Juicio del Señor a las iglesias y pastores modernos






Estudio Bíblico
Juicio del Señor a las iglesias y pastores modernos


     Autor
    Teólogo: Cruz Monasterio

 Estudio Bíblico 

Título: Juicio del Señor a las iglesias y pastores modernos
Texto: Luc. 6:46;¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?” 
Introducción
Este es un mensaje de esos que no agradan y menos al cuerpo pastoral moderno ni a los teólogos modernos y mucho menos a los maestros de la palabra que abundan en las redes sociales; es un mensaje que no es aplaudido ni compartido..Pero es necesario que se hable y llegue a todo aquel que desea cumplir la gran comisión a la manera del Señor Jesucristo, lejos de teologías humanas.
La verdad debe ser gritada a los cuatro vientos
(Aquellos que por emoción y amor al Dinero y lujos se aprovechan de la ignorancia bíblica en las ovejas para enriquecerse)
Desarrollo
Con todo respeto, yo me atrevería a cambiar el titulo de este hermoso pasaje de juicio a las naciones, por el de Juicio a las iglesias modernas porque muy bien podemos aplicarlo a las Iglesias. Mat. 25:31 al 46; Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 
Comentario Teológico Bíblico. Porque al leer detenidamente y analizar este pasaje, notamos que está pasando exactamente en las Iglesias, hoy vemos a la mayoría de los ministerios, preocupados por como aumentar su membrecía, crean planes, crean estrategias para ganar almas para sus templos, usan el evangelio para fines distintos a la verdad del mismo.
Las cuales  están basadas en las buenas nuevas de salvación, en el cambio de hábitos y alejar al ser humano de la maldad y el pecado, para regresarlo a Dios.
Hoy vemos una carrera desenfrenada en el mundo por conseguir dinero a través del evangelio de Jesucristo.
Todo se convirtió en una industria entorno al evangelio; recuerdo en mi niñez que las iglesias, sin importar la denominación, se reunían para organizar eventos masivos, tanto en parques como en estadios o en forma gratuita, donde mi madre me llevaba y en medio de estos eventos, normalmente yo veía que se recogía ofrenda como ayuda para sufragar los costos del alquiler de los sitios.
Tanto ha cambiado, hoy vemos a los ministerios tanto grandes como pequeños cobrando entradas, y  aún sitios de privilegio, para oír la bendita palabra de Dios y aun adorar.
Hombres y mujeres ofreciendo ser intermediarios para realizar eventos, promocionando los ministerios por dinero.
Hoy vemos a muchos tratando de ser invitados a realizar eventos mal llamados de adoración y alabanza donde toca pagar por entrar a cantarle al dador de la vida y solo es un negocio para el músico o quienes lo organizan y se olvidan lo que dice la Palabra del Señor en mateo cap. 10 verso 8; “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.”
Hoy vemos a algunos ministerios que dicen ser proféticos, los cuales piden que se selle una palabra de vida con dinero.
Hoy vemos a algunos ministerios o mega ministerios, motivando a la gente a sellar pactos de dinero para que se cumpla una palabra de vida.
Hoy vemos sitios que han dejado de llamarse Iglesias para convertirse en centros de convenciones y los alquilan cuando no hay cultos.
Hoy vemos que muchos han dejado de ser pastores para volverse conferencistas y lo más tremendo es que tanto por la radio y  por televisión, se escuchan cosas como estas (si desea usted una copia de este mensaje envié una donación)
Mientras se están creando industrias familiares entorno al evangelio, se han olvidado en las iglesias que este pasaje existe.
Ni lo predican, y menos lo practican San Mateo 25 del verso 31 al 46. Donde resume
(Tuve hambre y no me disteis de comer; tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me recogisteis, estuve desnudo y no me cubristeis, enfermo y no me visitasteis, en la cárcel y no vinisteis a mí.)
Apartaos de mi hacedores de maldad, dice el Señor. ¿Y que de los desvalidos?, son olvidados a propósito, porque las finanzas son destinadas a otras cosas como lujos; carros apartamentos etc., de la familia pastoral.
Qué pasa con aquellos que están en las calles, aguantando frío y durmiendo en medio de la basura.
Qué pasa con aquellos que llegan al templo con necesidad; que ni un mercado de amor les ofrecen.
Por muchos años me pregunte lo siguiente:
Porque Mateo 7 verso 21 al 23, se encontraba allí, y el mismo Señor lo dijo.
Apartaos de mi hacedores de maldad nunca os conocí, y allí dice que le reclamaran al Señor porque profetizaban y sanaban y echaban fuera demonios en su nombre.
Ahora al leer el capítulo 25 de San Mateo puedo comprender , que no es por servir a Dios como algunos aseguran en esos ministerios; y lo que dice en Mateo 7 verso 21 al 23, es que muchos ministerios serán condenados; porque muchos hombres comenzaron su ministerio bien y se desviaron de la esencia del evangelio de Jesucristo.
Muy pocos ministerios se acuerdan de los pobres, de los necesitados, de los que están en la cárcel.
La mayoría de cristianos, son egoístas, derrochan en sus casas comiendo y bebiendo y mientras en la calle alguien está aguantando hambre, hay niños, hay jóvenes, hay ancianos, que un día cometieron errores por falta de amor y están esperando una mano amiga.
De que nos sirve estar en los templos alabando y adorando a Dios y mostrarnos con nuestra mejor ropa y una biblia en la mano, sino practicamos lo que ella nos enseña.
Quisiera enviar un mensaje a toda la iglesia de Jesucristo y familia de Dios en el mundo.
Conclusión
Amigos creemos frentes de ayuda al necesitado y recordemos que el Señor te necesita para ayudar al desvalido.
Recuerda hay alguien en las calles con hambre y que ser Cristiano no solo basta con decirlo, sino demostrarlo con actos de amor y es el fruto del Espíritu Santo.
Se le parte el alma al uno ir por las calles y ver la gente buscando en la basura comida y gente durmiendo en las calles bajo un plástico.
Solo un último mensaje para todos los ministerios, grandes o pequeños.
Somos el instrumento de Dios en la tierra, no para decir cosas bonitas sino para actuar mostrando el amor y la verdad de Jesucristo.
Amado pastor(a), recuerda que seremos juzgados por el uso dado a las finanzas de la Congregación; las cuales deben ser destinados para que no haya ningún necesitado en las Iglesias y para ayudar a los de afuera.
Dios les bendiga. No puedo seguir escribiendo porque esto parte el alma.
Es un tema de Conciencia. Vuelve amado al camino antiguo que fue trazado por el Señor Jesucristo y los verdaderos Apóstoles.
Que aquel día no seas de los que oirán decir al Señor Nunca os conocí, apartaos de mi hacedores de maldad