El
varon de Dios y el viejo profeta
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
Título: El
varón de Dios y el viejo profeta
Texto:
1 Tes 5:20-21; No menospreciéis las profecías. Examinadlo
todo; retened lo bueno.
Introducción
Aunque este Varón de Dios, es
desconocido para muchos, desempeñó un papel importante en el ministerio de los
profetas y a servido de alerta a los profetas contemporáneos para que no
confíen en hombres y mujeres; sino que depositen su confianza en Dios como lo
dice la Santa Escritura en Jeremías 17:5;
“Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone
carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.”
Muchos
profetas y profetisas: Que le habían servido al Señor, tropezaron
y cayeron en el lazo del diablo, por amor al dinero y al esplendor del mundo,
olvidándose de lo que dice la Palabra del Señor en 1 Juan 2:16; “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la
carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del
Padre, sino del mundo.”
Esto lo podemos ver también en
la vida de los hombres y mujeres que fueron llamados por el Señor Jesucristo al
ministerio de profeta y/o profetisa y le han entregado la Unción a Satanás por
su Desobediencia y han apostatado de la fe y le han dado la espalda a su Señor
y Salvador, amando al mundo y se han constituido enemigos de Él. Stg 4:4; “¡Oh almas adúlteras! ¿No
sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que
quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.” El varón de Dios y el viejo
profeta. Él desatendió la voz y la obediencia a Dios; y atendió la voz de un
profeta desobediente y apostata. ¡Nosotros también recurrimos a quienes en el
pasado han sido usados para ayudarnos, creyendo que nuevamente serán usados
para prestarnos ayuda!
Desarrollo
En
1 Reyes 13 tenemos un relato que merece un estudio cuidadoso. Un hombre fue enviado a
profetizar contra el altar pagano erigido por el rey apóstata Jeroboam. Este profeta
de Dios declaró que habría un rey de Judá llamado Josías, que quemaría sobre
ese altar los huesos de los sacerdotes que ofrecían incienso allí. (1 Reyes 13:2).
El Señor también había dado un
mandamiento a este varón de Dios. “Porque así me está ordenado por palabra de
Jehová, diciendo: No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el camino que
fueres. Regresó, pues, por otro camino, y no volvió por el camino por
donde había venido a Bet-el.” (1 Rey. 13:9-10).
Comentario
Teológico Bíblico Básico. Había una razón para el mandamiento de
Dios. El mensajero de Dios no podía solicitar hospitalidad en una tierra que
había sido condenada por el altar idolátrico de Jeroboam. Como mensajero de un
Dios santo, el varón de Dios debe ser santo. Toda comisión del Señor incluirá
condiciones que comprueben nuestro nivel de obediencia. Para el varón de Dios,
la comprobación llegó en la forma de un viejo profeta del cual tampoco se
menciona el nombre. Había oído acerca del varón de Dios que hizo que el altar
se rompiera por intervención divina, y de la mano del rey Jeroboam que se había
secado e inmediatamente fue restaurada. El viejo profeta deseaba conocer a este
hombre de Dios e invitarlo a comer a su casa. Cuando el varón de Dios declinó
la invitación, el viejo profeta respondió: “Yo también soy profeta como tú, y
un ángel me ha hablado por palabra de Jehová, diciendo: Tráele contigo a tu
casa, para que coma pan y beba agua. Entonces volvió con él, y comió pan en su
casa, y bebió agua. Y aconteció que estando ellos en la mesa, vino palabra de
Jehová al profeta que le había hecho volver. Y clamó al varón de Dios que había
venido de Judá, diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto has sido rebelde al
mandato de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová tu Dios te había prescrito,
sino que volviste, y comiste pan y bebiste agua en el lugar donde Jehová te
había dicho que no comieses pan ni bebieses agua, no entrará tu cuerpo en el
sepulcro de tus padres” (1 Rey.
13:18-22).
Podemos ver el resultado de la
desobediencia del varón de Dios en 1
Reyes 13:24-26-30-31; “Y yéndose, le topó un león en el camino, y le mató;
y su cuerpo estaba echado en el camino, y el asno junto a él, y el león también
junto al cuerpo. Y he aquí unos que pasaban, y vieron el cuerpo que estaba
echado en el camino, y el león que estaba junto al cuerpo; y vinieron y lo
dijeron en la ciudad donde el viejo profeta habitaba. Oyéndolo el profeta que
le había hecho volver del camino, dijo: El varón de Dios es, que fue rebelde al
mandato de Jehová; por tanto, Jehová le ha entregado al león, que le ha
quebrantado y matado, conforme a la palabra de Jehová que él le dijo. Y puso el
cuerpo en su sepulcro; y le endecharon, diciendo: ¡Ay, hermano mío! Y después
que le hubieron enterrado, habló a sus hijos, diciendo: Cuando yo muera,
enterradme en el sepulcro en que está sepultado el varón de Dios; poned mis
huesos junto a los suyos.” Vemos como el varón de Dios fue sutilmente engañado
por este viejo profeta; La Santa Escritura nos enseña en Deuteronomio 13:3; “No darás oído a las palabras de tal profeta, ni
al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para
saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda
vuestra alma.”
Conclusión
Comentario
Teológico Bíblico Básico. La Moraleja es que este suceso presenta
numerosas ilustraciones que haremos bien en tener presentes. La primera lección
es que, cuando Dios habla, no debemos Oír a otros que nos quieran desviar del
camino del Señor. Por su parte, el viejo profeta, que aparentemente fue en otro
tiempo un ministro ungido de Dios, pareciera haber perdido la unción del Señor.
En esa oportunidad decidió juntarse con el joven varón de Dios para recuperar
algo del reconocimiento y la gloria asociados con el oficio de un profeta,
además de procurar impedir al joven obedecer el mandamiento del Señor. Esto
podría compararse con alguien que participó en un movimiento anterior de Dios y
busca desviar a otro que está siendo usado por el Señor en un movimiento
presente. También podemos compararlo con el caso de padres que perdieron su
primer amor por Cristo y están disuadiendo a sus hijos de una consagración a su
Señor con todo su corazón. Los que ahora somos mayores y maduros
espiritualmente procuremos siempre alentar a los más jóvenes a alcanzar mayores
alturas que las que nosotros mismos hemos alcanzado.
No
desoigas la voz profética de Dios porque trae consecuencias: Jehová
envió a los hijos de Israel un varón profeta; Sin embargo, este hombre anónimo
que fue enviado como profeta para intentar hacer que Israel se volviera a Dios
no lo consiguió. Aquí observamos que aun los falsos profetas están bajo el control
del Señor y son utilizados por Él para probar a Su pueblo.
Tal fue el caso del viejo
profeta mencionado en 1 Reyes 13:11,
quien mintió al Varón de Dios que había profetizado contra el altar en los días
de Jeroboam I, rey de Israel. Con sus mentiras, hizo que el hombre de Dios perdiera
la vida.
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