Estudio Bíblico
Parentética
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
Estudio
Bíblico
Tema:
Parentética. Estilo de escritura usada mucho en Apocalipsis. Ejemplos de este
estilo pueden hallarse en novelas modernas. Se sigue una cierta línea de
acción, hasta que de repente, se trata otro tema que puede parecer no tener
relación. Expresado en lugar o tiempo distinto.
Texto: Ap
cap. 12 verso 2, “Y estando en
cinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.” Ap cap.
8 verso 13, “Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo
a gran voz: Ay, ay, ay, de los que
moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompetas que están para
sonar los tres Ángeles.
Comentario
Teológico Bíblico Básico Sistemático. Israel representado con
frecuencia como una madre a punto de dar a luz. Isa cap. 26 verso 17, “Como la mujer encinta cuando se acerca el
alumbramiento gime y da gritos en sus dolores, así hemos sido delante de ti, oh
Jehová. “ (Os 13:13) “Dolores
de mujer que da a luz le vendrán; es un hijo no sabio, porque ya hace tiempo
que no debiera detenerse al punto mismo de nacer. “ “Duélete y gime, hija de Sion, como mujer que
está de parto; porque ahora saldrás de la ciudad y morarás en el campo, y
llegarás hasta Babilonia; allí serás librada, allí te redimirá Jehová de la
mano de tus enemigos. “ (Miq. 4:10)
“Y todo esto será principio de dolores. “ (Mat. 24:8) Israel había agonizado y padecido durante muchos siglos
mientras anhelaba la llegada del Mesías para destruir a Satanás, el pecado y la
muerte, así como para inaugurar su reino eterno. ¡Ay, ay, ay…! Un lamento por cada toque restante, Aunque las
primeras cuatros trompetas son inconcebibles, serán como nada en comparación a
las tres que faltan. (Ap 9:1-21) “El
séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían:
Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él
reinará por los siglos de los siglos.” (Ap. 11:15).
Introducción
Desde la caída del hombre ya
Dios había profetizado la venida de una Simiente Santa y que iba hacer herido por la serpiente
Antigua. Gén cap. 3 verso 15, en el
llamado Protoevangelio. Confirmado por algunos profetas mayores como: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel;
aquí podemos darnos cuenta de que Dios, lo que profetiza o revela es dando
cumplimento a su mismas palabras, no hay
tiempo, ni hora, para él mover de su Soberanía y Omnipresencia, ya que Él es el Alfa y el Omega,
principio y el fin. (Ap. 3:5). El pasado
y el presente esta en el futuro, Él es el pasado-presente y futuro tres en uno
la trinidad divina, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Aunque pasen millones de años
Dios cuando determina el fin es el fin. Desde el principio Dios ha tenido un
enemigo acérrimo en grado Superlativo, el (Diablo,). Que ha tratado de impedir
el plan perfecto del Altísimo, interrumpiendo y estorbando la venidera o futura
llegada del Mesías, este ha venido haciendo caer al hombre en el pecado. Adorando
a dioses falsos, cometiendo inmoralidades sexuales y sacrificios extraños, acto
abominable antes los ojos de Dios. Pasados los años Dios decide enviar a su
Hijo a la tierra para salvar a su pueblo redimiéndoles de sus pecados en un
acto de expiación, dándose así mismo en sacrificio propio, la rebelión, pecado
que el Diablo había introducido a causa de la desobediencia del hombre. Pasando
por el sufrimiento y el dolor más grande que un ser humano pueda pasar sobre la
faz de la tierra, no hay ni habrá tal sufrimiento y dolor que un hombre pueda
soportar siendo inmolado y clavado en
una cruz sin compasión alguna, esto puede ser determinado con diferentes
Ayes, solo Jesús el Hijo de Dios pudo vencer estos dos grandes males por amor.
Dándole un fuerte golpe mortal en la cabeza al diablo como fue profetizado en
el principio, trayendo luego una gran alegría porque obtuvo la victoria de
salvar a su pueblo y a la humanidad, resucitando y demostrándole al mundo que Él era el Hijo
enviado por Dios. Después de un gran sufrimiento y dolor viene una gran
alegría.
División
Ay, Ayes: El hebreo usa dos términos principales para «ay», hôy y ʾôy, mientras que el griego usa ouai. Esta palabra algunas veces significa un sentimiento de simpatía o compasión. “Más ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días!” (Mat. 24:19), o una expresión de desprecio o lamento, como « ¡Ay de mí…!» “¡Ay de mí, que moro en Mesec, Y habito entre las tiendas de Cedar!” (Sal. 120:5).
En otros
lugares tiene un significado oracular y es una forma de anatema, maldición, o
advertencia de castigo.
¿Alguna
vez en su vida usted ha dicho un ¡Ay! De: sufrimiento, dolor, o dolor de parto
o de una gran alegría?
Vamos a ver Bíblicamente en el
AT y el NT dos hombres y una mujer que
pasaron por estos tres causales que lógicamente producen un ¿Ay? De baja intensidad en nuestras vidas, bien sean
positivas o negativas.
Job: El sufrimiento se basa en las pruebas que se atraviesan
en la vida, tal como lo revela el libro de Job. La contrariedad de ello es
cuando se sufre por pecado. Pero en el caso de Job se narra el sufrimiento por
la pérdida de los criados. “Y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a
los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.” (Job 1:15).
De
los animales. “Aún estaba éste hablando,
cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y
a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la
noticia. Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos
hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los
llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para
darte la noticia. (Job. 1:16-17).
De los hijos. “Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y
tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el
primogénito; y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las
cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y
solamente escapé yo para darte la noticia.” (Job 1: 18-19). Pero al mismo tiempo su propia enfermedad. “Entonces
salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna
desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. Y tomaba Job un
tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.” (Job 2:7-8) y una mujer que le fue
piedra de tropiezo. “Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad?
Maldice a Dios, y muérete.” (Job 2:9)
y finalmente el desconsuelo que le brindan sus amigos. “Y tres amigos de Job,
Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este
mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían
convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.” (Job 2:11).
En Israel, se creía que
el sufrimiento era el resultado de la desobediencia humana. Sin embargo la
preocupación de las grandes mentes de los antiguos tiempos fue ¿por qué sufre
el justo?
1
quizás hubieron momentos en los que se llegó a desconocer porque sufrían si no
debían nada. Claramente este sufrimiento no se originaba de la nada, tenía un
origen. Era Dios mismo que permitía el sufrimiento, pero no era él quien lo
causaba, sino el mismo Satanás. El señor vino a buscar a pecadores no a justos.
“Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.”
(Ecl. 7:20). Jn cap. 9 verso 1-2-3, “Al
pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus
discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido
ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que
las obras de Dios se manifiesten en él.”
Satanás era quien
desde el principio se dedicaba a poner en mal a aquellos que estaban bien
delante de Dios para hacerlos blasfemar delante de su Dios. Ap cap. 12 verso 10, “Porque había sido
lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de
nuestro Dios día y noche. “Y Jehová dijo
a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la
tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?
¿No
le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de
sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la
tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si
no blasfema contra ti en tu misma presencia.” (Job 1:8-11). Bíblicamente, se nota cómo Satanás lucha por buscar
la debilidad de los seres humanos para ver si ellos reniegan de una u otra
forma de aquel que les ha bendecido grandemente. Sin embargo al final de la
historia se ve que Dios muestra su justicia dándole mucho más de lo que él
tenía el doble de la bendición que Dios
le había dado, Job 42:12-17, pero
mientras el sufrimiento del hombre justo, es notable que se desconociera el propósito que el creador
tenía, el sufrimiento no es absurdo. Tiene su sitio y su sentido en el proyecto
de Dios y en el misterio de Dios y del hombre. Esta historia de sufrimiento nos
muestra un Ay de alta intensidad
pero negativo causado por Satanás pero permitido por Dios para probar la
fidelidad de Job hacia Dios. Fue un fuego de prueba que le sobrevino a Job. 1 Ped. 4:12, “Amados, no os sorprendáis
del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os
aconteciese.”
María la madre de
Jesucristo: La
Virginidad perpetua de María enuncia que fue virgen antes, durante y después
del parto. En el alumbramiento del parto, Jesús rompe el Himen, o sea la
virginidad de su madre. Después de la cuarentena José esposo de María se llega
a ella para consumar el Matrimonio. Años más adelante se declara en la Biblia
en el evangelio de Marcos cap. 6 versos 1-2-3, “Salió Jesús de allí y vino a su
tierra, y le seguían sus discípulos. Y llegado el día de reposo, comenzó a
enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde
tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos
milagros que por sus manos son hechos? ¿No es éste el carpintero, hijo de
María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí
con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.”
En
cambio debemos resaltar, la máxima alegría porque había nacido en el mundo la
Simiente Santa el Hijo de Dios, según las palabras de Isa cap. 35 versos 1-2, “Florecerá sin duda como un lirio, y exultará
gozosa y llena de alabanzas.”
Hay
algunos Escatologos que dicen que María no sintió dolor y que fue la excepción
de Dios por haber dado a luz a su hijo, pero leamos y entendamos lo que nos
dice la palabra. El
parto con dolor es el castigo impuesto a Eva y a sus hijas por el pecado
cometido. “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los
dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para
tu marido, y él se enseñoreará de ti.” (Gen 3:16). Ap cap. 12 verso 2, “Y estando en cinta, clamaba con dolores de
parto, en la angustia del alumbramiento.” Este enunciado hace referencia a la
nación de Israel y al advenimiento del Mesías. Entonces de acuerdo a las escrituras si se nos confirma que maría tuvo dolor, ya
que sufrió ella y también la Nación de Israel. Nuestro Señor Jesucristo pasó
por el sufrimiento y el dolor más terrible, podemos decir que le causo un Ay
negativo de Alto Tenor.
Jesucristo el Mesías: Nadie sufre por cumplir la voluntad
de quien ama, aunque el llevarla a cabo el sacrificio de su propia vida. Esta
es una verdad que podemos apreciar claramente en el plano humano por muy ardua
y trabajosa que sea su realización; y con mucho más convencimiento podemos
establecerla en el seno mismo del actuar de la Trinidad Divina. Cristo viene a
redimir, y sabe que la redención se va a realizar sacrificando su vida, en su muerte
y en su resurrección, exponiendo su vida.
Es enviado por el Padre, y es acompañado por el Espíritu Santo para llevar a
cabo su misión, a la vez que viene de su plena voluntad. Fil cap. 2 versos
6-7-8, “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como
cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de
siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte
de cruz.” Y, damos también por asentado que
Nuestro Señor Jesucristo sufrió en la plenitud de su persona. Las palabras
claras de san Lucas, nos dicen que la agonía y las gotas de sangre fueron causas
por el sufrimiento y dolor que sobrellevó nuestro Señor Jesucristo. Podemos decir que el cuerpo de Cristo pudo soportar como hombre, lo que su espíritu
contempló como Dios. No sólo sufrió el cuerpo de Cristo; y los sufrimientos que
reflejan los padecimientos en la carne, en todo su organismo, no llegan a
reflejar el dolor de su espíritu.
El
sufrimiento de Cristo comienza en el momento
de su arresto. El padecimiento de Nuestro Señor no se agota ni concluye,
ciertamente, ni en el dolor físico, ni en el dolor moral. Pero después de tres días es de suponer que
llegaría una gran alegría porque ha resucitado de entre los muertos y ahora nos
ha dejado al consolador que está con
nosotros como nos los dice en su palabra en el libro de los Hec cap. 1 verso 2-5, “Hasta el día en
que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu
Santo a los apóstoles que había escogido; a quienes también, después de
haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables,
apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de
Dios. Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que
esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque
Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el
Espíritu Santo dentro de no muchos días.”
¿Sabía
usted que existen Ayes positivos y Ayes negativos; de alta y baja densidad?
Primeramente vamos a nombrar el ¡Ay! positivo representado por el bien, y
el ¡Ay! negativo representado por el mal, que proviene de Satanás autorizado
por Dios. Porque nada él puede hacer sin que antes sea consultado y permisado
por Dios. En las escrituras nos podemos encontrar con muchos Ayes desde Génesis
hasta el Apocalipsis pero debemos tomar en cuenta algo muy importante que es diferenciar que hay ayes de baja intensidad y Ayes
de Alto Tenor. También tomaremos en cuenta de que existen Ayes personales,
Jesús nombro ocho ¡ayes! en contra de los escribas y fariseos vea Mat
cap. 23 versos 13-29. Y hay Ayes dirigidos a algunos acontecimientos
catastróficos ocurridos en el mundo; los cuales son señales y dolores de parto
como lo señalo nuestro señor Jesucristo en Mateo
24: Marcos 13; Lucas 21. Mat cap. 24 verso 21, “Habrá gran tribulación cual
no lo ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.” Los
Ayes de muy Alta Intensidad los podemos
encontrar en el libro de apocalipsis donde los ubicamos en las tres últimas trompetas ¡Ayes! De mayor tenor. “Y miré, y oí a un ángel volar por en medio
del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay,
ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta
que están para sonar los tres ángeles!” (Ap.
8:13).
Subdivisión
Veamos algunas citas
Bíblicas de estos Ayes
Hay
un “ay”. Para los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo
Isa. 5:20 ¡Ay! de los que a lo malo dicen bueno, y a
lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen
lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
Hay
un “ay”. Para los que intentan esconderse de Dios
Isa. 29:15 ¡Ay! de los que se esconden de Jehová,
encubriendo el consejo, y sus obras están en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve,
y quién nos conoce?
Hay
un “ay”. Para los que se apartan de Dios e ignoran su voluntad y buscan
coberturas en hombres y mujeres que no son sus pastores
Isa. 30:1 ¡Ay de los hijos que se apartan, dice
Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi
espíritu, añadiendo pecado a pecado!
Hay
un “ay”. Para los que ponen su fe en las
riquezas
Isa. 31:1 ¡Ay de los que descienden a Egipto por
ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son
muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni
buscan a Jehová!
Hay un “Ay”. Para los que
pasarán por la gran tribulación
Ap cap. 12 verso 12, “Por lo cual alegraos, cielos, y los que
moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo
ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.”
Cuáles
serían los ¡Ayes! Positivos más grande del mundo
Para algunos esto le parecerá una locura pero es lo
que el Espíritu Santo me hizo sentir, si
nos ponemos a pensar y analizar lo que ocurrió cuando María la madre de Jesús,
Hijo de Dios. Al dar a luz, esto produciría el ¡Ay! positivo más grande del
mundo y de mayor tenor que existe, entonces grito la tierra aquel día ¡Ay! ha nacido el Mesías el hijo del Dios
viviente que ha venido a salvar a su pueblo; y a redimir a la humanidad. Mat cap. 1 verso 25, “Pero no la conoció hasta que
dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús.”
Cuáles
Serían los ¡Ayes! negativos más grandes del mundo
Los 3 Ayes del Apocalipsis: Apocalipsis significa revelación, y este libro también muestra cuáles son las últimas tres lamentaciones que vendrán al mundo,
“Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la
tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres
ángeles!”(Ap. 8.13). Estos 3 ayes se
relacionan con las últimas 3 trompetas, El Primer ¡Ay! La quinta trompeta muestra la invasión de
"langostas" que causan el primer ¡Ay!
Estas son reseñadas en Apocalipsis 9 como un numeroso ejército invasor que sube
del pozo del abismo de lo más profundo, y que llega con voracidad a nuestro
mundo, haciendo daño a quienes no tienen el sello de Dios en sus frentes. Son
dirigidas por el ángel del abismo cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego,
Apolión; significa destructor o destrucción; porque hieren física y
espiritualmente a los hombres que andan
sin Dios.
El Segundo ¡Ay! la sexta trompeta los cuatro Ángeles
caídos a los que Dios ha atado pero que soltará después para cumplir su juicio
atreves de los jinetes de ellos. v.
14-15, “Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río
Eufrates. Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados
para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres.” El control de Dios se
extiende incluso a las fuerzas demoníacas porque estas son atadas y desatadas
por mandato de Dios. Algunos ven esto como una referencia a fuerzas militares
que acompañan a los reyes procedentes de oriente y los identifican con un
ejército humano que viene de Asia. Quienes comandaran 4 ejércitos de 50 millones
de hombres dando un total de 200 millones que vendrán de la china roja para
hacer guerra contra los habitantes de la tierra y matar a un tercio de la
humanidad.
El
tercer ¡Ay! El séptimo Ángel toco la
trompeta: la séptima trompeta incluye los siete juicios finales de
las copas de ira que se pormenorizan o describen en el capítulo 16. Las siete
copas de ira.
Entonces hermanos podemos
entender que estos ¡Ayes! Que acabamos de nombrar son los más negativos del
mundo de un alto tenor o juicio de Dios que son incomparable con los otros ¡Ayes! anteriormente nombrados, pues
son derramados en la gran tribulación. Yo les recomiendo hermanos que atiendan
el llamado y a los cristianos que perseveremos hasta el fin, porque solo los
valientes son capaces de arrebatar el reino de los cielos.
Conclusión
Habacuc
cap. 2 verso 6-20, “¿No han de levantar todos éstos refrán
sobre él, y sarcasmos contra él? Dirán: ¡Ay del que multiplicó lo que no era
suyo! ¿Hasta cuándo había de acumular sobre sí prenda tras prenda? ¿No se
levantarán de repente tus deudores, y se despertarán los que te harán temblar,
y serás despojo para ellos? Por cuanto tú has despojado a muchas naciones,
todos los otros pueblos te despojarán, a causa de la sangre de los hombres, y
de los robos de la tierra, de las ciudades y de todos los que habitan en
ellas. ¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en
alto su nido, para escaparse del poder del mal! Tomaste consejo vergonzoso
para tu casa, asolaste muchos pueblos, y has pecado contra tu vida. Porque
la piedra clamará desde el muro, y la tabla del enmaderado le
responderá. ¡Ay del que edifica la ciudad con sangre, y del que funda una
ciudad con iniquidad! ¿No es esto de Jehová de los ejércitos? Los pueblos,
pues, trabajarán para el fuego, y las naciones se fatigarán en vano.
Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las
aguas cubren el mar.
¡Ay
del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel, y le embriagas
para mirar su desnudez! Te has llenado de deshonra más que de honra; bebe
tú también, y serás descubierto; el cáliz de la mano derecha de Jehová vendrá
hasta ti, y vómito de afrenta sobre tu gloria. Porque la rapiña del Líbano
caerá sobre ti, y la destrucción de las fieras te quebrantará, a causa de la
sangre de los hombres, y del robo de la tierra, de las ciudades y de todos los
que en ellas habitaban. ¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la
hizo? ¿La estatua de fundición que enseña mentira, para que haciendo imágenes
mudas confíe el hacedor en su obra? ¡Ay del que dice al palo: Despiértate;
y a la piedra muda: Levántate! ¿Podrá él enseñar? He aquí está cubierto de oro
y plata, y no hay espíritu dentro de él. Mas Jehová está en su santo templo;
calle delante de él toda la tierra.”
Comentario
Teológico Bíblico Básico. Encontramos cinco Ayes, en forma de un
cántico burlesco, fueron pronunciados sobre los caldeos en anticipación de su
juicio pendiente presentados en cinco estrofas de tres versos cada una, los
cinco Ayes iban dirigidos a cinco clases diferentes de malhechores. Una
referencia a todas las naciones que sufrieron a manos de los babilonios ¡Ay! esta interjección se empleaba con
frecuencia en la literatura profética para introducir una demanda judicial que
se había entablado, así como en el contexto de una sentencia de juicio. Atreves
de este estudio podemos entender que es importante escudriñar la palabra de Dios, que nunca terminamos de
aprender cada día más, es sorprendente de saber que estos Ayes tendrían un
misterio y una importancia que nos dejan completamente convencidos que hay
muchos Ayes en la Biblia pero que tendrían su clasificación de acuerdo a las
situaciones o realidades presentadas, como ayes de baja intensidad y Ayes de
alto tenor, como también hay Ayes personales. Aprendiendo a través de este
estudio que detrás de un ¡Ay!
causado por una señal o dolor de parto de baja o bien sea de alta intensidad
vendrá una Gran tragedia o una gran alegría.
Anexo
de Homilética
Concepto de
sufrimiento: El sufrimiento (en griego antiguo: Diego Sarmiento) es
la sensación motivada por cualquier condición que someta a un sistema nervioso al desgaste. El sufrimiento puede ser
por causas físicas o emocionales (psicológicas) y siempre es consciente, no se
puede hablar de sufrimiento inconsciente según el psicoanálisis como tampoco se
puede hablar de sentimiento o sensaciones inconscientes.
Concepto
de Dolor: Percepción
sensorial localizada y subjetiva que puede ser más o menos intensa, molesta o
desagradable y que se siente en una parte del cuerpo; es el resultado de una
excitación o estimulación de terminaciones nerviosas sensitivas especializadas.
Sentimiento intenso de pena,
tristeza o lástima que se experimenta por motivos emocionales o anímicos.
Concepto
de alegría: Sentimiento
de placer producido normalmente por un suceso favorable que suele manifestarse
con un buen estado de ánimo, la satisfacción y la tendencia a la risa o la
sonrisa. "motivo de alegría; dar saltos de alegría; para alegría de unos y
disgusto de otros; me dio una gran alegría el saber que volveríamos a vernos;
era una persona llena de alegría y buen humor; es un día para la alegría, pues;
poco duró la alegría del 2-0, pues el empate llegó minutos después"
Concepto de dolores de parto
Señales y
etapas del parto. Usted también puede comenzar a sentir contracciones (dolores
de parto). Estas contracciones ocurren a medida que su útero se endurece
para ayudar al bebé a moverse hacia el canal de parto. Las contracciones
por lo general empiezan con dolor en su barriga y la espalda baja.
