El que encubre pecados
Los Siervos y Creyentes
que ocultan pecados
Autores
Ing. Jonás
Duerto
y el Teólogo: Cruz Monasterio
Título: Los Siervos y
Creyentes que ocultan pecados
Texto: Mar cap. 4 verso 22;
“Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido,
que no haya de salir a luz.”
Introducción
¿Sabía usted que aún dentro del pueblo de Dios existen pecados clandestinos, encubiertos, o tapados? Que aún aquellos que dicen yo no adoraré a nadie más que a Dios o yo no me arrodillo ante más nadie que Jehová, ¿También ocultan pecados? Muchos piensan que Dios no sabe, que no se dará cuenta o que pasará desapercibido.
Pero veamos lo que nos dice el siguiente pasaje:
Heb cap. 4 verso 13; “Y no hay cosa creada que no sea
manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y
abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.”
Desarrollo
Comentario Teológico Bíblico. ¿No le da miedo ese versículo? Fíjese que dice “todas las cosas” están desnudas (abiertas o evidentes)
ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. El doble pecado oculto del rey
David; el adulterio con Betsabè y el asesinato de Urías Eteo. 2 Sam cap. 11 versos 2-5 y
27; “Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David
de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el
terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Envió
David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabè hija de
Eliam, mujer de Urías heteo. Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a
él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió
a su casa. Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo:
Estoy encinta. Y
pasado el luto, envió David y la trajo a su casa; y fue ella su mujer, y le dio
a luz un hijo. Mas esto que David había hecho, fue desagradable ante los ojos
de Jehová.”
Comentario
Teológico Bíblico Básico. Por otra parte, cuando un
Profeta o un predicador debían reprender a un personaje que no fuera aceptar su
culpabilidad, podrían usar una parábola habilidosa para cautivarlos e iluminar
su conciencia. Como ejemplo podemos mencionar al profeta Natán que se sirvió de
una parábola para reprochar al rey David su adulterio con Betsabè y el
asesinato del marido de ella, Urías heteo. 2
Sam cap. 12 versos 1 al 11; “Jehová
envió a Natán a David; y viniendo a él, le dijo: Había dos hombres en una
ciudad, el uno rico, y el otro pobre. El rico tenía numerosas ovejas y
vacas; pero el pobre no tenía más que una sola corderita, que él había
comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente,
comiendo de su bocado y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tenía
como a una hija. Y vino uno de camino al hombre rico; y éste no quiso
tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar para el caminante que había
venido a él, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y la preparó para
aquel que había venido a él. Entonces se encendió el furor de David en
gran manera contra aquel hombre, y dijo a Natán: Vive Jehová, que el que tal
hizo es digno de muerte. Y debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque
hizo tal cosa, y no tuvo misericordia. Entonces dijo Natán a David: Tú
eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey
sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl, y te di la casa de tu señor,
y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá;
y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. ¿Por qué, pues, tuviste
en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías
heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con
la espada de los hijos de Amón. Por lo cual ahora no se apartará jamás de
tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías
heteo para que fuese tu mujer. Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré
levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus
ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del
sol.”
El pecado de
inmoralidad juzgado. 1 Cor cap. 5 versos 1 al 7; “De cierto se oye que
hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los
gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. Y vosotros estáis
envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado
de en medio de vosotros el que cometió tal acción? Ciertamente yo, como
ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al
que tal cosa ha hecho. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos
vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, el tal
sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu
sea salvo en el día del Señor Jesús. No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda
toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva
masa, sin levadura como sois; porque
nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.”
Cuando escondemos
pecados y no lo confesamos, podemos caer en el peligro de pensar “todo va
bien”, cuando escondemos pecados y no lo abandonamos, cuando no tomamos
decisiones finales en contra de eso, usted puede decir, “por ahora todo va
bien” pero permítame decirle que la caída es inminente, el precipicio está a la
puerta. Pro cap. 28 verso 13; “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa
y se aparta alcanzará misericordia.” 1 Jn cap. 1 versos 5 al 10; “Este es el mensaje que hemos oído de
él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si
decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no
practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz,
tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia
de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros
mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él
es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda
maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su
palabra no está en nosotros.”
Sal cap. 32 verso 5; “Pero te confesé mi pecado, y no oculté
mi maldad. Me decidí a reconocer que había sido rebelde contigo, y tú, mi Dios,
me perdonaste."
Comentario Teológico Bíblico Básico. Pueden pasar años,
antes de descubrirse un pecado encubierto, así les sucedió a los hermanos de
José, le dijeron a su padre Jacob que su hermano había muerto por las fieras, y
por más de veinte años, su padre lo creyó muerto, pero al final, Dios sacó a la
luz la verdad. (Gén 42:21).
Conclusión
1
Tim cap. 5 versos 24-25; “Los pecados de algunos hombres se
hacen patentes antes que ellos vengan a juicio, mas a otros se les descubren
después. Asimismo se hacen manifiestas las buenas obras; y las que son de
otra manera, no pueden permanecer ocultas.”
En
el avivamiento de la iglesia va a entrar el juicio correctivo de Dios, así como
sucedió en la iglesia primitiva. Hec cap. 5 versos 1 al 11;
“Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una
heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo
sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro:
Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu
Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te
quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu
corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas
palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo
oyeron. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo
sepultaron. Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su
mujer, no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime,
¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le
dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la
puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al
instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes,
la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y
vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas
cosas.” Jn cap. 3 versos 19 al 21; “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los
hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran
malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la
luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad
viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.”
2
Ped cap. 3 versos 2-14-15; “Para que tengáis memoria de las
palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento
del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles; Por lo cual, oh amados,
estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él
sin mancha e irreprensibles, en paz. Y tened entendido que la paciencia de
nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo,
según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito.”
Gal
cap. 6 versos 7-8; “No os engañéis; Dios no puede ser burlado:
pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que
siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para
el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.”

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