El Perdón de Dios y el Plan de Salvación

 

Estudio Bíblico

El Perdón de Dios y el Plan de Salvación



Autor

Teólogo. Cruz Monasterio

Tema: El Perdón de Dios y el Plan de Salvación

Texto: (Jn. 3:16 al 18; “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.”)

Introducción

El Amoroso Perdón de Dios: Su Perdón nos alcanza a todos aquellos que se arrepienten de verdad de Corazón como dice (Hec. 3:19; “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.”)

División

El Perdón de Dios: Esta Expresado en la Palabra del Señor a través de cuatro compromisos. Estas palabras que son mencionadas en la biblia, y son de terminología Jurídica; cada una de estas palabras fue cumplida en la Cruz del Calvario

I-) “Propiciación” Significa: Aplacar la ira de Dios a traves de su Misericordia. La propiciación: Es la Contemplación de la muerte de Jesús en la cruz se interpuso a tomar el castigo, apaciguando (y satisfaciendo) la ira de Dios. Esta es la provisión que Cristo hizo en la cruz. Es una propiciación, un sacrificio que absorbe la ira de Dios dirigida a los pecadores.

Parábola del Fariseo y el Publicano. (Luc. 18:9 al 14; “A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.”) (1 Jn. 2:1-2; “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.”) (Rom. 3:25; “A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.”)

(1 Jn. 4:10; “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”) Es mirando al que murió en la cruz para tener la seguridad de haber alcanzado perdón y salvación eterna.

II-) “Redención” Significa: Liberar Pagando un Rescate. La base del cristianismo bíblico es el evangelio. El evangelio son las buenas nuevas de Jesucristo. Si queremos comprender el plan de Dios para la humanidad, es indispensable entender aquello que está en el corazón de estas buenas nuevas. Allí en el centro, en el corazón del evangelio, está el concepto de Redención. En la Biblia, “la redención se refiere al rescate que hizo Dios a favor de los creyentes; solo a través de la muerte de Jesucristo sobre la cruz y todos los beneficios que trajo” [1] Así que en su forma más básica, la redención se refiere a un rescate. Eso inmediatamente tiene varias implicaciones: debe haber un rescatado, uno que rescata (el redentor), y algo de lo cual la persona es rescatada. La Biblia es muy clara en definir todo esto. Los rescatados somos nosotros. El redentor es Dios en Jesús. Y somos rescatados del pecado. Para entender estos conceptos es imprescindible ir al Antiguo Testamento y examinar la base de la redención de Dios. Solo de esa manera podremos comprender verdaderamente lo que significa la redención para nosotros, los creyentes del nuevo pacto. (Rom. 3:24; “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.”) (Efe. 1:7; “En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia.”) (Col. 1:14; “En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.”) (Heb. 9:12; “Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.”) (Gal. 3:13; “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero.”) Una Redención completa. (1 Cor. 7:23; “Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.”) (1 Ped. 1:18-19; “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.”) (Ap. 5:9; “Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación.”)

III-) “Remisión” Significa: Enviar Lejos Nuestras Transgresiones. La remisión de los pecados se hace posible por medio de la expiación de Jesucristo. El hombre puede obtener la remisión de sus pecados si tiene fe en Cristo, si se arrepiente de sus pecados, si recibe las ordenanzas del bautismo y la imposición de manos para comunicar el don del Espíritu Santo, y si obedece los mandamientos de Dios. (Isa. 1:16-18;Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos.”)

    Mat. 26:28; Esto es mi sangre, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.”)

Después de los dos pecados de muerte que había cometido David contra el Señor dijo en el libro de los Sal. 51:1 al 4; “Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.”) Lo que Dios hablo acerca de las transgresiones cometidas por el rey David y como Él se había olvidado de ellas. (1 Rey. 9:4; “Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos.”) (1 Rey. 11:4; “Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.”) (Heb. 10:17-18; “Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.” 9:22; “Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.”) (Mat. 26:28; “Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.”) (Isa. 43:25; “Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.”)

IV-) “Expiación” Significado: Cubrir o Remover una Transgresión. La expiación es un tema de suma importancia en la doctrina de la salvación porque nos habla del sacrificio vicario de Cristo en la cruz del Calvario el cual nos limpio de todos nuestros pecados, siendo considerado en el cristianismo como el acontecimiento más importante y trascendental de la historia del mundo. La expiación nos lleva al tema de los sufrimientos de Cristo por causa de nuestros pecados y de cómo este sacrificio nos limpia de todas nuestras iniquidades, tema que se desarrolla plenamente en el Nuevo Testamento: (Heb. 10:10; En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.”). En el Antiguo Testamento se habla mucho de la expiación ya que como parte de la ley los israelitas tenía que realizar sacrificios de animales para que todos sus pecados fueran expiados delante de Dios: (1 Cro. 6:49; Mas Aarón y sus hijos ofrecían sacrificios sobre el altar del holocausto, y sobre el altar del perfume quemaban incienso, y ministraban en toda la obra del lugar santísimo, y hacían las expiaciones por Israel conforme a todo lo que Moisés siervo de Dios había mandado.”) Aunque nosotros ofendimos a Dios con nuestros pecados fue Cristo quien lo Expió por nosotros. Cuando nuestros primeros padres pecaron se apodero de ellos un sentimiento de Culpa tan Grande que se sintieron desnudos. Cristo con su Sacrificio Vicario extendió un manto de Justicia sobre sus Redimidos. (Isa. 61:10; “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.”) (Rom. 4:7; “Diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son cubiertos.”)


Conclusión


Existen dos grupos bien diferenciados en la Palabra del Señor que fueron Predestinados; unos para Salvación y otros para Confusión y Perdición Perpetua. (Mat. 22:14; “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.”) (Jn. 3:19-20-21; “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.”)


a-) Salvos. (Mat. 25:34; “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.”) (Ap. 20:4; “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.”) (Dan. 12:2; “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna.”)


b-) Nos habla Dios referente a los Perdidos. (Ap. 20:15; “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”) (Mat. 25:41; “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.”) (Dan. 12:2; “Y otros para vergüenza y confusión perpetua.”)

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