Que significa que Cristo llevo Cautiva la Cautividad

                                                          Estudio Bíblico

                                   Que significa que Cristo llevo Cautiva la Cautividad


                 Autor

               Teólogo. Cruz Monasterio

 

Tema: Que significa que Cristo llevo Cautiva la Cautividad

Texto: Mat. 12:40; “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”

Introducción

A través de la historia Dios ha mostrado misericordia y gracia al hombre y ha hecho posible que hombres y mujeres tuviesen una maravillosa y personal relación con Él. A través de los siglos, Dios ha estado salvando a personas “por gracia por medio de la fe” (Efe. 2:8). Abraham fue salvo de esta manera. "Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia."(Gen. 15:6). "Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia."(Rom. 4:3). Así es como David fue salvo. "Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, diciendo Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas Y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado." (Rom. 4:6) y así es como nosotros somos salvos. "Más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia."(Rom. 4:5). Quienes son eternamente salvos (ya sea Noé, Isaías o Pedro) podrán decir lo mismo: “Solo soy salvo por la gracia de Dios (por la bondad y el amor de Dios hacia mí que yo ni siquiera merezco). Gracias Señor por salvarme”.

A través de los años Dios por gracia y misericordia ha estado salvando a hombres pecadores. Pero debemos recordar que Dios trata con diferentes hombres en diferentes tiempos de diferentes maneras. Necesitamos meditar cuidadosamente acerca de estas diferencias. Los dones salvíficos como la gracia, y la fe (Leamos Rom. 12:3;Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.” Gal, 5:22; “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.” Efe. 2:5-8; “aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.” Fil. 1:29; “Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él.”)

Subdivisión

La Verdad Brotara de las Santas Escrituras: Hoy en día hay varias posturas algunas de ellas erróneas acerca de qué es lo que hizo Jesús entre Su muerte y resurrección. Son Cinco posturas que cree el cristiano con relación a la muerte y resurrección del Señor:

    1) Hay corrientes que creen que simplemente estuvo ahí en la tumba hasta resucitar.

    2) Otros que en cuanto murió fue al paraíso.

    3) Hay otros que sí creen que Jesús bajó al infierno, pero creen que era el “compartimiento” al cual llamaban el seno de Abraham en el cual, el infierno se dividía por el seno de Abraham y el Hades.

    4) Otros también creen que Jesús bajó al infierno pero a proclamar victoria.

    5) Y otros creen que fue a predicar a este lugar de tormentos.

División

¿Pero cual es el significado de que el Señor se llevó “cautiva la cautividad”?

(En Efe. 4:8;Por tanto, dice: Cuando ascendió a lo alto, llevó cautiva una hueste de cautivos, y dio dones a los hombres.”)

En este versículo el apóstol Pablo hace alusión a otro texto del Antiguo Testamento: (Sal. 68:18; Tú has ascendido a lo alto, has llevado en cautividad a tus cautivos; has recibido dones entre los hombres, y aun entre los rebeldes, para que el Señor Dios habite entre ellos.”) El apóstol Pablo presenta a Cristo mientras regresa de Su batalla en la Tierra, para volver a la gloria de la ciudad celestial con los trofeos de Su gran victoria en el Calvario; y lo aplica a la ascensión triunfante de Cristo a los cielos.

La explicación teológica del Sal. 68:18; Trata de los enemigos que fueron hechos cautivos por el rey David. Estos enemigos tipifican a los enemigos de Cristo, el hijo de David: El diablo, la muerte, la maldición y el pecado; como si fueran llevados en procesión triunfal y, al mismo tiempo, como señal de la destrucción del enemigo. El Salmo 68 es un himno de victoria compuesto por David para celebrar la conquista de Dios sobre la ciudad de los jebuseos conocida como Jerusalén y el ascenso triunfante de Dios al monte Sión (Léase 2 Samuel 6, 7; 1:13). Después de un triunfo así, el Rey llevaría de regreso a la patria todos los despojos de guerra así como los prisioneros.

Cristo " llevó a una multitud de cautivos". Esto podría referirse a un evento no descrito en otra parte de la Escritura, a saber, que Cristo fue al "Hades" y llevó al cielo a todos aquellos que habían creído en Él previo a Su muerte. Esto es, después de asegurar su salvación en la cruz, Jesús trajo a Adán, Eva, Abel, Set, Enos, Enoc, Matusalén, Lamec, Noe, Abraham, Lot, Isaac, Jacob, David, Moisés, Josué, Daniel, el mendigo Lázaro, y el ladrón en la cruz, y a todos los demás que habían sido justificados previamente por la fe, y los condujo del Hades a su nuevo hogar espiritual. Por lo que podemos decir, sin embargo, Él hizo dos cosas: Él consoló a los santos difuntos y los llevó a su hogar eterno, y proclamó Su victoria sobre los ángeles caídos que están en prisiones eternas. Cuando el Señor habló de la historia (porque no es una parábola) es la historia del rico y Lázaro narrada en (Lucas 16:19-31; Jesucristo habló de que cuando el rico murió y en el Hades alzo sus ojos, estando en tormentos, dice la Escritura que “había un hombre rico”, es decir, sí existió este hombre, y aparte la historia se toma de un suceso verídico, un suceso real, y los que no creen en el Hades como un lugar de tormentos creen que fue algo totalmente inventado. 

Sal. 89:48; "¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librará su vida del poder del Seol?   

En segundo lugar, el relato nos revela lo que hay después de la muerte. Muchos creen todo se termina con la muerte, sin embargo, no es así. Para los humanos solo hay dos lugares donde pasar la eternidad. El primero es donde Lázaro fue llevado: y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El Seno de Abraham era el lugar de descanso para todos los justos antes de la muerte y resurrección de Cristo el cual estaba en el centro de la tierra, pero ahora después de Cristo todos los redimidos pasan a la presencia de Dios. 

El otro lugar para pasar la eternidad es el lugar de tormento: El Hades. El lugar de tormento es conocido como infierno, en el Antiguo Testamento se conoce como Seol y en el Nuevo Testamento como Hades, palabras en hebreo y griego que respectivamente significan “lugar de los muertos”. 

El tema del infierno es tan importante en la Biblia que es del que más hablo Jesús durante su ministerio. Él hablo acerca del fuego eterno, las tinieblas de afuera, el lloro y crujir de dientes, el gusano que no muere y el fuego que nunca se apaga, el horno de fuego y el infierno de fuego; lo presento a través de diversas enseñanzas y figuras literarias, todo con el fin de advertir a la humanidad acerca de este terrible lugar.

En cierta ocasión Jesús dijo que era mejor perder un miembro pero entrar al cielo, que irse al infierno con todo su cuerpo.

Mat. 5:29-30; “Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno”


En todos los lugares donde el Texto Sagrado hace referencia a este lugar lo presenta como un lugar de tormentos.

III.  Los Tormentos del Infierno.


“Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento…

En estos versículos podemos observar algunos de los tormentos que le esperan a los que terminen en este terrible lugar.

1.  Las necesidades físicas continúan en ese lugar: el hambre, cansancio, sed, entre otras, sin poder satisfacerse: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua.

2. El dolor físico de las quemaduras se experimentara sin descanso: porque estoy atormentado en esta llama.

3.  Los recuerdos de nuestra vida nos atormentaran: Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.

4.  La sensación de no poder escapar: Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

5.   La angustia por los familiares y amigos que aún no han muerto y no son salvos: Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

Por esta causa la Biblia nos advierte acerca de este terrible lugar, y como los ángeles le dijeron a Lot, no exhorta a escapar por nuestra vida. Pero ¿cómo hacerlo?

En la Palabra de Dios leemos lo siguiente: Sal. 9:17; “Los malos serán trasladados al Seol o Hades, Todas las gentes que se olvidan de Dios.” Entonces, si para los que creen que el Seol es la tumba, en este versículo dice que los malos serán trasladados para este lugar, ¿entonces, los justos dónde quedan? La Biblia dice claramente que Jesús estuvo en el Hades (en hebreo Seol) en el seno de Abraham.

Efectivamente, el seno de Abraham estaba en el corazón de la tierra: Jesús bajó al infierno, pero creen que era el “compartimiento” al cual llamaban el seno de Abraham en el cual, el infierno se dividía entre el seno de Abraham y el Hades. En la historia del rico y Lázaro vemos que el Hades es un lugar totalmente diferente del seno de Abraham, y a este lugar lo dividía una gran sima (abismo) así lo dice Luc. 16:26; “Ademas de todo esto, una gran sima esta puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.”

El Hades es un lugar temporal tanto para los perdidos como para los santos del Antiguo Testamento. El lago de fuego es el lugar permanente y final de juicio para los perdidos, es la llamada muerte segunda.

La Resurrección de los Santos en Jerusalén: En el tiempo de la resurrección de Cristo ocurrió una resurrección que fue como una primicia, según (Mat. 27:52-53; “Y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.”) Este pasaje afirma que «en el tiempo de la muerte y resurrección de Cristo se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos». En ningún otro lugar se da explicación alguna acerca de este suceso fuera de lo común. Aunque los sepulcros fueron abiertos en el momento de la muerte de Cristo, parece que los santos mismos no salieron de los sepulcros hasta que Cristo resucitó, porque la Escritura deja en claro que Cristo es la primicia, el primer resucitado de entre los muertos en un cuerpo resucitado que no volverá a ser destruido.

Conclusión

Desde el inicio del libro, Pablo abiertamente habla de este tema como objetivo principal de la carta. Él escribe en Efe. 1:3; “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”. Pablo les explica desde el inicio que esta carta se trata del sacrificio de Cristo, y los resultados inmediatos en nuestras vidas gracias a dicho sacrificio.

(Col. 2:15; Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”)
Y estas son las palabras triunfantes de Jesús cuando volvió al cielo
Ap. 1:18; “Y el que vivo, y estuve muerto, mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amen. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.” Jesús arrebató las llaves del infierno y de la muerte a Satanás. Una vez que Jesús hubo depositado nuestros pecados en las profundidades del Hades, no era posible que Él permaneciera cautivo.


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