Estudio Bíblico
La Lengua como instrumento Negativo
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
Estudio Bíblico
Tema: La
Lengua como instrumento Negativo
Texto: La
Lengua Indomable “Pero ningún hombre
puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de
veneno mortal.” Stg. 3:8).
Introducción
("El labio veraz permanecerá para siempre; Mas la lengua mentirosa sólo por un momento." Pro. 12:19).
Santiago está hablando de la lengua de los creyentes. Él emite un llamado a la Iglesia para que ganen control de sus lenguas. Muchos cristianos ahora mismo están teniendo una intensa guerra espiritual contra poderosos hábitos como una lengua desenfrenada.
Santiago está hablando de la lengua de los creyentes. Él emite un llamado a la Iglesia para que ganen control de sus lenguas. Muchos cristianos ahora mismo están teniendo una intensa guerra espiritual contra poderosos hábitos como una lengua desenfrenada.
Ellos
no pueden imaginarse una lengua indómita como un serio pecado. Casi puedo
escuchar la reacción del creyente que está involucrado en una pugna titánica
con algunas personas en el seno de la iglesia por una murmuración. Pastor estoy tratando de obtener victoria
sobre una fortaleza demoníaca, y usted me habla acerca de palabritas. ¿Cómo
puede usted comparar una lengua floja con el tipo de batalla que estoy
confrontando?
Querido hermano, yo le digo a Usted, una lengua indómita es el
arma más mortífera del mundo. Una lengua no santificada, floja, es peor que el
abuso de droga o alcohol; es peor que cualquier pecado de la carne. La Biblia
llama a la lengua un mundo de iniquidad, un contaminador de multitudes, Una
muestra del infierno en la tierra. Stg 3:6)
División
Permítame mostrarle en la Palabra de Dios cuán peligrosa y
dañina es una lengua indómita: ("Agravios maquina tu lengua; como navaja afilada hace engaño." Sal. 52:2).
Una Lengua sin reglas es negligente, ella niega todo lo espiritual en su vida. Santiago habla en su epístola de aquellos entre nosotros que somos parte del cuerpo de Cristo, que parecen píos, espirituales. Ellos están activos en la obra del Señor. Pero sus lenguas están desenfrenadas, fuera de control. Santiago está dirigiéndose a aquellos que parecen ser santos, amables, gentiles, amorosos; sin embargo se mueven en la iglesia, o en sus trabajos o en sus familias con lenguas ácidas, siempre escuchando y hablando chismes.
Una Lengua sin reglas es negligente, ella niega todo lo espiritual en su vida. Santiago habla en su epístola de aquellos entre nosotros que somos parte del cuerpo de Cristo, que parecen píos, espirituales. Ellos están activos en la obra del Señor. Pero sus lenguas están desenfrenadas, fuera de control. Santiago está dirigiéndose a aquellos que parecen ser santos, amables, gentiles, amorosos; sin embargo se mueven en la iglesia, o en sus trabajos o en sus familias con lenguas ácidas, siempre escuchando y hablando chismes.
Ellos no piensan nada acerca de murmurar y
quejarse. Dios dice que su religión, Toda su muestra de espiritualidad es en
vano, no tiene valor, es inservible Una lengua indómita puede hacer que toda la
religión sea completamente inservible. Puede volver su propia actividad
espiritual absolutamente inútil ante los ojos de Dios: "Si alguno se cree
religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón,
la religión del tal es vana." Stg. 1:26). Pero todo fue para nada, todo fue en vano.
Comentario Teológico Bíblico. Yo simplemente no conozco a este hombre que habló con lengua dividida. Tú usaste tu lengua para bendecir y luego condenar. De tu boca salía tanta dulzura, muchas palabras maravillosas, de ánimo. Pero también había palabras amargas y descorteses, palabras asesinas, de odio, de envidia. Tú tomaste mis advertencias en esta materia de la lengua con demasiada ligereza. Yo te advertí que toda tu actividad espiritual era en vano si tu no controlas tu lengua. Pero tú no me escuchaste. "De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Acaso una fuente por la misma abertura echa agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce." Stg. 3:10-12).
Comentario Teológico Bíblico. Yo simplemente no conozco a este hombre que habló con lengua dividida. Tú usaste tu lengua para bendecir y luego condenar. De tu boca salía tanta dulzura, muchas palabras maravillosas, de ánimo. Pero también había palabras amargas y descorteses, palabras asesinas, de odio, de envidia. Tú tomaste mis advertencias en esta materia de la lengua con demasiada ligereza. Yo te advertí que toda tu actividad espiritual era en vano si tu no controlas tu lengua. Pero tú no me escuchaste. "De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Acaso una fuente por la misma abertura echa agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce." Stg. 3:10-12).
Su lengua habla solamente lo que está en su corazón. Estas son
las propias palabras de nuestro Señor Jesucristo. Y él dice que aquel que habla
palabras sin pensar, descuidada, malvada, proviene de un corazón depravado y
sucio.
Nosotros como creyentes no hemos todavía tomado en serio aquello
que nuestro Señor ha dicho acerca del domar nuestras lenguas. Él lo ha hecho un
asunto del corazón. Un asunto de vida o muerte; No solamente mi lengua
negligente descuenta toda mi supuesta espiritualidad, también me hace encarar el
indiscutible hecho de que mi corazón está sucio, manchado. Algo del fuego del
infierno está flameando dentro de mí.
Subdivisión
Lengua Necia. "La boca del necio es quebrantamiento para sí, Y sus labios son lazos para su alma." Pro. 18:7).
Lengua Burlona. "Ahora, pues, no os burléis, para que no se aprieten más vuestras ataduras; porque destrucción ya determinada sobre toda la tierra he oído del Señor, Jehová de los ejércitos." Isa. 28:22).
Lengua Maldiciente. "Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón." 1 Cor. 5:11). "ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios" 1 Cor. 6:10).
Lengua Murmuradora. "Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?" Stg. 4:11-12).
Lengua Chismosa. "No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová." Lev. 19:16). "Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas." Pro. 18:8).
Lengua Jactanciosa. "Que te alabe otro y no tu propia boca; que lo haga un desconocido, no tus propios labios." Pro. 27:2).
Lengua Mentirosa. "Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento." Pro. 12:22). "Seis cosas aborrece Jehová, Y aún siete abomina su alma: El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre hermanos." Pro. 6:16-19).
Lengua Manipuladora. "Y ella le dijo: ¿Cómo dices: Yo te amo, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces , y no me has descubierto aún en qué consiste tu gran fuerza." Jue. 16:15).
Lengua Indomable. "Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura." Rom. 3:13).
Conclusión
("Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los
hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras
serás justificado, y por tus palabras serás condenado." Mat. 12:36 -37)
Parece que nosotros pensáramos que nuestras palabras simplemente
caen en la tierra y mueren, o que se desvanecen en el aire y se disuelven en la
nada. Pero no es así, Nuestras palabras siguen vivas. Ellas no mueren. Quizás
la persona más peligrosa, sin embargo, es aquella que se la pasa en habladurías aquel que se involucra en conversaciones que no son edificantes, sino
destructivas. Y que sin embargo cree que no significa daño alguno. Cuando
usted le cuestiona acerca de ello, puede que incluso tenga lágrimas en sus ojos
y diga con pena, "Yo no soy así. Yo amo mucho mi iglesia y mis pastores yo amo al cuerpo de Cristo. Sí, yo quizás haya podido decir cosas que puedan
interpretarse como chismes o habladurías. Pero Dios conoce mi corazón. Yo nunca
tuve intención de hacer daño."
Semejante actitud es peligrosa: La Biblia dice que
grandes fuegos son causados por chispas pequeñas. Y su pequeña chispa puede
encender un gran fuego, incluso cuando usted no quiera que esto salga fuera de
su control. Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes
cosas. He aquí, Cuán grande bosque enciende un pequeño fuego." Stg. 3:5). Usted puede descuidadamente lanzar un comentario de algo interesante
acerca de alguien y ello puede terminar afectando el carácter, el espíritu y la
misma naturaleza de esa persona.
No importa cuál fue su motivo el daño ha sido hecho. Su pequeña
chispa ha iniciado un fuego, y está rabiando fuera de control. Esto puede dañar
una reputación. Esto puede traer a alguien vergüenza, deshonra y pena. Y no
importa cuál fuera su motivo al decirlo, usted es todavía culpable, Usted es el
incendiario Fue su lengua indómita la que comenzó todo ello. "Jehová destruirá todos los labios lisonjeros, Y la lengua que habla jactanciosamente." Sal. 12:3). "Guarda tu lengua del mal; Y tus labios de hablar engaño." Sal. 34:13).
¿Cómo puede usted obtener control sobre el arma mortal de su lengua?: Como espera Dios que nosotros frenemos o domestiquemos nuestra lengua cuando Su Palabra dice que ningún hombre puede hacerlo. Jesús nos da la respuesta: "Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible, más para Dios todo es posible." Mat. 19:26).
Usted no puede domesticar su lengua por usted mismo, como no puede un caballo
salvaje domarse a sí mismo. Los caballos salvajes son domados por expertos
entrenadores que los "quiebran". Y el Espíritu Santo es nuestro
entrenador. ¡Sólo él puede quebrar nuestras lenguas indómitas y salvajes!
El profeta Isaías
nos provee un ejemplo de cómo podemos lidiar con nuestra lengua: Isaías se apartó cerca del Señor, y oró por
una visión de la santidad de Dios. él dijo: … Yo vi… al Señor… sobre un
trono… alto y elevado… (Isaías 6:1). Cualquiera que quiera vivir complaciendo al Señor debe
constantemente ir a Su presencia hasta que obtiene una visión de la santidad de
Dios. Toda sanidad, toda verdadera bendición, ¿Por qué Isaías clamó, "Yo
soy un hombre de labios impuros"? Fue porque él había visto al Rey de
Gloria. "Yo lo he visto en mi mente Yo he visto la gloria de Su
santidad. "Y yo sé que El no tolerará el pecado." Nuestro pecado
llega a ser excesivamente pecaminoso cuando nosotros estamos en la presencia de
Dios. La luz de su rostro santo expone todo lo que es diferente a él.
El secreto de la
victoria sobre las drogas, el alcohol o una lengua incontrolable es acercarse a
Jesús, intimar con él, conocerle. A cercase a Su presencia le revelará lo que está en su
corazón. Muchos cristianos continúan murmurando e infamando porque ellos
realmente nunca han estado cerca de Cristo. Nunca han tenido la intimidad
suficiente para ver cuán indómitas son sus lenguas.
Todas las victorias
comienzan en Su trono. Ahí es donde nosotros vemos a Dios en su Santidad.
En la presencia santa de Dios, Isaías se
sintió profundamente convencido de tener labios impuros. "Entonces
dije Ay de mí que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y
habitando en medio del pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis
ojos al Rey, Jehová de los ejércitos." Versículo 5)
¿Por qué Isaías clamó,
"Yo soy un hombre de labios impuros"? Fue porque él había visto al
Rey de Gloria! "Yo lo he visto en mi mente Yo he visto la gloria de Su
santidad. "Y yo sé que El no tolerará el pecado." Nuestro pecado
llega a ser excesivamente pecaminoso cuando nosotros estamos en la presencia de
Dios. La luz de su rostro santo expone todo lo que es diferente a él.
Isaías permitió que el Señor lo tocara y le
limpiara con Su fuego santo. "Y voló hacia mi uno de los serafines
teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas
tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus
labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado." Versículos 6-7).
La Palabra de Dios es un
carbón vivo. Y el Espíritu Santo es su fuego, Ahora mismo usted ha sido tocado
por el Espíritu Santo a través de este mensaje. Y Dios quiere poner Su fuego en
su lengua y santificarla. Él lo puede hacer por usted si usted le permite que
Su Palabra lo convenza. Él es el único que puede hacerlo. Su parte es
simplemente confesar como hizo Isaías, ¡Ay de mí, que soy impuro! "Misericordia y juicio cantaré; A ti cantaré yo, oh Jehová. Entenderé el camino de la perfección." Sal. 101).
