Estudio
Bíblico
El Juicio de
las Copas de Ira
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
“Estudio Bíblico”
Tema: El juicio de las
siete copas de ira.
Texto: (Ap. 15:1; “Vi en el cielo
otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas
postreras; porque en ella se consumaba la ira de Dios.”)
Introducción
La ira de Dios, será consumada con siete
juicios, que será dirigida hacia el hombre perverso. La ira de Dios será
repartida entre los siete ángeles por uno de los seres vivientes y estará
contenida en siete copas de oro.
Hay cierto parecido entre
las plagas de las siete copas y de las siete trompetas, y ambas series
contienen ciertas semejanzas con las plagas de Egipto. Pero las siete copas son
más severas e intensas. Si las plagas de las primeras siete trompetas cayeron
sobre el ambiente del hombre más bien que sobre el hombre mismo, la plaga de la
primera copa cae directamente sobre el hombre. Estas plagas no son la expresión
de la ira de Dios con el pecado en general, ni son sus castigos ante el mal proceder
de los individuos. Son el derramamiento de su ira sobre quien ha frustrado el Propósito
divino en el mundo “el diablo, la bestia, y el falso profeta”. Y sobre aquellos
que le han dado su lealtad. Fueron derramadas 10 plagas sobre Egipto. Exo.
Capítulo 7 hasta el capítulo 11.
La Copa 1 es derramada sobre la tierra y afecta a la gente que tenía la marca de la bestia y a los que adoraban su imagen
La Copa 2 es derramada sobre el mar
La Copa 3 es derramada sobre los ríos
La Copa 4 es derramada sobre el sol
La Copa 5 es derramada sobre el trono de la bestia
La Copa 6 es derramada sobre el Éufrates
La Copa 7 es derramada en el aire
Deberíamos notar que las primeras cuatro copas afectan el orden creado, como fue anunciado por el primer ángel que ordena a los que viven en la tierra, "... adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" (14:7). Como se rehúsan a adorarlo y adoran a la bestia, las primeras copas afectan el orden creado: la tierra, el mar, las aguas y el sol.
La Primera Copa de Ira: “Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles; id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios. Fue el primero, y derramo su copa sobre la tierra, y vino una ulcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen”. (Ap. 16:1-2; 13:16-17; Exo. 9:8-12).
1 - Estas son las copas del juicio final, que eran advertencias. Dios
primero le advierte al hombre a través de las trompetas, pero si éstas son
ignoradas en forma persistente entonces Él envía sus copas de ira. Debemos
recordar también que a lo largo del período de las trompetas de advertencia la
iglesia testificante ha estado trabajando. Las siete copas son llamadas también
las siete plagas. La ira de Dios es derramada sobre la tierra, lo que es una
idea bastante común en las Escrituras (Sal. 69:24, 79:6, Eze. 20:8; Jer. 10:25;
Sof. 3:8). Siguen el mismo patrón que las siete trompetas: cuatro (afectando a
la creación: tierra, mar, agua, cosmos), luego dos (afectando a la bestia) y la
final, cuando las ciudades de las naciones se desploman. Las primeras cuatro
afectan la tierra, el mar, las fuentes de las aguas y el sol, es decir la
creación de Dios, según el anuncio de los tres ángeles (14:7). La voz del
templo sería la voz de Dios (Isa. 66:6). Las copas son derramadas sobre la
creación de Dios y afectan al hombre indirectamente, por medio de su medio
ambiente. Luego siguen dos juicios adicionales que se refieren a la bestia,
seguida por el juicio final.
El hombre es juzgado personalmente mas tarde. Se destaca que 2 Tes. 1:7-9; "Y a vosotros que sois
atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús
desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar
retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro
Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de
eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su
poder,”
Está a punto de ser expandido en detalle. Cuando Cristo venga de nuevo "dará retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo". La copa es derramada sobre la tierra pero afecta al hombre directamente. La primera copa afecta a todas las personas que adoran a la bestia y que le han dado su apoyo, por lo tanto, su lealtad a él antes que a Dios. Se rehúsan a adorar a Dios y por lo tanto su hora de Juicio ha llegado (Ap. 14:7; “diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”). Vea la similitud con la sexta plaga de Egipto (Ex. 9:9; “y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto.”) en donde aparecen sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias. Aquellos que reciben la marca de la bestia son marcados por Dios. Note que la copa es vertida sobre la tierra, pero la gente es afectada, a diferencia de la primera trompeta que no afecta a la gente (Ap. 8:7; “El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde.”). Así como Satanás afligió a Job con una sarna maligna (Job 2:7; “Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.”), los seguidores de la bestia son afligidos con úlceras malignas y pestilentes. En Deut. 28:35; “Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado”. Pústulas malignas serían el juicio sobre los que desobedecieran a Dios.
Comentario Teológico
Bíblico Básico Sistemático: La Primera Copa de Ira: Ulceras malignas sobre todos los
hombres adoradores del Anticristo. Esta copa de ira es derramada solo sobre
aquellos hombres que tenían la marca de la bestia y adoraban su imagen y se
recreaban en su idolatría y hechicería invocando demonios y en pago, el Dios
único produce en ellos una ulcera maligna y pestilente, por haberse rendido a
los halagos de la bestia, y así declarar delante de Dios y sus santos ángeles
su lealtad al Anticristo.
La Segunda Copa de Ira: El segundo ángel
derramo su copa sobre el mar, y este se convirtió en sangre como de muerto. Y
murió todo ser vivo que había en el mar.
(Ap. 16:3; “El segundo ángel
derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y
murió todo ser vivo que había en el mar”. Exo. 7:14-25; “Entonces Jehová dijo a Moisés: El corazón de
Faraón está endurecido, y no quiere dejar ir al pueblo. Ve por la mañana
a Faraón, he aquí que él sale al río; y tú ponte a la ribera delante de él, y
toma en tu mano la vara que se volvió culebra, 16 y dile: Jehová el Dios
de los hebreos me ha enviado a ti, diciendo: Deja ir a mi pueblo, para que me
sirva en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oír. Así ha
dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la
vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en
sangre. Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y los
egipcios tendrán asco de beber el agua del río. Y Jehová dijo a Moisés: Di
a Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus
ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de
aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de
Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra. Y Moisés y Aarón
hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en
el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en
el río se convirtieron en sangre. Asimismo los peces que había en el río
murieron; y el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él.
Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto. Y los hechiceros de Egipto
hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció,
y no los escuchó; como Jehová lo había dicho. Y Faraón se volvió y fue a
su casa, y no dio atención tampoco a esto. Y en todo Egipto hicieron pozos
alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del
río. Y se cumplieron siete días después que Jehová hirió el río.”).
Comentario Teológico Bíblico Básico Sistemático: La Segunda Copa de Ira: Toda la fauna marina muere, todos los mares contaminados. Es difícil imaginar el “Hedor y la pestilencia” tan terrible que este juicio ocasionara a la humanidad y las pandemias diversas que se desataran contra el ser humano y el costo en vidas. La sangre se usa para indicar muerte. Todo se murió en el mar, comparado con las trompetas donde sólo una tercera parte murió (Ap. 8:9; “Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida.”. Note que en las plagas egipcias era sangre literal. Los dos testigos tienen también el poder de convertir las aguas en sangre (Ap. 11:6; “Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran.”). Vea la similitud con la primera plaga de Egipto (Exo. 7:17; “Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre.”) donde el Nilo se convierte en sangre. Esto nos recuerda también del lago de sangre del lagar de la ira de Dios en Ap. 14:19; “Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios.” Cada cosa viva en el mar murió, comparado con la segunda trompeta en que una tercera parte de las criaturas vivas en el mar murió, y un tercio de los barcos fueron destruidos (Ap. 8:8-9; “El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida.”)
La Tercera Copa de Ira: El tercer ángel derramo la su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al ángel de las aguas que decía: Justo eres tu oh señor, el que eres, y que eras, el santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto han derramado la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre, pues lo merecen. Y también oí otro, que desde el altar decía: ciertamente, Señor Dios todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos. (Ap. 16:4-7; “El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen. También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.” Exo. 7:20-25; “Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre. Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto. Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho. Y Faraón se volvió y fue a su casa, y no dio atención tampoco a esto. Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río. Y se cumplieron siete días después que Jehová hirió el río.”).
Comentario Teológico
Bíblico Sistemático:
La Tercera Copa de Ira: La contaminación total de las aguas de consumo humano.
El juicio tiene como finalidad, vengar la muerte de los siervos del Señor. El
juicio de aquellos que han martirizado a los santos, es adecuado al mal que han
hecho. Esto es únicamente lo que los hombres merecen. Este juicio es en
vindicación de aquellos que han sido martirizados, en respuesta de las
oraciones de los santos perseguidos. El Altar afirma que los juicios de Dios no
son arbitrarios, ni caprichosos, sino verdaderos y justos.
Note que Dios es descrito como el que es y el que era; no es descrito como el que va a venir porque ya ha llegado el juicio final del mundo. Compare con la séptima trompeta (Ap. 11:17; “diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.) en donde ya ha venido. Aquí está el ángel encargado de las aguas; en Ap. 14:8; “Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.” Encontramos el ángel encargado del fuego. Algunos podrán decir que Dios fue duro en sus juicios, pero en relación con los pecados que el hombre ha cometido, no lo es.
v. 6; “Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que
tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda
nación, tribu, lengua y pueblo”, - Por cuanto derramaron la
sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre;
pues lo merecen - La razón para el juicio se da aquí: han derramado la
sangre de los santos, uno de los crímenes más atroces que el hombre puede
cometer (1
Tim. 1:13; “habiendo
yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a
misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.” ). El
castigo se adecua al crimen; ellos derraman sangre así que deben beber sangre.
Esto es similar al código levítico de "vida por vida" (Lev.
24:17-18; “Asimismo el hombre que hiere
de muerte a cualquiera persona, que sufra la muerte. El que hiere a algún
animal ha de restituirlo, animal por animal.”
Ver
también Gén.
9:5-6; “Porque ciertamente demandaré la
sangre de vuestras vidas; de mano de todo animal la demandaré, y de mano del
hombre; de mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre. El que
derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a
imagen de Dios es hecho el hombre.”). Así como Juan usa la expresión
"ebrio con la sangre de los santos" en Ap. 17:6; “Vi a la mujer ebria de la sangre
de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé
asombrado con gran asombro.” Indicando que la prostituta
había matado a los santos, así acá beber sangre significa que esta gente murió
como un justo castigo por asesinar a los santos (Sal. 79, Is. 49:26; “Y a los que te despojaron haré
comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino; y
conocerá todo hombre que yo Jehová soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte
de Jacob”.). En la plaga de los egipcios todo el agua bebible fue convertida en
sangre aun en los baldes de madera y las jarras de piedra (Exo.
7:19; “Y Jehová dijo a Moisés: Di a
Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus
ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de
aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de
Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra.” ). Juan toma
esto y lo usa para mostrar que los perseguidores del pueblo de Dios deben ahora
beber sangre porque ellos han derramado la sangre de los santos. Los profetas
son incluidos por la tradición de persecución de los profetas (Mat.
5:12; “Gozaos y alegraos, porque vuestro
galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que
fueron antes de vosotros”. Mateo. 23:37; “¡Jerusalén, Jerusalén, que
matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces
quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las
alas, y no quisiste!” Luc. 11:49; “Por eso la sabiduría de Dios
también dijo: Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a
otros perseguirán,”. Los dos testigos eran profetas y fueron muertos (Ap. 11:7,
10; “Cuando hayan acabado su
testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los
vencerá y los matará. Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande
ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro
Señor fue crucificado. Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán
sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados. Y
los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se
enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a
los moradores de la tierra.”) Y en Ap. 18:24; “Y en ella se halló la sangre de
los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra. dice que en Babilonia "se halló la sangre de
los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la
tierra". Nota: "pues lo merecen" es literalmente "pues son
dignos". Contraste con el Cordero que es digno por Su sangre derramada.
La Cuarta Copa de Ira: Ap. cap. 16 versos 8-9; “El cuarto ángel
derramo su copa sobre el Sol al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. Y
los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que
tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria”.
Comentario Teológico
Bíblico Sistemático:
La Cuarta Copa de Ira: El Sol generara altas temperaturas que llevará a los
hombres a blasfemar el nombre de Dios. Esta copa provoca una plaga de excesivo
calor que afectara a los hombres con una grave insolación. Es importante hacer
notar, que los hombres declaran que el juicio proviene de Dios, porque él es
soberano y gobierna los procesos de la naturaleza. Pero sus corazones son tan
duros y recalcitrantes a causa de la elección que han hecho de seguir a la bestia,
que en lugar de echarse de rodillas en humilde confesión de su dependencia de
Dios, blasfemaron su nombre y se negaron obstinadamente a arrepentirse y darle
gloria. Note que la esfera de influencia de los
ángeles se extiende hasta el sol y no sólo hasta la tierra. No hay ninguna
plaga correspondiente en Egipto, aunque la cuarta trompeta afecta al sol (el
sol es oscurecido, Ap 8:12; “El
cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la
tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se
oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del
día, y asimismo de la noche.”), pero esta plaga
parece escatológica. Esta es la contrapartida celestial de la bestia de la
tierra que hizo que cayera fuego del cielo a plena vista de los hombres y
engañando a la humanidad (Ap. 13:13-14;
“También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender
fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y engaña a los
moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en
presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan
imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.”). Compare con Deut. 28:22; "Jehová te herirá de
tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad
repentina y con añublo (honguillo); y te perseguirán hasta que perezcas."
v. 9 - Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria - Fueron quemados por el gran calor del sol. Esto es en contraste con los santos que no serán quemados por el sol (Ap 7:16; “Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno;”). Compare con Sadrac, Mesac y Abednego que no fueron quemados por el horno de fuego. Note la declaración explícita de que estas plagas están bajo el control de Dios. La acusación contra el hombre es que rehusó arrepentirse y glorificarlo a Él. El ángel ya le había dado a la humanidad una última oportunidad en Ap. 14:7; “diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.” Para arrepentirse antes de estas plagas. Note cómo blasfemaron el nombre de Dios; habían tomado el carácter de la bestia que está cubierta de nombres blasfemos (Ap 13:1; “Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.” 13:5-6; “También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.” 17:3; “Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia.”). A pesar de esto. La humanidad todavía se rehúsa a arrepentirse y glorificar a Dios. Al menos reconocieron que Dios era la causa de estas últimas plagas y no la causa inmediata de su propio pecado.
Isa. 30:26. “Y la luz de la Luna será como la luz del Sol, y la luz del Sol siete veces mayor, como la luz de siete días, el día que vendare Jehová la herida de su pueblo, y curare la llaga que el causo.”
La Quinta Copa de Ira: El quinto ángel
derramo su copa sobre el trono de la bestia. Y su reino se cubrió de tinieblas,
y mordían de dolor sus lenguas, y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus
dolores y por sus ulceras, y no se arrepintieron de sus obras. (Ap.16:10-11; “El quinto ángel derramó
su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían
de dolor sus lenguas, y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus
dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras.” Exo.
10:21-23; “Jehová
dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre
la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. Y extendió Moisés su
mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto,
por tres días. Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar
en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.”).
Comentario Teológico Bíblico Básico Sistemático: La Quinta Copa de Ira: Confusión y caos en el gobierno del Anticristo. Dios derrama su ira sobre la civilización demoníaca de los últimos tiempos, esta plaga cae en el centro del poder de la bestia. La plaga es de una oscuridad portentosa y causa perturbación y angustia, que lleva a los hombres a morder sus lenguas de dolor; una vez más, los hombres reconocen la mano de Dios en el juicio; pero sus corazones están tan endurecidos, que se niegan a mostrar cualquier indicio de arrepentimiento y por el contrario blasfemaron contra el Dios del cielo. El hombre prefiere las tinieblas a la luz así que esto es lo que consigue. El hombre experimenta ahora la realidad del reino de Satanás, la ausencia de todo bien. Habiendo rechazado la bondad de Dios consiguen el mal que prefieren. El reino de Satanás es el reino de las tinieblas. Compare con la novena plaga de Egipto (Ex. 10:22; “Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días”.) cuando la oscuridad cubrió la tierra durante tres días. Los Teólogos destacan que la oscuridad representa la desintegración política del reino de la bestia. Sweet señala que el trono de Satanás, que compartía con la bestia (Ap. 13:2; “Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.”) Estaba en Pérgamo (Ap 2:13; “Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.”), la capital provincial romana. Sugiere la destrucción de la administración central del imperio - algo así como el caos de la guerra civil de 68-69 d.C.
v. 10 - Y mordían de dolor sus lenguas, {11} y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras - Los efectos de la primera plaga estaban todavía en el hombre. Por segunda vez, como en la cuarta copa, maldicen a Dios. Esto está nuevamente en contraste con los santos para quienes ya no habrá dolor (Ap 21:4; “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.”). Compare esto con la agonía causada por las heridas de las langostas en la quinta trompeta (Ap 9:5; “Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre.”). Si comparamos el quinto sello, la quinta trompeta y la quinta copa, encontramos aflicción. En el quinto sello la aflicción y la persecución es para los Judíos Mesiánico y los que guardan el testimonio de Jesús; en la quinta trompeta, las langosta atormentan a los que no tienen el sello de Dios en sus frentes, y en la quinta copa vemos la agonía de las personas que tenían la marca de la bestia y adoraban a su imagen.
La Sexta Copa de Ira: El sexto ángel derramo su copa sobre el gran rio Éufrates; y el agua de este se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del Oriente. Y vi salir de la boca del dragón, y de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios todopoderoso. Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón. (Ap. 16:12-16; “El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.” 17:12-14; “Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles”.
Comentario Teológico Bíblico Sistemático: La Sexta Copa de Ira: La Trilogía Satánica convoca a todos los ejércitos del mundo, con la finalidad de reunirlos para la batalla de Armagedón. Esta copa es diferente de las demás, en que no produce una plaga sobre los hombres, sino que sirve de preparación para la batalla del Armagedón. En este caso, la sequía del gran rio Éufrates es representada simbólicamente, como la eliminación de la barrera que detiene las hordas paganas. El Apóstol Juan sugiere una confederación de naciones o dos grupos de gobernantes, que harán una alianza o pacto con la bestia, recibiendo autoridad como reyes por una hora para hacer guerra contra el Cordero. El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente- Hay un incidente famoso en la historia en la que Ciro, el rey de Persia capturó a Babilonia desviando el río Éufrates que corre por el medio de Babilonia para que su ejército entrara a la ciudad por el lecho seco del río. Hay una profecía contra Babilonia en Jer. 50:38, "Sequedad sobre sus aguas, y se secarán; porque es tierra de ídolos, y se entontecen con imágenes". Así como el Mar Rojo y el Jordán fueron secados para que los israelitas pudieran escapar de Egipto (Jos. 2:10; “Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido.”) y entraran a la tierra prometida, el río Éufrates es secado para hacer lugar para los reyes del Este. Algunos comentaristas ven una distinción entre los reyes del Este y los reyes de todo el mundo (v. 14). El Éufrates marca el límite entre Israel y sus enemigos (Gén. 15:18). Note la similitud entre la sexta copa y la sexta trompeta (Ap 9:14; “Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.”) en donde los cuatro ángeles atados junto al río Éufrates son soltados y sus tropas matan a un tercio de la humanidad.
v. 13 - Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas - Esta es la primera mención del falso profeta, que es la bestia de la tierra, porque él es el que realizó las señales milagrosas en nombre de la bestia (Ap 13:13; “También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.” Ap 19:20 “Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre”. ) Y engañó a los habitantes de la tierra (Ap 13:14; “Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.”), y es destruido en Ap 19:20; Vemos de nuevo aquí juntos a la trilogía no santa de Satanás, la bestia y el falso profeta. La bestia y el falso profeta reúnen a los reyes de la tierra para hacer guerra contra el jinete del caballo blanco y su ejército en 19:19 y son arrojados al lago de fuego y azufre en 19:20. Después del Milenio; satanás junta a las naciones para la batalla contra el campamento del pueblo de Dios en 20:7 y se une a la bestia y el falso profeta en el lago de fuego (20:10). Tres espíritus malos salen de las bocas de estos tres. Que salgan de la boca probablemente indica que estos son espíritus engañadores. Compare con el río de mentiras que sale de la boca del dragón (Ap 12:15; “Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.”) y que contrasta con la espada del Hijo del hombre (Ap 1:16; “Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.” 19:15; “De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.”).
Las ranas son animales inmundos (Lev. 11:10; “Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en el mar y en los ríos, así de todo lo que se mueve como de toda cosa viviente que está en las aguas, los tendréis en abominación.”). Los malos espíritus salen de la boca. Note que la palabra para espíritu es pneuma en griego, que es la misma palabra que aliento. Caird señala que de la boca de la bestia salieron pretensiones blasfemas de deidad (Ap 13:6; “Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.” ), de la boca del falso profeta salió la propaganda seductora del culto imperial (13:12-15) y de la boca del dragón salió el río de mentiras con el que trató de vencer a los judíos mesiánico y a los creyentes gentiles (12:15; “Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.”).
v. 14 - pues
son espíritus de demonios, que hacen señales - Las señales milagrosas
son causadas por los demonios, y son realizadas por la bestia de la tierra (Ap 13:13)
que es identificada aquí con el falso profeta. Son espíritus mentirosos como
los que indujeron a Acab a la batalla (1
Reyes 22:21; “Y
salió un espíritu y se puso delante de Jehová, y dijo: Yo le induciré. Y Jehová
le dijo: ¿De qué manera?”). Realizan milagros de la
misma forma que lo hará cuando llegue el hombre de pecado (2 Tés 2:9; “inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás,
con gran poder y señales y prodigios mentirosos,”).
v. 14 - y van
a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel
gran día del Dios Todopoderoso - Esta es la batalla de Armagedón (v. 16) que se menciona nuevamente en Ap 17:14;” Pelearán contra el Cordero, y el
Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que
están con él son llamados y elegidos y fieles.”
19:19; “Y
el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de
las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.” Y 20:8; “y
saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a
Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es
como la arena del mar.” Este es un
ejemplo de paralelismo en Apocalipsis. Esta batalla precede la Segunda Venida
que se menciona en v. 15. Para otras
referencias a la última batalla, ver también Zac. 14; Joel 3; y Ez. 37; 38; Esto es también una referencia al
Salmo 2:2, "se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán
unidos contra Jehová y contra su ungido".
v. 15 - He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza - Esta interjección es una advertencia a la iglesia, que Cristo viene pronto (cf. la advertencia a Sardis para que se despierte en Ap 3:3; “Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.”). No deberíamos sorprendernos de esta interjección porque la Segunda Venida o la última batalla ocurren también en el sexto sello y en la sexta trompeta. Estar despiertos cuando Cristo vuelva es un tema común en las Escrituras, lo que significa estar preparados espiritualmente para Su venida (Mat. 24:43; “Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.” 1 Tés 5:1; “Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba.” 2 Pedro 3:10; “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.” Ap. 3:2; “Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.” Su Segunda Venida ocurre durante esta batalla, de ahí su mención inesperada (19:19-20, ver también Zac.14:4, 5; “Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur. Y huiréis al valle de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal; huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzías rey de Judá; y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos.”). Esta es la tercera de las siete bendiciones en el libro. La iglesia de Sardis tenía que despertarse (3:2); a los mártires se les dio una vestidura blanca, y había algunos en Sardis que no habían manchado sus ropas (3:4). Las ropas son las vestiduras de la salvación. Aquellos que han perdido sus ropas son los que se han alejado. Aquellos que andan exponiéndose vergonzosamente son personas cuyos pecados pueden verse, es decir los laodicenses desnudos a los que se les aconseja que compren vestiduras blancas para cubrir su vergonzosa desnudez (Ap 3:17-18; “).”Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.”
La Séptima Copa de Ira: El séptimo ángel
derramo su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del
trono, diciendo: hecho esta. Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un temblor de tierra, un terremoto
tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la
tierra. Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las
naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para
darle el cáliz del vino del ardor de su
ira. Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. Y cayó del cielo sobre
los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres
blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue
sobremanera grande. (Ap. 16:17-21; “El séptimo ángel derramó su copa por el
aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho
está. Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de
tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres
han estado sobre la tierra. Y la gran ciudad fue dividida en tres partes,
y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria
delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. Y toda isla
huyó, y los montes no fueron hallados. Y cayó del cielo sobre los hombres un
enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra
Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande”. Exo.
9:18-25; “He
aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca
hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora. Envía, pues, a
recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o
animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caerá
sobre él, y morirá. De los siervos de Faraón, el que tuvo temor de la
palabra de Jehová hizo huir sus criados y su ganado a casa; mas el que no
puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus criados y sus ganados en el
campo. Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que
venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las
bestias, y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto. Y Moisés
extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se
descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de
Egipto. Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande,
cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada. Y
aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo,
así hombres como bestias; asimismo destrozó el granizo toda la hierba del
campo, y desgajó todos los árboles del país.”
Comentario teológico Bíblico Básico Sistemático. La Séptima Copa de Ira: La
destrucción de la Babilonia política y religiosa. Es una declaración anticipada
del juicio de Dios sobre Babilonia, el asiento del poder de la bestia. Esta
copa es una detallada declaración o narración del juicio o caída de Babilonia.
Aquí hay que tomar en cuenta dos hechos diferentes:
El tiempo del arrepentimiento ya ha pasado. Hay similitudes entre la séptima trompeta (Ap 11:15; “El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.”) y la séptima copa.
- Grandes voces en el cielo
- La ira de Dios ha llegado
- El templo de Dios es abierto
- Relámpagos, truenos, un terremoto, un gran
granizo
El séptimo ángel derramó su copa
por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo:
Hecho está - El aire es donde Satanás y sus demonios viven (Efe. 2:2; “en los cuales
anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al
príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de
desobediencia,”). Así
como la gran voz ordena que los ángeles derramen sus copas sobre la tierra (16:1) una gran voz desde el templo
dice, "Hecho está", lo que indica que con la séptima copa la ira de
Dios se ha completado (15:1). Así
como Jesús dijo, "Consumado es" cuando completó Su obra redentora. Lo
que se ve aquí es la ira de Dios sobre la sociedad y sus estructuras; el
castigo de los individuos ocurre más tarde. Contraste la destrucción aquí con 21:6, donde "Hecho está"
aparece de nuevo porque el plan redentor de Dios está completado y hay un nuevo
cielo, una nueva tierra y una nueva ciudad.
1) La derrota preliminar de Roma, que permite
al Anticristo asumir el dominio universal.
2) La declaración del apóstol juan, de la
venida del fin, tanto en términos de salvación y juicio. Y entonces se extiende
sobre los hechos que ocurrirán hasta el fin, de modo que la séptima copa trae
el juicio de Babilonia. La gran ciudad Babilonia, la capital de la bestia, fue
dividida en tres partes, es decir fue destruida completamente; y las capitales
de las naciones cayeron por haber dado
su apoyo a la bestia. Al trino Dios expresar estas palabras punzantes, comienza
a poner fin al corto periodo del reinado del Anticristo. Aparentemente
pareciera como si Dios se hubiese olvidado de su pueblo Israel. El mal parecerá
ser el vencedor y no habrá liberación a la vista. Pero Dios siempre tiene
presente a la niña de sus ojos, y le dará al poderoso enemigo de su pueblo su
justo pago.
Conclusión
Al sonar la séptima trompeta se revelo una
serie de catástrofes, estas eran las redomas o copas de la ira de Dios. El
simbolismo es una copa llena de un juicio divino, que será derramada en la
tierra. A medida que se derramen estas copas, grandes catástrofes afligirán a
la tierra. Los hombres se cubrirán de llagas que les producirán terribles
dolores; toda la flora y fauna marina morirá; los ríos y las fuentes de las
aguas se volverán como sangre; un calor extraordinario abrazara la tierra
cuando el ciclo sufra perturbaciones en su funcionamiento normal. Finalmente el
sol se oscurecerá, lo que traerá como consecuencia una creciente oscuridad,
cambios en el clima y destrucción de la vida vegetal.
Este capítulo dieciséis de apocalipsis nos
revela claramente que los desastres producidos por las copas de ira, son el
resultado directo de los juicios de Dios. Estos juicios pueden interpretarse
como actos sobrenaturales de Dios; pero algunos podrían interpretarse como las
consecuencias de una guerra nuclear permitida por el señor. Una guerra nuclear
producirá una tremenda pérdida de vidas, perturbaciones en la órbita de la
tierra y desorganización en los siclos de la naturaleza. Los efectos
acumulativos de la guerra nuclear causarían mucho sufrimiento a los seres
humanos, pues la radiación produciría dolorosas quemaduras y envenenaría el
agua y los alimentos. Hasta una guerra nuclear limitada podría precipitar una
serie de terremotos y actividades geológicas, que extenderían a todo el mundo la cadena de destrucción. Una
actividad demoniaca inusitada seguirá al derramamiento de la sexta copa, el que
hará secarse el gran río Éufrates y preparara así el camino para el gran
ejército de Oriente que se dirigirá al Armagedón.
El último juicio descrito en la última copa
de la ira de Dios. Ocurrirá durante la tercera guerra mundial, cuando los
ejércitos de la tierra se dirijan al cercano oriente para la desesperada y
decisiva batalla de Armagedón. Toda la tierra será literalmente sacudida, sus
grandes ciudades serán destruidas y su superficie transformada, desaparecerán
las islas, y serán arrasados los montes. Esta será la hora final del juicio
divino sobre un mundo que no quiso que Cristo reinara sobre él. Esta guerra y
esta serie de plagas dejaran una estela de destrucción casi increíble en vidas
humanas y en la propiedad.
