Los Siete Sellos






                                                                    Estudio Bíblico

                                                              Los Siete Sellos
    Autor
    Teólogo: Cruz Monasterio

                                                    


                                                        Estudio Bíblico

Tema: Los Siete Sellos

Texto: Ap. 6:1; “Vi cuando el Cordero abrió uno de los Sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: ven y mira.”

Introducción

Inicio de la última semana de Daniel: Desde ahora nuestra atención estará dirigida a la tierra y a los juicios que vendrán sobre ella. El periodo total de juicios se describe desde el capítulo 6 hasta el 20. Hay muchos puntos de vista en cuanto a la conexión entre los sellos, trompetas y copas. El séptimo sello contiene las trompetas y la séptima trompeta contiene las siete copas.

Muchos nos hemos hecho la pregunta: ¿Por qué Dios no interviene en el mundo para remediar el estado pecaminoso y caótico en que vivimos? Una lectura de estos capítulos sobre el juicio será la respuesta eficaz a esta pregunta. Cuando el Señor manifieste su ira, los resultados serán terribles y espantosos. Es entonces de beneficio, para los que no conocen el Evangelio, la paciencia y misericordia de Dios. En el capítulo seis se comienza a cumplir la última semana de Dan. 9:27; Daniel no fue invitado para subir al cielo, pero Juan si lo fue. Daniel lo vio todo en visiones nocturnas, pero no entendió el significado de la mismas. Aunque Juan tampoco entendió muchas cosas, lo vio todo con claridad.

Los cuatro sellos que son abiertos se presentan mediante cuatro caballos con sus jinetes. En algo se parecen a los juicios sobre los cuales Dios hablo a Ezequiel. (Eze. 14:21-22). Para simbolizar los agentes distintivos usados en la ejecución de los juicios divinos, se utilizan diferentes colores para los caballos.

Los Siete Sellos

El primer Sello: El caballo blanco; el jinete conquistador. Este jinete es el cuerno pequeño que vio Daniel. Y he aquí un caballo blanco. La presentación del mismo anticristo será como de un hombre de paz. Se destaca que este jinete viene sobre un caballo blanco, símbolo de paz. Es notorio que tiene un arco pero no tiene flechas, lo cual también representa la paz y el control de las armas. Tan engañosa es su apariencia que hay muchos que creen que aquí se habla del Señor Jesús. Pero el jinete de este caballo blanco es distinto al jinete del capítulo 19. Aquí se dice del anticristo que le fue dada una corona, en cambio, del Señor Jesús se dice que había muchas diademas. Al Señor de señores y Rey de reyes no hay que darle una corona. Él tiene en su cabeza muchas diademas. También es fácil observar la diferencia en que existe  entre la descripción de este jinete y otras descripciones bíblicas de la conquista victoriosa de Cristo. Podemos entender aun del mismo sobre nombre “Anticristo,” que aquel ser intentará imitar a Cristo en todo aspecto durante su aparición, empresa en la cual tendrá sólo el éxito suficiente para engañar a los malvados. Los escogidos serán protegidos del error. (Ap. 6:2; Dan. 11:23-24 y 32; Ap. 19:12; Zac. 9:9-14; Sal. 45:1-5; Mar. 13:20). 

El Segundo Sello: El caballo bermejo. El jinete acompañado de la guerra. En este juicio el anticristo pronto dejará ver su verdadero carácter. El color blanco símbolo de paz, se vuelve rojo, símbolo de violencia y sangre. El jinete que llevaba el arco sin flechas, ahora tiene una gran espada. Este jinete conducirá a las naciones a la guerra. Muchos han pensado que este jinete representa a un gobierno opresor que desencadenará el caos y el terror en la tierra. Busca armarse más que toda nación y su símbolo nacional es el color rojo. A pesar de todo esta nueva Ideología política mezclada con la religión, en la forma que se manifestará; no llena los requisitos para cumplir esta profecía en su totalidad: sin embargo, se puede destacar que tiene el espíritu del anticristo, como lo han tenido las naciones y reinos representados por hombres malvados como: Antíoco Epifanes,  Nerón Káiser, Calígula, Adolf Hitler, Stalin y otros. Este caballo con su jinete cumplirá las descripciones del profeta Daniel. (Ap. 6:3-4; 17:3-6; Dan. 11:38-39; Ap. 6:5-6).

El Tercer Sello: El caballo negro. El jinete portador del hambre. Incluso en su color el jinete de este juicio presenta un cuadro de muerte. (Lam. 4:8-9). Él trae una muerte espantosa. Este juicio será también económico, cuyo efecto será mayor sobre los pobres. No dañes ni el aceite ni el vino. Estos artículos de lujo que sólo aparecen en la mesa de los ricos. El mundo que vivimos ahora mismo, sufre del mal presentado por este juicio. Los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres. Está desapareciendo la clase media. Concluimos entonces que el juicio que vendrá a la tierra, hará que esta brecha se haga aún más notoria y por su resultado sobrevendrá  muerte como nunca antes se registró en la tierra. Un Denario: era el sueldo mínimo de un día. La Libra era una medida tan pequeña que apenas alcanzaba para una sola persona pudiera comer.

El Cuarto Sello: El caballo amarillo. El jinete llamado muerte. Este jinete tiene por nombre muerte y su acompañante es el Hades. Amarillo puede traducirse como “pálido, cetrino o verde,” lo cual representa el color de un cadáver. El cuadro presentado por el reinado del anticristo ahora se hace manifiesto. ¡Es espantoso! Por todos lados habrá guerras, hambres, pestilencias y cadáveres abandonados. La putrefacción y pestes resultantes, ocasionarán mortandad, y se extenderá por todo el planeta. Las fieras de la tierra perderán su temor natural al hombre, estarán bajo el control del anticristo, el enemigo perverso atormentará a los hombres. Debido a este juicio morirá la cuarta parte de los habitantes de la tierra. Pronto será incrementado el número de los habitantes de los desdichados por los juicios restantes. (Ap. 6:7-8). 

El Quinto Sello: El clamor de los mártires. Clamor de las almas justas. Con la apertura del quinto sello tenemos una persecución, con el martirio universal de los creyentes. Las almas que aquí claman contra sus verdugos, parecen ser judíos por su insistencia en la venganza contra quienes prosiguen con la matanza en la tierra. En esto entendemos que son las almas de los judíos justos salidos de la tribulación. Al estar bajo el altar, se entiende que fueron cubiertos por el sacrificio del Cordero. En el capítulo 7 encontramos a los gentiles que son salvados en la tribulación.

He aquí algunas de las características de estas almas:

a) Son mártires salidos de la tribulación

b) Tienen voz y pueden clamar, pueden oír

c) Pueden razonar, tienen emociones

d) Son inteligentes, tienen memoria

e) Pueden vestirse, se les dio vestiduras blancas

f) Se hallaban en estado de descanso

Nosotros entendemos que la palabra alma, muchas veces hace referencia a la persona total.

El Sexto Sello: El gran terremoto. El Sello de la ira. El terremoto descrito aquí es mundial,  teniendo efecto en todos los moradores de la tierra. Se puede pensar que sucesos tales como el obscurecimiento del sol a la apariencia roja de la luna son el resultado del Cataclismo. Una actividad sísmica de esta magnitud afectará a todos los moradores de la tierra. Hará que grandes cantidades de polvo y humo de fuego se levanten en el aire. Como resultado quedará obscurecido el sol y la luna aparecerá roja como sangre. Las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra deben ser Meteoritos, Asteroides, Cometas o quizás las Bombas nucleares,  Termonucleares de destrucción masiva. Una lluvia tan abundante de aerolitos como la mencionada aquí,  seria devastadoras causando grandes cambios en casa, edificios, vehículos y cualquier objetivo expuesto a choque directo; todo esto sin mencionar el peligro del fuego. No pasemos por alto la palabra como,  que se repite en estos versículos cuatro veces.

El apóstol Juan tuvo mucha dificultad en explicar estos sucesos, lo que nos asegura que serán terribles y espantosos, por eso nos es difícil tener una visión clara de los eventos. Con estos eventos podemos notar que todo ser humano será afectado, alterando el orden social. Todo se volverá un Caos y la anarquía entrará en acción. Es tan terrible el juicio de Dios, que los hombres malvados rezan a la naturaleza para que les esconda  del Cordero. A pesar de la ira del Señor tan visiblemente manifiesta; y aun sabiendo los hombres la procedencia de la ira, rehúsan arrepentirse de sus perversos caminos. El estudiante puede tomar nota de estos versículos que nos hablan del sexto Sello. (Isa. 54:10; Nah. 1:5; Eze. 38:20).

División parentética. Los 144.000 y la multitud vestida de ropas blancas. Encontramos en el capítulo 7 un paréntesis de gracia. Dentro de este paréntesis, hallamos a dos grupos de santos redimidos durante la tribulación: uno es de los judíos y el otro de los gentiles. Muchos estudiosos nos indican que este paréntesis no sería cronológico, pero nosotros vemos que si se debe entender en sentido cronológico por las palabras después de esto que son idénticas a las de Apocalipsis cap. 4 verso 1. (Ap. 7:1-8).

El remanente de Israel llamado y Sellado: Los cuatro ángeles están encargados de los cuatro vientos dando a entender los puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste. El otro ángel mencionado aquí no tiene que ser Cristo. No necesariamente la frase otro ángel habla siempre del Señor Jesús, más vemos que el otro ángel cumple con las funciones de un sacerdote. Sin embargo en el capítulo 8, la frase que estamos analizando tiene que referirse  a Cristo; de igual manera, en el capitulo 10, el ángel fuerte es el Señor. Un descanso en los juicios es declarado con el propósito de sellar a los 144.000 judíos. El sello que llevan los protege para pasar a través de la tribulación. Siembre ha habido un remanente del pueblo de Dios. Ahora, este remanente será preservado para pasar la tribulación. Muchos piensan que ellos serán los evangelistas de la tribulación, pero nosotros vemos que sus ministerios serán como testigos para anunciar que los juicios provienen de Dios. (Ap. 7:1-8; Isa. 11:12; Ap. 8:3; 10:1;  14:3; Eze. 9:4; 1 Rey. 19:18).

Por lo tanto su misión principal no será predicar el evangelio. También ejecutaran un ministerio como remanente, aguardando así un pueblo para Dios en la tierra, aun cuando las masas sólo blasfeman el nombre de Dios. Sin informar la razón, en el texto faltan las tribus de Dan y Efraín. Posiblemente no están por su idolatría. Ellos dejaron que el rey Jeroboam, colocara becerros de oro en medio de sus tribus, incluyendo a la ciudad de “Betel que significa Casa de Dios,” cambiando su nombre a {Bet-avén; casa de Demonios o de los ídolos}. Algunos han dicho que sólo serán 144.000, los judíos salvos, pero esto es una afirmación No Bíblica. Aquí se trata de un grupo especial con una misión específica. (Ap. 7:5-89-17; Deut. 29:18-21; 1 Rey 12:26-30; Jos. 19:47; Jue. 4:4-5; Ose. 4:17). 

Gran multitud de redimidos que salen de la tribulación: el grupo que ahora vemos, es de todas las naciones, esto ha de incluir tanto a los judíos como a los gentiles. Vemos que las almas que estaban debajo del altar, ahora están delante del trono. Los primeros tres años y medio se han cumplido y en lo que resta de la tribulación provendrá la ira de Dios sobre los malvados que no se arrepintieron de sus perversidades.

Presentamos una lista de las características de la multitud:

1) Una gran multitud, la cual nadie podía contar.

2) De todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas.

3) Que estaban delante del trono…en la presencia del Cordero.

4) Vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos.

5) Han salido de la gran tribulación.

6) Han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. "Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero." (Ap. 7:14).

7) Están delante del trono de Dios. " Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos." (Ap. 7:15).

8) Le sirven de día y de noche en su templo.

Muchos han dicho que durante la tribulación podrán salvarse los “Creyentes,” que se quedaron después del arrebatamiento de la iglesia. El libro de apocalipsis narra que hay tres tipos de creyentes; (El Caliente, que será arrebatado, trasladado, guardado. El Frío, que será dejado por haber descuidado su salvación para que se caliente en los tres primeros años y medio de la tribulación y entregue su vida para estar con su Salvador. Y el Tibio a quien el Señor vomitará de su boca por no haber querido nacer de nuevo del agua y del espíritu como lo establece la Palabra del Señor, y por haberse constituido como un sensual y burlador. Le acontecerá como dice el proverbio: El perro vuelve a su vómito y la puerca lavada a revolcarse en el cieno. Serán salvos las almas que nunca habían entrado en una iglesia de Sana Doctrina; al ver los juicios de los Seis primeros  Sellos se arrepentirán y pagarán cualquier precio para estar con Cristo. El precio que tendrán que pagar es el de su propia vida. Serán decapitados por causa de Cristo. (2 Tés. 2:7-12; Heb. 6:4; 10:26; Ap. 20:4). 

Conclusión 

El Séptimo Sello: El séptimo sello contiene tres cosas.

1) Silencio como por media hora.

2) Siete ángeles, se les dieron siete trompetas.

3) El ángel tomó el incensario, y lo lleno de fuego del altar, y lo arrojo a la tierra. (Ap. 8:1-5).

El silencio es espantoso: En ninguna otra parte de la Biblia se menciona algo similar. El tiempo, media hora, puede ser simbólico o literal, pero enfatiza la gravedad de lo que sigue. Concerniente a este silencio en los juicios, el teólogo y Escatologos Javier Gonzaga escribió: Es una tregua pausada cargada de mutismo. Un sosiego desesperante de insonoridad y mudez. Entendemos del texto que el Séptimo sello es el juicio de las Trompetas. El otro ángel del versículo 3 debe ser el mismo Señor Jesús en su ministerio sacerdotal. Aquí se nos indica que las oraciones de los santos son como incienso, un humo que sube a la presencia de Dios. No sólo vemos al Señor en su misterio sacerdotal sino también como juez, al arrojar el incensario lleno de fuego sobre la tierra.

Notemos que:

a) El fuego consume

b) El fuego purifica. (Ap. 8:1-3; Efe. 2:18; Heb. 13:15; 12:29; 1 Ped. 2:5; 1Tim. 2:5; Mal. 3:2-3; Ap. 13:3).