Estudio Biblico
Usa lo que tienes
Autor
Teólogo: Juan Martínez
Tema:
Usa lo que tienes
Texto: Éxodo cap. 4 verso 2, “Y
Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una
vara”.
Comentario
Teológico Bíblico Básico. Como respuesta a la situación hipotética
o sea dudosa de que Israel rechazase que Dios se le hubiera aparecido a Moisés
debía de dar una señal que le acreditara como el portavoz y guía escogido. Hec cap. 7 verso 35, “A este Moisés, a
quien habían rechazado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez?, a
éste lo envió Dios como gobernante y libertador por mano del ángel que se le
apareció en la zarza”. Dios
mismo le dice, que tienes en tu mano úsala como señal de que yo estoy contigo
Moisés. Éxodo cap. 14 verso 15, “Entonces
Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que
marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y
entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco”.
Introducción
La vara de Moisés. (Se supone una especie de cayado de madera), llevada
por Moisés en
el Antiguo Testamento.
Para acreditar su misión Dios le comunicó a Moisés el poder de hacer
prodigios por medio de una vara que tenía en la mano. Para comenzar, Dios
cambió por sí mismo la vara en serpiente, que
Moisés hubo de coger por la cola y que luego tomó de nuevo la forma de vara.
Moisés, de vuelta en medio de su pueblo, reprodujo este prodigio ante el mismo,
con lo cual se granjeó o sea gano su confianza. Luego se presentó a Faraón en
compañía de su hermano Aarón, a quien
Dios había asignado por auxiliar y en presencia del monarca obró varios
prodigios con la vara milagrosa, entre otros convirtiéndola en serpiente que
devoró las varas de los magos.
Con esta misma vara extendida en
las aguas de Egipto, éstas
se convirtieron en sangre, con
ella golpeó el polvo del suelo y apareció una nube de mosquitos; la
levantó luego hacia el cielo y empezó a caer granizo; la
volvió a levantar y se formó un ejército de langostas. La vara
sirvió a Moisés para algunos prodigios en favor de su pueblo; de ella se valió
para separar las aguas del Mar Rojo cuando
el pueblo de Israel huía
perseguido por el ejército de Faraón; con ella golpeó la roca de Horeb e hizo brotar agua cristalina para apagar
la sed de
los israelitas; con ella acompañó la oración del pueblo durante el combate con los amalecitas y
con la misma golpeó de nuevo la roca de Meriba. Moisés utilizó su vara para hacer
grandes milagros; Jesús el borde de su manto Mateo cap. 9 verso 20, “Y he aquí una mujer enferma de flujo de
sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su
manto”; y Pedro sano con la sombra. Hechos
cap. 5 verso 15, “tanto
que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que
al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos”. Pablo
sus pañuelos para sanar a los enfermos.
Hechos cap. 19 verso 12, “de tal
manera que aún se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo,
y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían”. Hoy el
Señor nos ha ordenado en esta dispensación de la gracia Sanar a los enfermos
por la imposición de nuestras manos, Marcos
cap. 16 verso 18, “tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa
mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”.
Y echar fuera los demonios en el nombre de Jesucristo. Marcos cap. 16 verso 17, “Y estas señales seguirán a los que creen:
En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas”;
División
¿Qué
es lo que tenemos?
Cada uno de nosotros ha sido
dotado de una cualidad específica, de un don, para desempeñar una labor dentro de la viña
del Señor. 1 Corintio cap. 12 versos
4-5-6-7, “Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el
mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y
hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es
el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para
provecho”.
a)
Dios nos ha dado habilidades y destrezas. Éxodo cap. 31 verso 4-6,
“para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en
artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar
en toda clase de labor. Y he aquí que yo he puesto con él a Aholiab hijo de
Ahisamac, de la tribu de Dan; y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio
de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado”; Dios es el que entrega a
cada uno el don de sabiduría. Proverbio
cap. 9 verso 10,” El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la
inteligencia”.
b) Estas aptitudes son para ejercitarlas, en
beneficio de nuestra edificación espiritual y la de los que nos rodean. Mateo
cap. 5 versos 16, “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que
vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los
cielos”. Una vida piadosa brinda testimonio convincente del poder Salvador de
Dios. 1 Pedro cap. 2 verso 12, “manteniendo
buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran
de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación,
al considerar vuestras buenas obras”. La palabra griega que se traduce
“buena” se refiere a una conducta honorable e implica la bondad más pura,
excelente y atrayente. Después de haber disciplinado su vida interior y
privada, el cristiano debe vivir una vida ordenada de tal modo que refleje esa
disciplina interior a otros cristianos.
No
debemos esforzarnos en hacer lo que no estamos llamados hacer
Cada uno de nosotros debe
ejercitarse en el don que Dios nos ha dado, 1 Cor cap. 7 verso 7, “Quisiera
más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio
don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro”. y no estar probando
suertes en otro campo, Dios sabe lo que hace y pues da a cada uno lo que Él le
place dar, y todo lo que Dios da es bueno.
Hay
un solo Espíritu, pero por medio de Él, el Señor reparte a cada uno como Él quiere. 1 Cor cap. 12 verso 11,
“Pero
todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en
particular como él quiere”. Al mismo tiempo que resaltó la diversidad de los
dones Pablo también llamó la atención sobre su fuente singular en el Espíritu
esta es la quinta mención en este capítulo del Espíritu Santo como la fuente de
los dones, reitera que los dones no deben ser buscados, sino recibidos del
Espíritu “como él quiere”. Es el único que hace la obra y da la energía
requerida para la operación de todos los dones conforme a su voluntad.
Por
más pequeña que sea nuestra función dentro de la obra del señor es útil e
indispensable, para lograr el fin total, Efesio cap. 4 versos 15-16, “sino
que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza,
esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por
todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de
cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”.
Comentario
Teológico Bíblico. El evangelismo tiene eficacia máxima si la
verdad se proclama con amor. Esto solo puede ser logrado por el creyente maduro
que ha sido perfeccionado en buena medida en la sana doctrina. Sin madurez, la
verdad puede ser fría y el amor no ser más que un sentimentalismo. El poder
para producir creyentes maduros y bien equipados no viene del esfuerzo de esos
creyentes por si solos, sino de su cabeza, el Señor Jesucristo. Col cap. 2 verso 19, “y no asiéndose de
la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las
coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios”.
Hagamos
pues con gozo la obra que se nos ha encomendado, sabiendo que será nuestra gran
obra y que nadie más podría realizarla sino solo nosotros. Gálatas cap. 6
versos 3-4, “Porque el que se cree ser algo, no siendo
nada, a sí mismo se engaña. Así que, cada uno someta a prueba su propia
obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en
otro”; Lit. “aprobar algo tras someterlo a prueba”. Los creyentes primeros
deben de estar seguros de que su vida personal sea recta delante de Dios antes
de ofrecer ayuda espiritual a otros. Si un creyente se regocija o se jacta,
solo debe hacerlo en el Señor por lo que Dios ha hecho con él. 1 Cor cap. 10 verso 12, “Porque no nos
atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos;
pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo
mismos, no son juiciosos, Pero nosotros no nos gloriaremos desmedidamente, sino
conforme a la regla que Dios nos ha dado por medida, para llegar también hasta
vosotros”.
Conclusión
Dios nos da a cada uno,
según su capacidad no debemos envidiar los dones ajenos. Eclesiastés cap. 4 verso 4, “He visto asimismo que todo trabajo y
toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo.
También esto es vanidad y aflicción de espíritu”. Mateo
25:14-15, Nosotros
podemos advertir aquí en una parábola de nuestro Señor Jesucristo en
donde el amo dividió su dinero o parte de su dinero, entre sus siervos, y dice
la Escritura algo muy importante. Lo dividió de acuerdo a las capacidades o a
la capacidad individual de cada uno de esos siervos; nadie recibió más ni menos
dinero del que podía usar; está en el propósito de Dios, darnos conforme a su voluntad
y nosotros estemos en la posibilidad de ejercer, de administrar o de utilizar.
Esto a su vez significa algo importante, que en el caso de que alguno de ellos
no cumpliera con la tarea que le estaba encargando el Señor, no podría
justificarse diciendo que no tuvo capacidad para llevarla a cabo. De acuerdo a
la Palabra, este hombre le da a cada uno de los siervos según la capacidad de
ellos, y les dice para qué se los da. Les da un dinero, les da de sus bienes,
si alguno de ellos fracasaba, solamente había dos razones por las cuales él
podría atribuir un fracaso: la flojera o al odio que le tuvieran al patrón, no
había de otra, porque dio a cada quién según la capacidad. Y la forma en que
nuestro Señor Jesucristo habla aquí en esta parábola en relación al
dinero, nosotros lo podemos advertir que representa cualquier clase de recurso,
cualquier clase de bien material que se nos confía, que se nos entrega. A cada
uno de nosotros Dios nos ha dado una capacidad, y de acuerdo a esa capacidad
que tú tienes, Dios nos ha dado, también. El Señor nos ha dado algo que se
llaman talentos, Dios nos ha dado dones o nos ha dado recursos naturales los
cuales tenemos, y eso lo sabemos; hay dones espirituales y hay dones naturales;
todas las personas tenemos dones naturales que Dios nos ha dado con los cuales
Dios nos ha provisto, también nos entrego dones espirituales para hacer la
buena obra encomendada por nuestro Señor Jesucristo.
