrebatado

                 Autor
                 Teólogo: Cruz Monasterio



Tema: Requisitos que debe cumplir todo creyente para ser arrebatado

Texto: 2 Tim cap. 4 verso 8, "Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida." 

Introducción 

En realidad nuestra esperanza es ser arrebatados antes de la tribulación 
Mateo cap. 24 versos 40-41, nos muestra que habrán dos en el campo: uno será tomado y el otro dejado; dos estarán en el molino (esto es en sus trabajos normales), una será tomada y la otra será dejada, dos estarán en una cama uno será tomado y el otro será dejado. Esto nos habla con respecto al arrebatamiento que habrá antes de la tribulación, porque algunos creyentes ya estarán maduros para ese entonces. "Y miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del hombre, que tenía en su cabeza una corona de oro, y en su mano una hoz aguda. Y otro ángel salió del templo, clamando en alta voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar te es venida, porque la mies de la tierra está madura. Y el que estaba sentado sobre la nube echó su hoz sobre la tierra, y la tierra fue segada." (Ap. 14:14-16).

Es normal entristecernos por la partida de algunos santos que se fueron con el Señor. No obstante, debemos confiar en Él y descansar en Su providencia, pues ¿Quién puede asegurarnos que tales hermanos que estuvieron en la tierra no fallaron? Por tanto, es mejor que el Señor los lleve cuando aún están en una condición perfecta. Nosotros también tenemos la esperanza de que en la venida del Señor seamos arrebatados antes del periodo de la tribulación. Sin embargo, para eso hay necesidad de atender ciertas condiciones; es decir, nuestra vida necesita estar crecida, madura, para que seamos los vencedores, las primicias de los vencedores.

Ser un vencedor no es algo intangible, o sea: Que no puede ser tocado; ni algo sólo para algunos hermanos especiales, porque todos podemos tener parte en el traslado. El Señor nos concedió talentos según la capacidad de cada uno. Podemos recibir un talento, pero si lo usamos, ganaremos otro: sólo nos basta vivir en el Espíritu. Todos tienen condiciones de ser arrebatados vivos antes de la tribulación, si seguimos el ejemplo de la parábola de los talentos de Mateo 25, donde vemos que no debemos enterrar el talento que hemos recibido, sino que debemos negociar con el. No nos quedemos especulando: “Sólo algunos hermanos podrán ser arrebatados vivos; yo creo que no seré arrebatado.” No debemos decir esto, tu conducta mientras estés en el cuerpo de Cristo condicionará tu partida con el Señor; pues ninguno es perfecto, todos estamos en este camino y todos tenemos la misma oportunidad. Los hermanos de un talento necesitan ganar por lo menos otro talento más, y no enterrar lo que el Señor nos dio; también los de dos talentos deben ganar otros dos y los de cinco talentos necesitan ganar otros cincos. Pero lamentablemente, muchos piensan que no lo lograrán y atemorizados, entierran sus talentos. Eso ocurre porque tales hermanos viven en la carne. Sabemos que hay entre nosotros personas de cinco talentos según su capacidad, pero por vivir en según su mente dejan de multiplicarlos. Cuando el Señor vuelva ¿Cómo darán cuenta de los cinco talentos que el Señor les dio? Por eso, basta que lo de un talento ganen uno más. Para eso no necesitan estar solos, sino juntos con un grupo familiar, junto a la iglesia, y desarrollar el talento que le fue confiado por el Señor. ¡Nuestra vida debe estar madura cuando Él vuelva!

Se acerca el tiempo de la Angustia de Jacob, la angustia de Israel. "Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado." (Jer. 30:7). Período de la segunda parte de la tribulación, el tiempo donde el Anticristo gobernará el mundo y hará pacto con Israel de 7 años, engañando al mundo. El tiempo donde Dios derramará sus (21) juicios, sellos, Trompetas, copas de ira, y las cosas más terribles acontecerá en ese momento. 


Huye de la ira venidera: Arrepintiéndote de tu pecado de independencia de Dios; y de tus pecados que has cometido viviendo según las obras de la carne, Jesucristo dijo: Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida, nadie viene al Padre sino es a través de mí." (Jn. 14:6). Y si eres un nacido de nuevo recuerda lo que Jesús conversó con el maestro de la ley llamado Nicodemo: Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.


No todo el que me dice Señor, Señor, entrará  en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les responderé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad." (Mat. 7:21-23).


¿Entonces quiénes entrarán?, la respuesta es sencilla: Solo el que hace la voluntad del Padre Celestial.


Nuestro Señor Jesucristo, solo se llevará a aquellos, que pronuncian su nombre por el Espíritu Santo. "Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu. (1 Cor. 12:3). Solo los que tienen al Espíritu dando cumplimiento a Romanos cap. 8 verso 9,  "Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros." "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu" (Rom. 8:1).

Los que desean huir de la Gran Ramera y de los que se dicen ser Vicarios de Cristo, el Señor les hace un llamado de atención en Ap. cap. 18 verso 4, "Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas." Aquellos que han contaminado los ministerios de Cristo, los que dicen ser apóstoles y no lo son. Ap cap. 2 verso 26, "Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son." Sino que son obreros fraudulentos. 2 Cor cap. 11 versos 13-14, "Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz." Convirtiendo el evangelio que es poder de Dios para salvación en una religión, tanto la Legalista como la Libertina, que impera hoy en día.


Solo los hijos del Reino, la manada pequeña; es a los que el Padre les ha placido daros el reino. (Luc. 12:32).  Los que han nacido de nuevo, y guardan los mandamientos y el testimonio del cordero sin mancha, y día a día dependen de su gracia, bajo la guía poderosa de su Espíritu Santo. Una Iglesia sin mancha y sin arruga, que andan irreprensibles, en cuerpo, alma y espíritu, Que esperan con paciencia la venida del Señor y llenan sus lámparas de aceite día a día. Ese es el tipo de creyente que será arrebatado. La Carta de Efeso nos enseña en el cap. 5 verso 27, "A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha." En el libro de Apocalipsis cap, 2 versos 7 al 10-11, el Señor Jesús nos confirma que el tipo de creyente de la iglesia de Filadelfia es el que será guardado. "Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre. Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona." 

Conclusión

Cuando Pablo escribió en Filipenses, dijo que no había alcanzado aún la perfección. Filipenses cap. 3 versos 12-14,  No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.


Mas o menos dos o tres años después, cuando escribió 2 de Timoteo, dijo que la corona de justicia le estaba preparada. "Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.   (2 Tim. 4:8). Él dijo eso porque hizo lo que el Señor le encargó que debiera hacer. “Peleó la buena batalla, completó la carrera y guardó la fe” (v. 7). Él alcanzó la madurez de vida, por eso pudo decir que la corona de justicia le estaba preparada. Todavía no había tomado posesión de ella, pero ya está guardada para él. Hoy continúa esperando a los demás, que aman la venida del Señor y espera también que nosotros completemos la obligación o función  que el Señor nos dio.