El
Reino de Dios No ha sido Instaurado
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
Título: ¿Qué
es el reino de Dios?
Texto:
Mar cap. 1 versos 14 y 15;
Introducción
¿Es real el Reino de
Dios? ¿Dónde va a ser establecido? ¿Cuándo vendrá?
¿Cómo podemos prepararnos
para ese Reino?
¿Qué es el Reino de Dios? Es el tema central de la enseñanza de
Jesús y el mensaje fundamental de la Iglesia fundada por Él a través de sus
discípulos. Como Marcos explica en su Evangelio, “Después
que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del
reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha
acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”.
El evangelio
del Reino de Dios
Mateo y
Lucas
de igual modo registran que el mensaje de Jesús era el “evangelio” o “buenas
noticias” del Reino de Dios. Mateo 4:23;
Y recorrió Jesús toda
Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del
reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Lucas 8:1; Aconteció
después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando
el evangelio del reino de Dios, y los doce con él. Aun cuando Mateo se
refirió al Reino como “el reino de los cielos” Mateo 4:17; Desde
entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos,
porque el reino de los cielos se ha acercado. 5:3; Bienaventurados los pobres en
espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 10, 19-20) y Pablo lo llamó una vez “el reino de Cristo y de Dios”
Efesios 5:5; Porque sabéis esto, que ningún
fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de
Cristo y de Dios. El nombre predominante en la
Escritura es “el reino de Dios”.
Jesús enseñó consistentemente este mismo mensaje de esperanza
“evangelio” significa buenas noticias del Reino a lo largo de su ministerio.
Sus parábolas historias con lecciones espirituales a menudo trataron de este
Reino, el cual el Padre y su Hijo habían preparado antes de la existencia del
hombre en “la fundación del mundo” Mateo
25:34; Entonces
el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino
preparado para vosotros desde la fundación del mundo. En las parábolas del
reino, Jesús explicó lo que nosotros debemos hacer para entrar en el Reino y
cómo serán las condiciones en ese reino.
Muchos de los profetas del Antiguo
Testamento habían escrito de este Reino por inspiración del Espíritu Santo. 2 Pedro 1:20-21; Entendiendo primero esto, que ninguna
profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos
hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
Después de entrenar a sus 12
discípulos, Jesús los envió “a predicar el reino de Dios, y a sanar a los
enfermos” Lucas 9:2; Y los envió a predicar el reino de
Dios, y a sanar a los enfermos. Después de su
crucifixión y resurrección, Jesús apareció ante sus discípulos y continuó
“hablándoles acerca del reino de Dios” Hechos
1:3; A quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo
con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y
hablándoles acerca del reino de Dios.
Igualmente, más tarde, Pablo su ministerio como predicando “el
reino de Dios” Hechos 14:22; Confirmando los ánimos de los
discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es
necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de
Dios.
19:8; Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio
de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios. 28:31; predicando
el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin
impedimento.
1 Corintios 6:9-10; ¿No sabéis que los injustos no heredarán el
reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los
adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los
ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los
estafadores, heredarán el reino de Dios. 15:24; Luego el fin, cuando
entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda
autoridad y potencia. y se refirió a sus
compañeros ministros diciendo que ellos eran los únicos “que me ayudan en el
reino de Dios” Colosenses 4:11; y
Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el
reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.
¿Un reino
literal o figurado?
¿Qué es el
Reino de Dios un reino literal o figurado? Si bien generalmente se entiende que el
mensaje que Jesús predicó era el del Reino de Dios, la pregunta de si este
Reino es literal o figurado es más complicada. Ya que Jesús vino predicando que
el Reino “se había acercado” Marcos 1:15;
diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado;
arrepentíos, y creed en el evangelio. algunos piensan que este reino está literalmente aquí en
la tierra mediante la Iglesia o figurativamente en nuestros corazones. Otros,
reconocen que “la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios” 1 Corintios 15:50; Pero esto
digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni
la corrupción hereda la incorrupción. y dicen que el reino no
está aquí todavía.
Jesús reconoció la dificultad para entender esta parte de su
mensaje, por lo que lo llamó un “misterio”. Hablando a sus discípulos, Jesús
dijo: “A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que
están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo, vean y no
perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean
perdonados los pecados.” Marcos 4:11-12;
Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios;
mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan
y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados.
¿Entonces que entendieron los discípulos? ¿Qué predijeron Jesús
y los profetas? Un estudio cuidadoso de las Escrituras nos da claridad.
- El Reino de Dios es un reino
literal. Dios
le dio al Rey Nabucodonosor un sueño de una imagen de un hombre con una
cabeza de oro, su pecho y brazos de plata, su vientre y muslos de bronce,
sus piernas y sus pies en parte de hierro y en parte de barro. Dios reveló
el significado del sueño a través de Daniel, mostrando que habría cuatro
imperios mundiales (Daniel
2:31-43). La historia ha mostrado que éstos fueron los imperios
Babilonio, Medo-Persa, Greco-Macedonio y Romano.
Concluyendo esta explicación, Daniel escribió: “Y en los días de
estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido,
ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos
reinos, pero él permanecerá para siempre” (v.
44). El Reino de Dios reemplazará de esta manera los gobiernos de esta
tierra.
- El Reino de Dios será establecido
en la tierra cuando Jesús regrese. El Reino será establecido
después de que Cristo regrese a la tierra. Apocalipsis 11:15 declara: “El séptimo ángel tocó la trompeta,
y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han
venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos
de los siglos”. Jesús les dijo a sus discípulos que cuando el Reino fuese
establecido: “Vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre
doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel” (Mateo 19:28, comparar también Lucas 22:30).
- Nosotros nos preparamos para el
Reino al vivir de acuerdo con las reglas del Reino ahora. Jesús le explicó
a Nicodemo cómo puede uno entrar en el Reino de Dios. Le dijo que uno debe
“nacer de nuevo” (Juan 3:1-8). Este
proceso empieza con el bautismo, el cual significa la muerte del viejo
hombre pecaminoso y el principio de una nueva vida dedicada a Cristo (Romanos 6:1-5). Esto culmina en
un cambio de carne y sangre mortal a un espíritu inmortal al regreso de
Cristo (1 Corintios 15:50-53; 1
Tesalonicenses 4:16-17).
Cuando comenzamos este proceso, nosotros somos “trasladados”
simbólicamente al Reino. Colosenses 1:13;
el cual nos ha
librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo. y nuestra “ciudadanía” se considera ahora como si
estuviera en el cielo. Filipenses 3:20; Mas
nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador,
al Señor Jesucristo. Al completarse el
proceso de nacer de nuevo, seremos cambiados a seres inmortales y nos
convertiremos en reyes y sacerdotes sirviendo en el Reino de Dios sobre la
tierra. Apocalipsis 1:6; y nos hizo reyes y sacerdotes para
Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. 5:10; y
nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la
tierra. Para una explicación más profunda, busque
en este sitio el artículo “¿Qué significa nacer de nuevo?”
Ahora que usted sabe qué es el Reino de Dios, usted necesita
entender cómo obedecer el mandato de Jesús de buscar este Reino y su justicia. Mateo 6:33; Mas buscad primeramente el
reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Su tarea consiste en
aprender cuáles son las leyes de Dios y entonces empezar a vivir de acuerdo con
las reglas de ese Reino.
La Biblia dice, “Jesús vino a Galilea predicando el evangelio
del reino de Dios” Marcos 1:14; Después que Juan fue encarcelado,
Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios. La palabra griega evangelion, que es traducida “evangelio”, significa
“buenas noticias”. En otras palabras, Jesús vino predicando las buenas noticias del Reino de
Dios.
La enseñanza de Cristo sobre este tema era una continuación de
lo que Dios había revelado previamente a través de muchos de los profetas del
Antiguo Testamento. El profeta Daniel le había dado al Rey Nabucodonosor
una explicación de cómo el Reino de Dios sería establecido finalmente. Esta
explicación nos permite entender dónde va a estar el Reino de Dios, quien
estará en él y cuándo vendrá dicho reino.
Cuando Jesús predicó sobre este tema, muchos de los judíos del
primer siglo estaban anticipando el cumplimiento inmediato de las profecías que
hablaban de la restauración de su nación. Después de su resurrección y
aparición a sus discípulos, los seguidores de Jesús preguntaron: “Señor,
¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?”
Hechos 1:6-7; Entonces
los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino
a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o
las sazones, que el Padre puso en su sola potestad El Reino de Dios, no obstante, abarca mucho más que
simplemente lo que le sucederá a Israel.
En esta sección asegúrese de leer más acerca de lo que Daniel y
Jesús dijeron acerca de este Reino. También, asegúrese de leer por qué el Reino
de Dios es buenas noticias, qué es el Reino de Dios, por qué debe venir, cuándo
vendrá, cómo puede usted buscar primero este Reino, si el Reino está dentro de
usted, el papel de Jesús como Rey de reyes, y por qué Dios está invitando a la
gente a ser parte de este Reino.
Subdivisión
Las parábolas de Jesús
Con frecuencia, Jesucristo utilizó las
parábolas para describir el Reino de Dios. ¿Cuáles son las parábolas del Reino
y por qué las utilizó Jesús en su enseñanza?
Una definición simple de parábola es una comparación entre una
cosa y otra. La Enciclopedia estándar internacional de la Biblia da una definición
más detallada. Una parábola “normalmente significa una historia imaginaria,
pero una que en sus detalles de hecho pudo haber sucedido, el propósito de la
historia es ilustrar e inculcar alguna verdad espiritual mayor” (“Parábola”).
Es interesante notar que las parábolas fueron usadas previamente
en el Antiguo Testamento (2 Samuel
12:1-4; Isaías 5:1-6; 28:24-28). También fueron empleadas en la literatura
judía del primer siglo.
Pero “el único profesor de parábolas en el Nuevo Testamento es
Cristo mismo. Las epístolas, aunque a menudo utilizaban alegorías retóricas y
símiles, no usaban parábolas en lo absoluto, tan comunes en los métodos
pedagógicos de Cristo. La distribución de éstas en los evangelios canónicos es
desigual, y están estrictamente limitadas a los tres evangelios sinópticos,
[Mateo, Marcos y Lucas]” (ibídem).
Con respecto al número de parábolas utilizadas por Cristo son
aproximadamente 39. Diferentes fuentes tienen diferentes resultados porque no
todas las parábolas están identificadas como tal y debido a que en cierta forma
es un proceso subjetivo identificar si algunas parábolas son de hecho
diferentes o si son simples variaciones de una parábola previamente registrada.
Con respecto a la distribución de las parábolas en los
evangelios sinópticos, Mateo y Lucas tienen la mayoría; y Marcos la menor
cantidad. Sin embargo cada uno de estos autores, tiene por lo menos una parábola
exclusiva y única en su libro.
¿Por qué Jesús
utilizó parábolas?
Muchas personas piensan que Jesús hablaba en parábolas para
simplificar su mensaje para que fuera entendido fácilmente por todos.
Aunque
Cristo dijo todo lo contrario: Al haber sido interrogado por sus discípulos acerca de por qué
utilizaba estas comparaciones de acontecimientos normales con verdades
espirituales, él dijo: “Porque a vosotros os es dado saber los misterios del
reino de los cielos; mas a ellos no les es dado” (Mateo 13:11). Jesús agregó: “Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no
ven, y oyendo no oyen, ni entienden” (v.
13). Jesús explicó que su método de enseñanza era un cumplimiento de
una profecía dada por Isaías, la cual manifiesta que aunque la gente escuche la
verdad de Dios, no va a entender su significado (vv. 14-15, compare con Isaías 6:9-10;
Y dijo: Anda, y di a
este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no
comprendáis. Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y
ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su
corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. En otras palabras, Jesús habló en parábolas para que la gente no
lo pudiera entender.
(End, Final
del tema)
Sin creer que Jesús malgastaría su tiempo predicando y enseñando
de una forma que impediría el entendimiento de las palabras que conllevarían a
la vida eterna el propósito principal de su venida a la Tierra. Juan 3:16; 6:40; Y esta es la voluntad del
que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida
eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. 10:10; El ladrón no viene sino para
hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la
tengan en abundancia. algunas personas asumieron que Jesús utilizó las parábolas para
despertar la curiosidad de la gente. Ellos creen que ya que Dios ama al mundo y
quiere que todos sean salvos. 1 Timoteo
2:4; el cual quiere
que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Jesús estaba utilizando una técnica que iba hacer que la
gente estudiara más a fondo y por consiguiente entendiera sus enseñanzas. Pero
este razonamiento es erróneo. Este razonamiento es un cumplimiento de las
propias palabras de Jesús acerca de que la mayoría de las personas no iba a
entender Mateo 13:13; Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y
oyendo no oyen, ni entienden.
A diferencia de la mayoría de la gente que no iba a entender el
significado de las parábolas, Jesús le dijo a sus discípulos: “Pero
bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen” (v. 16). Para aquellos que han sido
llamados por Dios el Padre (Juan 6:44,
65), las parábolas revelan verdades espirituales profundas. De esta manera,
las parábolas de Jesús bien pueden revelar y ocultar.
Lo que la mayoría de la gente no sabe en la actualidad es que el
plan de Dios para permitirle a los seres humanos comprender su Palabra y
recibir la salvación se lleva a cabo en diferentes épocas o diferentes períodos
de tiempo. Dicho de una manera simple, éste no es el único día de salvación.
Dios el Padre decide a qué edad cada individuo va a tener la oportunidad de
entender y responder al evangelio. Para aprender más acerca de esta asombrosa
verdad, vea “el plan de salvación”.
El tema
principal de las parábolas
Una breve muestra de cómo comenzaba Jesús muchas de sus
parábolas y como hablaba de ellas con sus discípulos revela su tema principal.
En el libro de Mateo, la frase “el
reino de los cielos es semejante” es una introducción muy común (Mateo 13:24; 31, 33).
En el libro de Marcos, el autor explica que Jesús “les enseñaba
por parábolas muchas cosas” (Marcos
4:2). Cuando estaba a solas con sus discípulos, Jesús decía: “A vosotros os
es dado saber el misterio del reino de Dios; más a los que están fuera, por
parábolas todas las cosas” (v. 11).
Más adelante, él dijo: “¿A qué haremos semejante el reino de Dios, o con qué
parábola lo compararemos?” (v. 30).
De estos pasajes podemos ver que el tema principal de las
parábolas de Cristo es el Reino de Dios. En estas parábolas aprendemos qué
podemos hacer para entrar en el Reino de Dios y como sería éste. Este tema está
de acuerdo con el mensaje que Él enseñó: “Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios” (Marcos 1:14)
Y el mandamiento a sus
seguidores: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia” (Mateo 6:33).
Además de las parábolas que se enfocan en conceptos relacionados
con el Reino de Dios, otras enfatizan los principios de vida cristianos, tales
como la misericordia y quien es nuestro prójimo. Por supuesto, debemos darnos
cuenta que Dios espera que nosotros desarrollemos estos principios de vida
cristianos para prepararnos para la vida en su Reino.
La
interpretación de las parábolas
Ya que el tema principal de las parábolas es el Reino de Dios,
debemos tener en mente que las comparaciones que se hacen son para representar
principios relacionados con su Reino venidero. Ya que los detalles de una
parábola tienen un significado espiritual, debemos dejar que Cristo sea el que
las interprete o permitir que otros pasajes de las Escrituras guíen nuestro
entendimiento. Sería un error de interpretación asumir que las parábolas
introducen nuevas doctrinas que no se encuentran en ninguna otra parte de la
Biblia o que permiten algún comportamiento anti ético (como en la parábola del
mayordomo infiel Lucas 16:1-8).este
principio de no establecer doctrinas a través de una parábola es especialmente
importante al momento de interpretar la parábola del rico y Lázaro (Lucas 16:19-31). Para una explicación
de esta parábola que es congruente con otros pasajes bíblicos, vea “Lázaro y el rico”.
Una parábola
importante para nosotros
Mientras que todas las parábolas de Cristo contienen verdades
importantes, una de sus enseñanzas provee un concepto general que se adapta
como conclusión de este artículo. Esta parábola es acerca de la perla de gran
precio.
Incluido en todas las parábolas que se enfocan en el Reino de
Dios, Jesús dijo: “También el reino de los cielos es semejante a un mercader
que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió
todo lo que tenía, y la compró” (Mateo
13:45-46).
Así como el mercader se esforzó mucho por adquirir una perla
costosa, así mismo debemos buscar y valorar ser parte del Reino de Dios. Buscar
a Dios y su justicia debe ser la meta más importante de nuestra vida.
¿Es real el Reino de Dios? Si
