Las Doctrinas fundamentales del cristianismo
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
Tema: Las
Doctrinas fundamentales del cristianismo
Texto: (Mat 28:19-20; “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en
el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he
mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del
mundo. Amén.”)
Introducción
¿Por
qué estudiar las doctrinas?: Las doctrinas son verdades fundamentales
de las Sagradas Escrituras ordenadas por temas; ellas definen nuestro cuerpo de
creencias. El propósito de las Sagradas Escrituras es proponer un número mínimo
e irreducible de doctrinas bíblicas que sirvan de base de fe y comunión entre
los miembros de la iglesia local, nacional y global. Se ha preparado
especialmente para el nuevo convertido con el fin de ayudarlo a conocerla y
exponerlas en forma sencilla y directa. La Iglesia de nuestro Señor Jesucristo
en Venezuela, está experimentando un hermoso crecimiento. Se está a las puertas
de un avivamiento, o más bien, se
cree que ya estamos entrando en él. Las congregaciones están creciendo y los templos
están resultando pequeños ¡Gloria a Dios!
División
Pero
en medio de esta gran bendición se observan dos grandes amenazas:
1. Un gran número de
filosofías y doctrinas heréticas (Dogmas; ósea Declaraciones de hombres y de
los demonios) lanzadas por el enemigo, con el fin de engañar a la humanidad y
confundir a la Iglesia del Señor. Muchas de esas enseñanzas son tan sutiles que
una persona sin un sólido fundamento bíblico podría abrazarlas.
2. El riesgo de un énfasis
desmedido en el crecimiento que obvie el fundamento doctrinal y se base en las
emociones y experiencias humanas. (Mat.
7:24-27; “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace,
le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió
la lluvia, y vinieron los ríos, y soplaron los vientos, y golpearon contra
aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera
que me oye estas palabras y no las hace, le compararé con un hombre insensato
que edificó su casa sobre la arena. Descendió la lluvia, y vinieron los ríos, y
soplaron los vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue
grande su ruina.”)
¿Por
qué Estudiar las Doctrinas?
Razones: Conocer
las enseñanzas del cristianismo es fundamental en el proceso de formación de
discípulos por las siguientes razones:
1. Porque el Señor Jesucristo
ordenó que se hicieran discípulos a todas las personas y se les enseñaran todas
las cosas que Él mandó (Mat. 28:19-20;
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las
naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles
que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros
todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”) (Mar. 16:15; “Y les dijo: Id por todo el
mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”).
Los apóstoles cumplieron
fielmente el mandato del Señor (Hec.
2:40-42; “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión
unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor
a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.”) (4:2; “Resentidos de que enseñasen al
pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos.”) (19:9-10; “Pero endureciéndose algunos
y no creyendo, maldiciendo el Camino delante de la multitud, se apartó Pablo de
ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno
llamado Tiranno. Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos
los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor
Jesús.”) (1Tim. 2:1-2; “Exhorto ante
todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias,
por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en
eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y
honestidad.”).
2. Porque ellas constituyen el
fundamento de la vida del cristiano (Efe.
2:20-22; “Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas,
siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el
edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el
Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de
Dios en el Espíritu.”).
3. Porque la doctrina nos ayuda a ser creyentes fuertes y
saludables en Cristo
4. Porque ellas nos
proporcionan la firmeza necesaria para que no seamos arrastrados por doctrinas
de error (Efe. 4:14; “Para que ya no
seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por
estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del
error.”).
Propósito:
Uno
de los fines o propósitos de la iglesia o asamblea local es instruirse
debidamente en las doctrinas de las Sagradas Escrituras para su crecimiento en:
1. Los conocimientos
espirituales (2 Tim. 3:14-17; “Pero
persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has
aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las
cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo
Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para
redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el
hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”) (2 Ped. 3:18; “Antes bien, creced en la
gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea
gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén”).
2. La santidad y la fuerza
moral cristiana (Sal 119:9; “¿Con qué limpiará el joven su camino?
Con guardar tu palabra.”) (Jn. 17:17; “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”) (Col. 3:5-15; “Haced morir, pues, lo
terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos
deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios
viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también
anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad
también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras
deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos
despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual
conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento
pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión,
bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en
todos. Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de
entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de
paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si
alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también
hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo
perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que
asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”)
(1
Ped. 1:14-17; “Como hijos obedientes, no os conforméis a los
deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel
que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de
vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por
Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno,
conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación.”).
3. El amor a Dios y al prójimo
(Luc. 10:27; “Aquél, respondiendo,
dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con
todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.”) (Jn.
13:34-35; “Un mandamiento nuevo os doy: Que os
améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a
otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor
los unos con los otros.”).
Beneficios:
Los
creyentes en Jesucristo, que fielmente estudian y obedecen la Palabra de Dios, gozarán
de las siguientes bendiciones:
1. Una base para su Fe y
Conducta y para guiar su esfuerzo en brindar a Dios un excelente servicio (2 Tim. 3:16-17; “Toda la Escritura es
inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para
instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto,
enteramente preparado para toda buena obra.“).
2. La presencia del Señor
Jesucristo, quien confirmará la Palabra con las señales prometidas (Mat. 28:20; “Enseñándoles
que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros
todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”) (Mar. 16:20; “Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes,
ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén”).
3. El amor de Dios (Jn. 15:10; “Si
guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado
los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. “).
4. La verdadera libertad (Jn. 8:31-32; “Dijo entonces Jesús a
los judíos que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y
conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”) (Rom. 8:1; “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu.”), que es espiritual y consiste en obedecer a Dios y mantener una
buena relación con Él. La libertad carnal es falsa, es libertinaje. En esta
libertad el hombre no se sujeta a Dios (Rom.
8:7-8; “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios;
porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven
según la carne no pueden agradar a Dios.”).
Conclusión
El
sistema doctrinal constituye “la columna vertebral del cristianismo”
En la declaración de verdades fundamentales se encuentran
las dieciséis Doctrinas en las cuales la Iglesia de Jesucristo debe estar
fundamentada; y son las siguientes:
1. La Inspiración de las Sagradas Escrituras.
2. El único y verdadero Dios.
3. La Deidad de nuestro Señor Jesucristo.
4. La caída del hombre.
5. La salvación del hombre.
6. La santificación.
7. El bautismo en el Espíritu Santo.
8. La evidencia del bautismo en el Espíritu Santo.
9. Los Sacramentos de la iglesia.
a) Bautismo en agua.
b) La Santa Cena.
10. La iglesia.
11. El ministerio.
12. La sanidad divina.
13. La bienaventurada esperanza (el arrebatamiento de la
iglesia) y la segunda venida del Señor Jesucristo.
14. El Reino Milenial del Señor Jesucristo.
15. El juicio final.
16. Los Cielos Nuevos y la Tierra Nueva.
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