Pasará la Iglesia por la Tribulación





Reflexión cristiana basada en la Escatología 

Pasará la Iglesia por la Tribulación

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   Autor
   Teólogo: Cruz Monasterio 



Tema: Pasará la Iglesia por la Tribulación 

Texto: (Ap 1:7; “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.  Sí, amén.”) 

Introducción

¿Pasará la iglesia por la tribulación?  La respuesta a esta pregunta es sencilla, (Absolutamente No), Éste es el plan divino para la iglesia. Para comprender un poco mas esto analicemos los siguientes acontecimientos, fijándonos en cada detalle, pues estos arrojan valiosa información para comprender y contestar la premisa (Pregunta o proposición anterior, veamos: 

Desarrollo

1. Las 70 Semanas de Daniel escritas en su libro, en el cap. 9 versos 20 al 27; “Aún estaba hablando y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios;  aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde. Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión. Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.”) 

A. Toda esta profecía se refiere al pueblo de Israel y la ciudad de Jerusalén


B. En ningún momento aparece la iglesia. Ya esta ha sido un misterio durante el Antiguo Testamento, haciéndose visible en el Nuevo Testamento después del rechazo de Cristo por parte del pueblo de Israel en la cruz del calvario, y empezando su ministerio después del bautismo del Espíritu Santo, y este terminará con el arrebatamiento, para poder dar lugar al periodo de la tribulación. 

2. Los Propósitos de la Tribulación

A. Preparar a la nación de Israel para recibir al mesías (Mal 4:5-6; “Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra. Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.”)

B. Probar a los moradores de la tierra. (Ap 3:10; “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.”)

C. Esto significa que los que están en la mira para recibir los juicios de Dios son los moradores de la tierra. La frase los moradores de la tierra, no se refiere a una distinción geográfica, sino a una clasificación moral. Esto significa entonces, que la tribulación está dirigida a los que han establecido a la tierra como su único hogar, que se han identificado con el mundo y todos sus deseos materiales y mundanos.  

3. La naturaleza de la tribulación

A. Es un tiempo de ira y juicio divino Ap 6:16-17; “Y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?”) (11:18; “Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.”) (14:19; “Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios.”) (15:1-7; Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios. Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado. Después de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio; y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos.”)  (16:1; “Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios.”) (19:1; “Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro.”) 

(1Tes 1:9-10; “Porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.”) (5:9; “Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación.”) (Sof 1:15-18; “Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento, día de trompeta y de algazara sobre las ciudades fortificadas, y sobre las altas torres. Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol. Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra.”) (Ap 14:7; “diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”) (15:4; “¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.”) (16:5-7; “Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen. También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.”) (19:2; “porque sus juicios son verdaderos y justos; pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella.”) 

B. La Biblia nos indica que la iglesia ha sido librada por Cristo de esta naturaleza. (1Tes1:10; “Y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.”) (5:9-10; “Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.”).

4. La iglesia es el cuerpo de Cristo

A. El creyente ya no está separado de Cristo, sino ha sido hecho estrechamente uno con Él…

B. Si la iglesia pasara por la tribulación, Cristo también estará recibiendo la ira y el juicio divino.  Esto es imposible de acuerdo con  (1 Jn 4:17; “En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.”) (Rom 8:1; “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”) (Jn 5:24; “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.”)

5. Apocalipsis 13:7; “Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.”)  

Explica que los que están en la Gran Tribulación estarán sujetos a la Bestia y a Satanás 

A. La Iglesia No está sujeta a Satanás sino a Cristo que es la cabeza de la iglesia. (Efe 1:22; “Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia.”) (5:23; “Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.”) (Col 1:18; “Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.”)

B. La naturaleza de la iglesia y lo completo de su salvación gracias a Cristo, le impiden estar incluida en la Gran Tribulación. (Jn 14:3; “Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”)

6. 2 Tesalonicenses Cap.  2. 

A. Lo primero que sucederá para que luego comience la Gran Tribulación, será la aparición de la apostasía; (la cual es la separación de la verdadera fe) y el surgimiento del hombre de pecado, el (Anticristo) 3; “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición.”)

B. Para que suceda esto debe ser quitado de en medio la obra del que impide tal manifestación. Esto es el Espíritu Santo y la Iglesia, que es el Templo y Morada del Espíritu Santo. Ver 7; “Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.”) 

Conclusiòn

Comentario Teológico Homiletico: El significado de la palabra arrebato: Se deriva del latín “Rapio,” que se refiere al Traslado de una parte a otra. 

El  Diccionario de la lengua Española la define así: El Impulso o Acción de arrebatar. 

La teología la define como: Tomar algo sorpresivamente o de repente. Arrebatar: Viene de la palabra “Griega Harpazo.” La palabra arrebatamiento significa entonces: Quitar o tomar algo con Violencia; llevar tras si o consigo con fuerza irresistible. 

Nombres que recibe el Arrebato: 

1) El arrebatamiento de la iglesia 

2) El Guardado de la Iglesia 

3) El Traslado de la Iglesia

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