Persecución contra la iglesia en el nombre del “amor”
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
Tema: Persecución contra la iglesia en
el nombre del “amor”
Texto: Hec
cap. 20 versos 28-26-27-29-30-; “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo
el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la
iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Por tanto, yo os
protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; porque
no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. Porque yo sé que después
de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al
rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas
para arrastrar tras sí a los discípulos.”
Introducción
El Evangelio está
siendo adulterado en el nombre del amor, ya no hay absolutos porque todo es
relativo. Dios separa a Su Iglesia del mundo para que sea fuerte en su fe y en
sus convicciones, pero en el nombre del amor, una gran mayoría de las
congregaciones se muestran tibias, débiles y dependientes del sistema mundano
que las rodea. En el nombre del amor han abierto la puerta a toda una colección
de ídolos empezando con el principal de todos ellos: “Amadores de sí mismos, o
Narcisistas”. Esa es la triste condición de lo que hoy se llama “La Iglesia” o
el “Cuerpo de Cristo” en todo el mundo. Estamos llamados a ser débiles en
cuanto a nuestros deseos, nuestra voluntad, nuestras opiniones personales y
nuestros pensamientos, pero estamos llamados a ser fuertes en Dios, porque Dios
es fuerte en nosotros. Fil 4:13; "Todo lo puedo en Cristo
que me fortalece." Estamos llamados a ser fuertes en cuanto a
nuestro llamado en el Señor, fuertes viviendo mediante la fe de Cristo que
opera en nuestros corazones, y con la convicción de Aquél que nos llamó con
llamamiento santo y nos ha trasladado de las tinieblas a Su Luz Admirable. “El cual nos ha librado de la
potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su
amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de
pecados. Col 1:13-14) Sin embargo, en el nombre de: ese
“amor”, el “amor fileo”, el amor humanista y religiosamente mundano, ese amor
superficial que se alimenta de las apariencias, estamos siendo llevados a la
tibieza y a la debilidad espiritual. Eso nos lleva a ser enemigos de la
corrección y la disciplina que Dios trae continuamente a nuestras vidas.
Divisiòn
Ahora vamos a hacer un
compendio de los tres amores que menciona la Biblia:
¿Qué es el amor fileo?: Philia
phylos (del griego φιλíα), Philo- (Philo-) es un antiguo término griego para
referirse al amor fraterno, incluyendo amistad y afecto. Se
usa en contraste con otros términos griegos para el amor, como
“eros”, o amor sexual o amor romántico; “ágape”,
o amor espiritual y "storge", o amor que
implica compromiso.
¿Cuál es el significado
del amor Eros?: En la mitología griega, Eros (en
griego antiguo Ἔρως) es el dios primordial responsable de la atracción sexual,
el amor y el sexo, venerado también como un dios de la
fertilidad. ... Su equivalente romano era Cupido ('deseo'), también conocido
como Amor.
¿Qué significa la palabra storge?: En
psicología social el término storge se refiere a uno de los
arquetipos amatorios, la forma de amor entre amigos o compañeros. Es una forma
de amor que busca el compromiso y se desarrolla de forma lenta, basada en el
cariño, interés común o amistad.
Ágape: Este es un amor
total, abnegado, dador, que ni demanda ni necesita ser correspondido por
la otra persona, por el ser amado. Es un amor desinteresado: dar sin esperar recibir
nada a cambio. Es incondicional. ¡Este amor abnegado es la solución divina para
los matrimonios compuestos por seres humanos imperfectos! Juan 3:16; "Porque
de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo
aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
Romanos 5:8; "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros."
I Juan 4:8; "El que no
ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor."
I Cor 13:4-8; (Características del
amor ágape)
El amor no es tanto un sentimiento, sino
un acto de voluntad. El Señor Jesús ordena:
“Amaos (agapeaos) los unos a los
otros…” (Juan 13:34). El verdadero amor (ágape) nace de la
voluntad y se convierte en sentimiento, no al revés.
La única persona que ha exhibido un amor
puro ágape, dando un amor total antes de recibir nada a cambio, es Dios.
El amor ágape no es condicional: No da un trato a las otras personas
basadas en la conducta de ellas. No muestra atención a las
personas en base a su comportamiento. No piensa que el amor debe manifestarse
como una recompensa de la buena conducta.
I Juan 4:10-12; “En esto
consiste el amor (ágape); no en que nosotros hayamos amado (ágapeado) a Dios,
sino en que él nos amó (ágapeo) a nosotros, y envió a su hijo como propiciación
por nuestros pecados. Amados si Dios nos ha amado (ágape) así, también nosotros
debemos amarnos (ágapearnos) unos a otros. Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos
amamos (ágapeamos) unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor (ágape)
se ha perfeccionado en nosotros”.
Juan 21:15-17; "¿Pedro, tú
me (ágapes)? Me amas de forma incondicional
Señor, yo te (phileo). Yo te estimo fraternal Apacienta mis corderos. ¿Pedro, tú me (ágape)? Señor, yo te (phileo). Cuida de mis ovejas. ¿Pedro, tú me (phileo)? A Pedro le dolió que por tercera vez Jesús le hubiera preguntado: ¿Me (phileas -estimas)? Así que le dijo: Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te (phileo-estimo) Apacienta mis ovejas.
Señor, yo te (phileo). Yo te estimo fraternal Apacienta mis corderos. ¿Pedro, tú me (ágape)? Señor, yo te (phileo). Cuida de mis ovejas. ¿Pedro, tú me (phileo)? A Pedro le dolió que por tercera vez Jesús le hubiera preguntado: ¿Me (phileas -estimas)? Así que le dijo: Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te (phileo-estimo) Apacienta mis ovejas.
Juan 14:15; “Si me amáis,
guardad mis mandamientos”
Romanos 8:28; “Sabemos que a
los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, esto es a los que conforme
a su propósito son llamados”.
Romanos 5:5; "Dios puso
su amor en nosotros a través de su Espíritu Santo."
El amor reina como la mayor de las
virtudes. I Cor 13:13; “Y ahora permanecen la fe, la esperanza
y el amor, estos tres, pero el mayor de ellos es el amor”.
I Jn. 4:20; *No es válida la
manifestación de amor hacia Dios si no amamos a nuestro hermano.*
Juan 13:35; "(el mundo
va a conocer que somos discípulos de Jesús por nuestro amor los unos por los
otros)"
Efesios 4:2; "(debemos
soportarnos unos a otros en amor)."
El amor de Dios es el más Grande: Juan
15:12-13; “Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros como yo
os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus
amigos”.
El Amor (ágape) de
Dios es eterno. Jeremías 31:3; "Jehová se manifestó a mí
hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te
prolongué mi misericordia."
Nuestras iglesias y denominaciones corren peligro por la manifestaciòn del amor Filial y no del Amor Agape
Ese es el terrible peligro del sistema
evangélico que funciona con el “pastor único”, o el “líder” en solitario,
porque ese jefe se levanta por encima de sus hermanos en la fe y esa posición
lo hace incapaz de recibir guía, consejo o corrección; cayendo así en el lazo
del enemigo de nuestras almas. Esa forma de liderazgo les lleva a vivir
una fe enfermiza dentro de su “caja” o edificio de ladrillos y cemento al que
llaman “iglesia”. Y por ello, son ajenos a la Vida de Dios y la guía de Su
Santo Espíritu. Todos sabemos que Cristo dentro de nosotros es nuestra única
esperanza que hace posible que nuestro amor por Dios sea más grande que el amor
que tenemos por nuestros padres, hijos, esposos, familia, etc. Sin embargo,
existe otro tipo de amor que ha invadido muchas congregaciones cristianas y ese
amor de la amistad con el mundo está corrompiendo la imagen de Dios en los
creyentes de hoy. Es el amor religioso, el amor “filial”, amor de
apariencias amigables, el amor de la hipocresía tratando de agradar a los que
nos rodean y tratando de evitar ofender a nadie. Un “amor hipócrita y
santurrón.
Pero ese no es el Amor
de Dios, no es el Amor “Ágape”, no es el amor que se sacrifica y da su vida por
los demás. El Amor Verdadero, el Amor genuino es Cristo dentro de nosotros, el
Amor de Dios nace cuando estamos llenos del Espíritu Santo. Ese es el Amor
de Dios verdadero, el Amor de Cristo y en Cristo, el cual, a través del
Espíritu Santo penetra en lo más profundo de nuestros corazones y se vuelve a Dios
en agradecimiento, adoración y reverencia, porque Él es Digno. Por el
contrario, ese “amor” religioso que se manifiesta por medio del poder latente
del alma y la mente desea complacer al hombre carnal, a la congregación, y al
sistema mundano que lo rodea. Ese amor ofrece falsas profecías y falsas
esperanzas. Los líderes cristianos tratan por todos los medios de alentar a sus feligreses y les mencionan la profecía de un gran avivamiento en la Iglesia a nivel mundial, porque se predicarà ampliamente el evangelio dando cumplimiento a lo dicho por el Señor Jesùs en Mateo 24:14; "Y será predicado este
evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y
entonces vendrá el fin." Y despuès se manifestarà la gran apòstasia, que sería la señal de la apariciòn del hijo de perdiciòn en estos últimos tiempos. 2 Tès 2:3; "Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la
apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición." Y Jesús mismo le pregunta a sus seguidores: “¿Cuando el Hijo del Hombre vuelva, hallará fe en la tierra?” (Luc 18:6)
Subdivisión
Subdivisión
Los Apóstatas de los últimos tiempos: El apóstol Juan nos habla en sus dos
primeras epístolas del espíritu del Anticristo; 1 Jn cap. 2 verso 18-22; “Hijitos,
ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así
ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último
tiempo. ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este
es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.” 1 Jn cap. 4 verso 3; “Todo espíritu que no
confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el
espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya
está en el mundo.” 2 Jn cap. 1 verso 7; “Porque muchos engañadores
han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne.
Quien esto hace es el engañador y el
anticristo.”
Pero el apóstol Juan hace especial énfasis en el verso 19 de 1 de Jn cap. 2; “Salieron
de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros,
habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no
todos son de nosotros.”
Misión
de los setenta. Luc cap. 10 versos 1 al 3-17-18; “Después
de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de
dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. Y
les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los
obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su
mies. Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos. Volvieron los
setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu
nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.”
Pero
después que el Señor los comisiona les viene la prueba por la Palabra:
Jesús, el pan de vida.
Jn cap. 6 versos 54 al 58; “El que come mi carne y bebe mi sangre,
tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne
es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne
y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre
viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá
por mí. Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres
comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.
Palabras
de vida eterna. Luc cap. 6 versos 60 y 66-67; “Al oírlas, muchos
de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede
oír? Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya
no andaban con él.
Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?”
Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?”
Comentario Teológico Bíblico. Aquí Jesús emplea una analogía que tiene un
significado más espiritual que literal: al igual que comer y beber son
necesario para la vida física, la fe en su muerte en sacrificio es necesaria
para la vida eterna. Comer su carne y beber su sangre simbolizan de manera
metafórica la necesidad de aceptar la obra de Jesús en la cruz. La reacción de
los discípulos de Jesús a su sermón sobre el pan de vida, al igual que la
reacción de la multitud en Jerusalén en su cap.
5 y en galilea en su cap. 6.
Aquellos respondieron con incredulidad y lo rechazaron, Juan cita dos grupos y
sus reacciones correspondientes: 1)- La incredibilidad de los discípulos falsos
nombrados en los vv, 60-66 y 2)- La
fe de los discípulos verdaderos nombrados en los vv, 57-71. Tras a ver predicado su sermón solo un puñado de
discípulos se quedaron con Él señor v,
67.
Conclusión
Y le dijo a sus discípulos: “Muchos tropezaran entonces, y se entregarán
unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se
levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor
de muchos se enfriará. Mas el que persevere
hasta el fin, éste será salvo.” (Mateo 24:10-11-12). Jesús está hablando del Amor
“Ágape”, el Amor de Dios en nuestros corazones. Sin embargo, ese amor con
“apariencia de bondad” carece de la eficacia del Amor de Dios y está llevando
a las iglesias evangélicas a las puertas del movimiento ecuménico y humanista para
construir esa “religión universal del amor filial” que recibirá al Anticristo con los
brazos abiertos. Y serán esas mismas instituciones y denominaciones religiosas,
utilizando ese “amor” religioso, sean quienes acusen a los verdaderos hijos de Dios
y persigan a los hermanos en la fe. Ellos los acusarán de ser demasiado radicales, de ir en contra del
sistema “amoroso” y bien intencionado que ellos están tratando de construir, y
de ser sectarios, dogmáticos y revolucionarios. Y eso es lo que ocurre cuando
amamos el mundo y las cosas que están en el mundo, y también ocurre cuando amamos nuestras vidas màs que al Señor. Pero por la Gracia de
Dios y Su Misericordia, somos más que vencedores por la Preciosa Sangre del
Cordero y el Testimonio de Cristo. Debemos”Preparándonos Internamente para
Tiempos Difíciles” Cristo te ama

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