Parentética


  Estudio Bíblico

Parentética


    Autor
    Teólogo: Cruz Monasterio




Estudio Bíblico

Tema: Parentética. Estilo de escritura usada mucho en Apocalipsis. Ejemplos de este estilo pueden hallarse en novelas modernas. Se sigue una cierta línea de acción, hasta que de repente, se trata otro tema que puede parecer no tener relación. Expresado en lugar o tiempo distinto.

Texto: Ap cap. 12 verso 2, “Y estando en cinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.”  Ap cap. 8 verso 13, “Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompetas que están para sonar  los tres Ángeles.

Comentario Teológico Bíblico Básico Sistemático. Israel representado con frecuencia como una madre a punto de dar a luz. Isa cap. 26 verso 17, “Como la mujer encinta cuando se acerca el alumbramiento gime y da gritos en sus dolores, así hemos sido delante de ti, oh Jehová. “ (Os 13:13) “Dolores de mujer que da a luz le vendrán; es un hijo no sabio, porque ya hace tiempo que no debiera detenerse al punto mismo de nacer. “  “Duélete y gime, hija de Sion, como mujer que está de parto; porque ahora saldrás de la ciudad y morarás en el campo, y llegarás hasta Babilonia; allí serás librada, allí te redimirá Jehová de la mano de tus enemigos. “ (Miq. 4:10) “Y todo esto será principio de dolores. “ (Mat. 24:8) Israel había agonizado y padecido durante muchos siglos mientras anhelaba la llegada del Mesías para destruir a Satanás, el pecado y la muerte, así como para inaugurar su reino eterno. ¡Ay, ay, ay…! Un lamento por cada toque restante, Aunque las primeras cuatros trompetas son inconcebibles, serán como nada en comparación a las tres que faltan. (Ap 9:1-21) “El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.”  (Ap. 11:15).

Introducción

Desde la caída del hombre ya Dios había profetizado la venida de una Simiente Santa  y que iba hacer herido por la serpiente Antigua. Gén cap. 3 verso 15, en el llamado Protoevangelio. Confirmado por algunos profetas mayores  como: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel; aquí podemos darnos cuenta de que Dios, lo que profetiza o revela es dando cumplimento a su mismas palabras,  no hay tiempo, ni hora, para él mover de su Soberanía y  Omnipresencia, ya que Él es el Alfa y el Omega, principio y el fin. (Ap. 3:5). El pasado y el presente esta en el futuro, Él es el pasado-presente y futuro tres en uno la trinidad divina, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Aunque pasen millones de años Dios cuando determina el fin es el fin. Desde el principio Dios ha tenido un enemigo acérrimo en grado Superlativo, el (Diablo,). Que ha tratado de impedir el plan perfecto del Altísimo, interrumpiendo y estorbando la venidera o futura llegada del Mesías, este ha venido haciendo caer al hombre en el pecado. Adorando a dioses falsos, cometiendo inmoralidades sexuales y sacrificios extraños, acto abominable antes los ojos de Dios. Pasados los años Dios decide enviar a su Hijo a la tierra para salvar a su pueblo redimiéndoles de sus pecados en un acto de expiación, dándose así mismo en sacrificio propio, la rebelión, pecado que el Diablo había introducido a causa de la desobediencia del hombre. Pasando por el sufrimiento y el dolor más grande que un ser humano pueda pasar sobre la faz de la tierra, no hay ni habrá tal sufrimiento y dolor que un hombre pueda soportar siendo inmolado y clavado en  una cruz sin compasión alguna, esto puede ser determinado con diferentes Ayes, solo Jesús el Hijo de Dios pudo vencer estos dos grandes males por amor. Dándole un fuerte golpe mortal en la cabeza al diablo como fue profetizado en el principio, trayendo luego una gran alegría porque obtuvo la victoria de salvar a su pueblo y a la humanidad, resucitando y  demostrándole al mundo que Él era el Hijo enviado por Dios. Después de un gran sufrimiento y dolor viene una gran alegría.

División

Ay,  Ayes: El hebreo usa dos términos principales para «ay», hôy y ʾôy, mientras que el griego usa ouai. Esta palabra algunas veces significa un sentimiento de simpatía o compasión. “Más ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días!  (Mat. 24:19), o una expresión de desprecio o lamento, como « ¡Ay de mí…!» ¡Ay de mí, que moro en Mesec, Y habito entre las tiendas de Cedar!” (Sal. 120:5). 

En otros lugares tiene un significado oracular y es una forma de anatema, maldición, o advertencia de castigo.

¿Alguna vez en su vida usted ha dicho un ¡Ay! De: sufrimiento, dolor, o dolor de parto o de una gran alegría?

Vamos a ver Bíblicamente en el AT y el NT dos hombres y una mujer que  pasaron por estos tres causales que lógicamente producen un ¿Ay? De baja  intensidad en nuestras vidas, bien sean positivas o negativas.

Job: El sufrimiento se basa en las pruebas que se atraviesan en la vida, tal como lo revela el libro de Job. La contrariedad de ello es cuando se sufre por pecado. Pero en el caso de Job se narra el sufrimiento por la pérdida de los criados. “Y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.” (Job 1:15).

De  los animales. “Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia. Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.  (Job. 1:16-17). De los hijos. “Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;  y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.” (Job 1: 18-19). Pero al mismo tiempo su propia enfermedad. “Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.” (Job 2:7-8) y una mujer que le fue piedra de tropiezo. “Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.” (Job 2:9) y finalmente el desconsuelo que le brindan sus amigos. “Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.” (Job 2:11).

En Israel, se creía que el sufrimiento era el resultado de la desobediencia humana. Sin embargo la preocupación de las grandes mentes de los antiguos tiempos fue ¿por qué sufre el justo?

1 quizás hubieron momentos en los que se llegó a desconocer porque sufrían si no debían nada. Claramente este sufrimiento no se originaba de la nada, tenía un origen. Era Dios mismo que permitía el sufrimiento, pero no era él quien lo causaba, sino el mismo Satanás. El señor vino a buscar a pecadores no a justos. “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.” (Ecl. 7:20). Jn cap. 9 verso 1-2-3, “Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.”   

Satanás era quien desde el principio se dedicaba a poner en mal a aquellos que estaban bien delante de Dios para hacerlos blasfemar delante de su Dios. Ap cap. 12 verso 10, “Porque había sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.  “Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?

¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.” (Job 1:8-11). Bíblicamente, se nota cómo Satanás lucha por buscar la debilidad de los seres humanos para ver si ellos reniegan de una u otra forma de aquel que les ha bendecido grandemente. Sin embargo al final de la historia se ve que Dios muestra su justicia dándole mucho más de lo que él tenía el doble de la  bendición que Dios le había dado, Job 42:12-17, pero mientras el sufrimiento del hombre justo, es notable que  se desconociera el propósito que el creador tenía, el sufrimiento no es absurdo. Tiene su sitio y su sentido en el proyecto de Dios y en el misterio de Dios y del hombre. Esta historia de sufrimiento nos muestra un Ay de alta intensidad pero negativo causado por Satanás pero permitido por Dios para probar la fidelidad de Job hacia Dios. Fue un fuego de prueba que le sobrevino a Job. 1 Ped. 4:12, “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese.”

María la madre de Jesucristo: La Virginidad perpetua de María enuncia que fue virgen antes, durante y después del parto. En el alumbramiento del parto, Jesús rompe el Himen, o sea la virginidad de su madre. Después de la cuarentena José esposo de María se llega a ella para consumar el Matrimonio. Años más adelante se declara en la Biblia en el evangelio de Marcos cap. 6 versos 1-2-3, “Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos?  ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.” 

En cambio debemos resaltar, la máxima alegría porque había nacido en el mundo la Simiente Santa el Hijo de Dios, según las palabras de Isa cap. 35 versos 1-2, “Florecerá sin duda como un lirio, y exultará gozosa y llena de alabanzas.”

Hay algunos Escatologos que dicen que María no sintió dolor y que fue la excepción de Dios por haber dado a luz a su hijo, pero leamos y entendamos lo que nos dice la palabra. El parto con dolor es el castigo impuesto a Eva y a sus hijas por el pecado cometido. “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.” (Gen 3:16). Ap cap. 12 verso 2, “Y estando en cinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.” Este enunciado hace referencia a la nación de Israel y al advenimiento del Mesías. Entonces de acuerdo a las escrituras  si se nos confirma que maría tuvo dolor, ya que sufrió ella y también la Nación de Israel. Nuestro Señor Jesucristo pasó por el sufrimiento y el dolor más terrible, podemos decir que le causo un Ay negativo de Alto Tenor.

Jesucristo el Mesías: Nadie sufre por cumplir la voluntad de quien ama, aunque el llevarla a cabo el sacrificio de su propia vida. Esta es una verdad que podemos apreciar claramente en el plano humano por muy ardua y trabajosa que sea su realización; y con mucho más convencimiento podemos establecerla en el seno mismo del actuar de la Trinidad Divina. Cristo viene a redimir, y sabe que la redención se va a realizar sacrificando su vida, en su muerte y en su resurrección, exponiendo  su vida. Es enviado por el Padre, y es acompañado por el Espíritu Santo para llevar a cabo su misión, a la vez que viene de su plena voluntad. Fil cap. 2 versos 6-7-8, “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,  sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;  y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”  Y, damos también por asentado que Nuestro Señor Jesucristo sufrió en la plenitud de su persona. Las palabras claras de san Lucas, nos dicen que la agonía y las gotas de sangre fueron causas por el sufrimiento y dolor que sobrellevó nuestro Señor Jesucristo.  Podemos decir que el cuerpo de Cristo  pudo soportar como hombre, lo que su espíritu contempló como Dios. No sólo sufrió el cuerpo de Cristo; y los sufrimientos que reflejan los padecimientos en la carne, en todo su organismo, no llegan a reflejar el dolor de su espíritu.

El sufrimiento  de Cristo comienza en el momento de su arresto. El padecimiento de Nuestro Señor no se agota ni concluye, ciertamente, ni en el dolor físico, ni en el dolor moral.  Pero después de tres días es de suponer que llegaría una gran alegría porque ha resucitado de entre los muertos y ahora nos ha  dejado al consolador que está con nosotros como nos los dice en su palabra en el libro de los Hec cap. 1 verso 2-5, “Hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido; a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios. Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.”

¿Sabía usted que existen Ayes positivos y Ayes negativos; de alta y baja densidad?

Primeramente vamos a nombrar  el ¡Ay! positivo representado por el bien, y el ¡Ay! negativo representado por el mal, que proviene de Satanás autorizado por Dios. Porque nada él puede hacer sin que antes sea consultado y permisado por Dios. En las escrituras nos podemos encontrar con muchos Ayes desde Génesis hasta el Apocalipsis pero debemos tomar en cuenta algo muy importante que es  diferenciar que hay ayes de baja intensidad y Ayes de Alto Tenor. También tomaremos en cuenta de que existen Ayes personales, Jesús nombro ocho ¡ayes! en contra de los escribas y fariseos vea  Mat cap. 23 versos 13-29. Y hay Ayes dirigidos a algunos acontecimientos catastróficos ocurridos en el mundo; los cuales son señales y dolores de parto como lo señalo nuestro señor Jesucristo en Mateo 24: Marcos 13; Lucas 21. Mat cap. 24 verso 21, “Habrá gran tribulación cual no lo ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.” Los Ayes de  muy Alta Intensidad los podemos encontrar en el libro de apocalipsis donde los ubicamos en las  tres últimas trompetas ¡Ayes! De mayor tenor. “Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!” (Ap. 8:13).

Subdivisión

Veamos algunas citas Bíblicas de estos Ayes

Hay un “ay”. Para los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo

Isa. 5:20 ¡Ay! de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

Hay un “ay”. Para los que intentan esconderse de Dios

Isa. 29:15 ¡Ay! de los que se esconden de Jehová, encubriendo el consejo, y sus obras están en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce?

Hay un “ay”. Para los que se apartan de Dios e ignoran su voluntad y buscan coberturas en hombres y mujeres que no son sus pastores

Isa. 30:1 ¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado!

Hay un “ay”.  Para los que ponen su fe en las riquezas

Isa. 31:1 ¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová!

Hay un “Ay”. Para los que pasarán por la gran tribulación

Ap cap. 12 verso 12, “Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.”

Cuáles serían los ¡Ayes! Positivos más grande del mundo

Para algunos esto le parecerá una locura pero es lo que el Espíritu Santo me hizo sentir,  si nos ponemos a pensar y analizar lo que ocurrió cuando María la madre de Jesús, Hijo de Dios. Al dar a luz, esto produciría el ¡Ay! positivo más grande del mundo y de mayor tenor que existe, entonces grito la tierra aquel día  ¡Ay! ha nacido el Mesías el hijo del Dios viviente que ha venido a salvar a su pueblo; y a redimir a la humanidad. Mat cap. 1 verso 25, “Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús.”

Cuáles Serían los ¡Ayes! negativos más grandes del mundo

Los 3 Ayes del Apocalipsis: Apocalipsis significa revelación, y este libro también muestra cuáles son las últimas tres lamentaciones que vendrán al mundo,

“Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!”(Ap. 8.13). Estos 3 ayes se relacionan con las últimas 3 trompetas, El Primer ¡Ay! La quinta trompeta muestra la invasión de "langostas" que causan el primer ¡Ay! Estas son reseñadas en Apocalipsis 9 como un numeroso ejército invasor que sube del pozo del abismo de lo más profundo, y que llega con voracidad a nuestro mundo, haciendo daño a quienes no tienen el sello de Dios en sus frentes. Son dirigidas por el ángel del abismo cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión; significa destructor o destrucción; porque hieren física y espiritualmente a  los hombres que andan sin Dios.

El Segundo ¡Ay! la sexta trompeta los cuatro Ángeles caídos a los que Dios ha atado pero que soltará después para cumplir su juicio atreves de los jinetes de ellos. v. 14-15, “Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates. Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres.” El control de Dios se extiende incluso a las fuerzas demoníacas porque estas son atadas y desatadas por mandato de Dios. Algunos ven esto como una referencia a fuerzas militares que acompañan a los reyes procedentes de oriente y los identifican con un ejército humano que viene de Asia. Quienes comandaran 4 ejércitos de 50 millones de hombres dando un total de 200 millones que vendrán de la china roja para hacer guerra contra los habitantes de la tierra y matar a un tercio de la humanidad.

El tercer ¡Ay!  El séptimo Ángel toco la trompeta: la séptima trompeta incluye los siete juicios finales de las copas de ira que se pormenorizan o describen en el capítulo 16. Las siete copas de ira.

Entonces hermanos podemos entender que estos ¡Ayes! Que acabamos de nombrar son los más negativos del mundo de un alto tenor o juicio de Dios que son incomparable con los otros ¡Ayes! anteriormente nombrados, pues son derramados en la gran tribulación. Yo les recomiendo hermanos que atiendan el llamado y a los cristianos que perseveremos hasta el fin, porque solo los valientes son capaces de arrebatar el reino de los cielos.

Conclusión

Habacuc cap. 2 verso 6-20, “¿No han de levantar todos éstos refrán sobre él, y sarcasmos contra él? Dirán: ¡Ay del que multiplicó lo que no era suyo! ¿Hasta cuándo había de acumular sobre sí prenda tras prenda? ¿No se levantarán de repente tus deudores, y se despertarán los que te harán temblar, y serás despojo para ellos? Por cuanto tú has despojado a muchas naciones, todos los otros pueblos te despojarán, a causa de la sangre de los hombres, y de los robos de la tierra, de las ciudades y de todos los que habitan en ellas. ¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal! Tomaste consejo vergonzoso para tu casa, asolaste muchos pueblos, y has pecado contra tu vida. Porque la piedra clamará desde el muro, y la tabla del enmaderado le responderá. ¡Ay del que edifica la ciudad con sangre, y del que funda una ciudad con iniquidad! ¿No es esto de Jehová de los ejércitos? Los pueblos, pues, trabajarán para el fuego, y las naciones se fatigarán en vano.

Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar. ¡Ay del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel, y le embriagas para mirar su desnudez! Te has llenado de deshonra más que de honra; bebe tú también, y serás descubierto; el cáliz de la mano derecha de Jehová vendrá hasta ti, y vómito de afrenta sobre tu gloria. Porque la rapiña del Líbano caerá sobre ti, y la destrucción de las fieras te quebrantará, a causa de la sangre de los hombres, y del robo de la tierra, de las ciudades y de todos los que en ellas habitaban. ¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo? ¿La estatua de fundición que enseña mentira, para que haciendo imágenes mudas confíe el hacedor en su obra? ¡Ay del que dice al palo: Despiértate; y a la piedra muda: Levántate! ¿Podrá él enseñar? He aquí está cubierto de oro y plata, y no hay espíritu dentro de él. Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.”

Comentario Teológico Bíblico Básico. Encontramos cinco Ayes, en forma de un cántico burlesco, fueron pronunciados sobre los caldeos en anticipación de su juicio pendiente presentados en cinco estrofas de tres versos cada una, los cinco Ayes iban dirigidos a cinco clases diferentes de malhechores. Una referencia a todas las naciones que sufrieron a manos de los babilonios ¡Ay! esta interjección se empleaba con frecuencia en la literatura profética para introducir una demanda judicial que se había entablado, así como en el contexto de una sentencia de juicio. Atreves de este estudio podemos entender que es importante escudriñar la  palabra de Dios, que nunca terminamos de aprender cada día más, es sorprendente de saber que estos Ayes tendrían un misterio y una importancia que nos dejan completamente convencidos que hay muchos Ayes en la Biblia pero que tendrían su clasificación de acuerdo a las situaciones o realidades presentadas, como ayes de baja intensidad y Ayes de alto tenor, como también hay Ayes personales. Aprendiendo a través de este estudio que detrás de un ¡Ay! causado por una señal o dolor de parto de baja o bien sea de alta intensidad vendrá una Gran tragedia o una gran alegría.    

Anexo de Homilética

Concepto de sufrimiento: El sufrimiento (en griego antiguo: Diego Sarmiento) es la sensación motivada por cualquier condición que someta a un sistema nervioso al desgaste. El sufrimiento puede ser por causas físicas o emocionales (psicológicas) y siempre es consciente, no se puede hablar de sufrimiento inconsciente según el psicoanálisis como tampoco se puede hablar de sentimiento o sensaciones inconscientes.

Concepto de Dolor: Percepción sensorial localizada y subjetiva que puede ser más o menos intensa, molesta o desagradable y que se siente en una parte del cuerpo; es el resultado de una excitación o estimulación de terminaciones nerviosas sensitivas especializadas. Sentimiento intenso de pena, tristeza o lástima que se experimenta por motivos emocionales o anímicos.

Concepto de alegría: Sentimiento de placer producido normalmente por un suceso favorable que suele manifestarse con un buen estado de ánimo, la satisfacción y la tendencia a la risa o la sonrisa. "motivo de alegría; dar saltos de alegría; para alegría de unos y disgusto de otros; me dio una gran alegría el saber que volveríamos a vernos; era una persona llena de alegría y buen humor; es un día para la alegría, pues; poco duró la alegría del 2-0, pues el empate llegó minutos después"

Concepto de dolores de parto

Señales y etapas del parto. Usted también puede comenzar a sentir contracciones (dolores de parto). Estas contracciones ocurren a medida que su útero se endurece para ayudar al bebé a moverse hacia el canal de parto. Las contracciones por lo general empiezan con dolor en su barriga y la espalda baja.