Reflexiòn Extrema
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
Reflexiòn Extrema
Título: El Yoga es la puerta que conduce al ocultismo
Texto de Oro: 1 Cor cap 8 versos 3 y 5; "Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la
tierra (como hay muchos dioses y muchos señores)"
Introducciòn
!El Yoga Karma: La Reencarnaciòn fue prohibido desde el principio al primer hombre llamado Adán. esta rama del hinduismo pertenece al àrbol del conocimiento del bien y el mal. y por el que vino la caída y la muerte espiritual.
Es peligroso Porque,
el Yoga es una forma actual de idolatría, esoterismo, neopaganismo, ocultismo,
adivinación, comunicación “mediúmnica”, y
posesión diabólica.
Desarrollo
Así, yoga y creyentes en la palabra son esencialmente incompatibles.
Desarrollo
Así, yoga y creyentes en la palabra son esencialmente incompatibles.
1. Disciplina o práctica milenaria, mística-espiritual hindú
(1,800 a.C.). Sus posiciones y ejercicios son inseparables de su cosmovisión;
“no hay hinduismo sin yoga, y no hay yoga sin hinduismo”.
2. Fueron Christopher Isherwood y la Sociedad Teosófica quienes
trajeron a Occidente el budismo zen y el yoga del Oriente. No se conocían antes
estas creencias ni en Estados Unidos ni en Europa. Los gobiernos estadounidense
y británico impulsaron sus planteamientos. La Sociedad Teosófica fue dirigida
por masones y ocultistas adoradores de Lucifer (Helena P. Blavatsky, Annie
Besant, Alice Bailey).
3. En cualquiera de sus formas, la finalidad del yoga no es
únicamente la relajación, la correcta respiración ni el bienestar o control
físico, sino la “iluminación”. Es una “vía de perfección” (de ocho pasos) a
través del control de los “elementos físicos y psíquicos” de la persona que
pretende el “nirvana” (extinción del sufrimiento) para alcanzar la
“iluminación” (apertura del “tercer ojo”) y la “unión con Lucifer”.
Dicen los yoguis hindúes que los primeros cinco pasos
(disciplina moral, purificación corporal y espiritual, posturas
gimnásticas-corporales, control respiratorio y desconexión sensorial) son la
preparación para alcanzar los grados más altos del “yoga regio” o “raja yoga”.
4. La “Iluminación” se lograría despertando a Shiva el dios de
la destrucción (deidad hindú) en forma de serpiente (Kundalini), que se dice
mora al final de la espina dorsal, o bien, en los genitales, con objeto de que
ascienda desde ese punto por la columna vertebral y vaya “activando” uno a uno
los seis o siete chacras (supuestos centros de energía ubicados a lo largo de la
espina dorsal), y así se una a su esposa Parvati (diosa “energía”) que le
espera en la cabeza.
El enlace Shiva-Parvati abriría el “tercer ojo” a nivel psíquico
y… ¿físico? Esta es la meta del “yoga Kundalini” y de la “meditación dinámica”.
5. Instructores y difusores de esta disciplina como Ana Paula
Domínguez (Directora del Instituto Mexicano del Yoga) confirman que, en efecto,
las diferentes posiciones de ese método encarnaban al dios Shiva, a quien
solían adorar mediante un símbolo fálico llamado linga, y que “el objetivo era
obtener la liberación al fundirse con aquella poderosa deidad”.
6. La apertura del “tercer ojo” ha sido motivo de interés de los
yoguis, swamis y “maestros” orientales, como también de los ocultistas
occidentales, pues afirman que con ello se tiene acceso al conocimiento de todo
cuanto existe, de toda la realidad, aún de la sobrenatural (por ejemplo, sobre
el futuro).
Por ello, personalidades como el fundador del satanismo,
Aleister Crowley (“el satanista más depravado de todos los tiempos”), y Jon
Klimo (el “médium” más famoso de la historia), practicaban y recomendaban
ampliamente el yoga.
7. Asociaciones como la Masonería promueven dicha práctica
oriental. En el ritual llamado “Paladión”, el segundo paso (de cinco en total)
consiste en la “iluminación” o apertura del “tercer ojo”.
William Schnoebelen (ex satanista y ex masón), quien practicó el
ritual, afirma que ese ojo (“el Ojo que todo lo ve”) “es el punto de contacto
entre los humanos y la conciencia de Lucifer”, y se comienza a “pensar como él
piensa y a ver con sus ojos... No es una buena experiencia”.
8. Gopi Krishna, ex yogui de Cachemira quien introdujo la teoría
del “Kundalini” (“energía vital” y “serpiente”), estuvo a punto de caer en
locura completa en 1937, mientras meditaba sobre su “chakra” superior (o
“tercer ojo”).
Dijo: “De aquí en adelante, durante largo tiempo, tuve que vivir
pendiente de un hilo, debatiéndome entre la vida y la muerte, entre la salud y
la enfermedad. (…) He pasado por casi todas las etapas de (...) tipos de mente:
mediúmnica, psicótica y otros; durante un tiempo estuve alternando entre la
cordura y la locura”
9. El Swami Prabhavananda advierte sobre los peligrosos y efectos
físicos que pueden resultar de los ejercicios de respiración yoga: hay una
buena posibilidad de dañar el cerebro. Y las personas que practican este tipo
de respiración pueden sufrir una enfermedad que ninguna ciencia o médico
conocidos pueden curar ya que entran a la dimensión de las cosas ocultas”.
Los ejercicios respiratorios tienen como finalidad, en la
religión hindú, aspirar el prana = la esencia del éter, el Atman-Brâhman, lo
divino, la “fuerza vital” (“la energía”). Asimismo, el yogui Shakta Kaur Khalsa
afirma:
“El Kundalini es peligroso es una técnica de la nueva era para
despertar la energía Kundalini”.
10. Ana Paula Domínguez y Marco Antonio Karam (Director de Casa
Tíbet México), reconocieron juntos en el programa radiofónico “¿Qué tal
Fernanda?”, en 2004, que el yoga puede presentar un riesgo para quienes lo
practican.
Conclusion
Conclusion
El Presbítero Manuel Guerra, un importante investigador de
las sectas, afirma que es un riesgo “suprimir la conciencia”, pues según el
segundo principio del “Sutra” (discurso de Buda), “el yoga consiste en impedir
que la conciencia/pensamiento tome formas diversas”, o sea, en la “cesación de
la actividad mental”.
El Cardenal Norberto Rivera Carrera señala: “El yoga es, en su esencia, un ejercicio espiritual y corporal nacido de la
espiritualidad hindú. Las posturas y ejercicios, aunque se presentan como un
simple método, son inseparables de su sentido propio en el contexto del
hinduismo. El yoga es una introducción a una tradición religiosa muy ajena al
cristianismo. La palabra ‘yoga’ significa ‘unión’. Habría que preguntarnos:
¿unión con qué?”.
El Consejo Pontificio para la Cultura, ubican al yoga como
parte de las muchas prácticas de la New Age, al tiempo de cuestionarla como
forma de “iluminación”.
Existen ya
testimonios de posesiones demoníacas, parciales o totales, en personas que
practicaron el yoga. Los mismos ocultistas y médium ya mencionados, nos
confirman lo anterior, pues usaban su cuerpo con esta técnica para entrar en contacto
con los “muertos” (espíritus malignos).
