La Herejía del Yo declaro, o yo decreto



Reflexiòn

La Herejía del Yo declaro, o yo decreto


     Autor
    Teólogo: Cruz Monasterio





Reflexiòn


Título: La Herejía del Yo declaro, o yo decreto

Texto: 1ª. Juan 5:14-15; “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho” 
Introducciòn 
Días de terrible apostasía; enseñanzas popularizadas que No son bíblicas, aunque lo parecen, compártalo con sus contactos, no nos dejemos engañar por estas falsas enseñanzas.
Dentro las muchas gamas de nuevas doctrinas, enseñanzas y prácticas del movimiento neo pentecostal o el cristianismo apostata, existe una enseñanza que se ha hecho muy popular entre los cristianos modernos de hoy, y especialmente se ha hecho parte del repertorio y del vocabulario de los actuales predicadores modernos; “Si tú declaras, dices, estableces, decretas y todo se hace conforme a lo que tú dices, entonces, ¿para qué quieres a Dios?”.
En las siguientes líneas hablaremos de la nueva moda que ya se tomó el lenguaje y los altares evangélicos, y es el tema de “declarar o decretar, o confesar positivamente” cosas para que sucedan.

Desarrollo 
Declarar es simplemente contar algo. La Palabra de Dios está llena de declaraciones: Los hombres en la Biblia declaran los atributos de Dios, su obra misericordiosa y su promesa de salvación. También declaran cosas que les pasan al relatarlas, luego de que les suceden, por ejemplo. En el Nuevo Testamento también declaran el evangelio.

Sin embargo, a lo largo de este pequeño estudio hablaremos sobre la forma no-correcta de declarar, que consiste en decir o proclamar algo para que suceda o Dios lo haga conforme a lo que pidamos.

Lo que necesitamos saber sobre esta moda

Creemos que todo cristiano en Latinoamérica ha escuchado en algún momento a una persona declarar cosas. Es preocupante ver como esta moda es muy extensa y tiene aceptación por parte de muchos hermanitos y líderes evangélicos. “No tenemos excusa para no saber que la doctrina de decretar o declarar es falsa” Porque? Porque tenemos la Palabra de Dios para saber la verdad.

2ª. Pedro 1:19; “Tenemos también la palabra profética más permanente, á la cual hacéis bien de estar atentos como á una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones…” Juan 17:17; “Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad” 
Esa mentira de declarar cosas para que se cumplan no tiene fundamento en la Biblia y se basa en los siguientes versículos sacados de contexto: 2ª. Corintios 4:13; “Empero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme á lo que está escrito: Creí, por lo cual también hablé: nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” 
Una mirada al versículo en su contexto nos muestra que Pablo no habla de declarar cosas para que pasen, sino de predicar el evangelio aunque tengamos dificultades 2ª. Corintios 4:11-15. 
“Del fruto de la boca del hombre se hartara su vientre; Hartarse del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua; Y el que la ama comerá de sus frutos” 2ª. Pedro 1:19  Aquí se nos está indicando que debemos tener cuidado con lo que uno habla a fin de ahorrarnos problemas innecesarios e incluso la muerte. ¡Acá en ningún minuto se está hablando de estar declarando nada! Como hay algunos hermanitos afirmándolo.
“…Porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible” Mateo 17:20.  En el contexto los discípulos de Jesús trataron de expulsar a un demonio de una persona y fracasaron por su poca fe y confianza en que Dios estaba con ellos. Aquí Jesús habla de una fe que confía en Dios en medio de una tarea que Él nos ha encomendado y que está de acuerdo a Su voluntad. Lo que Jesús les dice no significa que todo lo que digamos se realizará. Él nos enseña que Dios responde a nuestras oraciones cuando permanecemos en Cristo y Sus Palabras permanecen en nosotros, esto es, cuando oramos conforme a Su voluntad revelada.
Juan 15:7; “Si estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid todo lo que quisiereis, y os será hecho”
“Por tanto es por la fe, para que sea por gracia; para que la promesa sea firme á toda simiente, no solamente al que es de la ley, mas también al que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros. (Como está escrito: Que por padre de muchas gentes te he puesto) delante de Dios, al cual creyó; el cual da vida á los muertos, y llama las cosas que no son, como las que son” Romanos 4:16-17  Hoy hay muchos hermanitos que toman este versículo, lo tergiversan y tuercen todo para poder justificar que debemos declarar cosas, llamando las cosas que no son como si fuesen, pero como podemos ver en el mismo versículo, está más claro que el agua que esa interpretación muy errada y antojadiza.
Toda la Palabra de Dios nos habla de que Él es soberano, que no somos todopoderosos, que Él escucha las oraciones que son conformes a su voluntad, y más. Son tantos los versículos que hablan de la soberanía de Dios y de que Él no está sujeto a lo que nosotros digamos o declaremos. No importa cuánto declares o confieses positivamente cosas, Dios hará Su voluntad, no la de estos herrados hermanitos o Pastores. ¡Él es nuestro soberano Dios!
¿De dónde heces surgió esta herética moda del “yo declaro”?
De una corriente filosófica llamada “nuevo pensamiento” inventada por Emanuel Swedenborg y desarrollada por otro llamado Phineas Quimby. Ambos negaban el evangelio. Ellos enseñaban que la mente podía dictar la realidad porque, según ellos, todo nuestro mundo es una extensión de la mente. Esta enseñanza se comenzó a propagar con fuerza en los EE.UU. en muchísima gente dedicada a los negocios, empresas, política etc. Y luego fue absorbida con entusiasmo por reconocidos predicadores protestantes americanos los cuales llegaban a millones de personas con sus mensajes por medios masivos.

Una Manía Peligrosa: Con el tiempo la idea de declarar cosas se popularizó y halló su lugar en la enseñanza de los falsos maestros y en la “teología de la prosperidad” que usa mentiras para hacer que la gente dé dinero a sanguijuelas, parásitos y ladrones religiosos “chupasangre”.

Es tentador el pensamiento de que “Lo que yo digo (o declaro) se hace…” como si Dios fuese mi sirviente o un genio mágico listo para conceder todos mis deseos, si tengo fe (no importa cuán errada esté mi fe) Dios puede darme todo lo que pido y deseo. Eso es una trampa porque en el “yo declaro…” la fe y confianza del hombre no está puesta en Dios, sino en lo que uno mismo dice; en la acción de declarar cosas.
Hebreos 12:2; “Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús…”
Entonces tenemos a un montón de personas crédulas en las iglesias, declarando que tienen un auto “nuevecito de Paquete”, que son sanadas por una ofrenda generosa dada a estos predicadores, que van a tener un trabajo nuevo, que serán gerentes, que viajarán por el mundo ,que tendrá una prospera empresa ,que van a ganar bastante dinero, que Dios va a bendecir sus países, que no van a tener más deudas, que ahora son campeones, que toda una ciudad se va a arrepentir de sus pecados

Declarar no es oración aunque tal vez algunas personas lo hagan con lo que consideran una buena intención. Declarar es pretender darle órdenes a Dios. Es despreciarlo. Es un acto de orgullo. Eso es herejía y mucha gente la cree porque no leen la Biblia y son víctimas del efecto placebo (creen que declarar funciona porque asumen que algunas cosas buenas que pasan se deben a que “declararon” que pasarían cuando en realidad no se debió a eso sino a otras cosas; se trata de un efecto muchas veces psicológico). Además, esas personas no tienen un auténtico gozo en sus oraciones y adoración porque no creen en algo real.
El remedio para esta moda: No necesitamos “declarar” cosas porque los planes de Dios son mejores que los nuestros ¡Gloria a Dios para siempre! Tener fe en el único y verdadero Dios, no se evidencia en declarar cosas para que se cumplan, sino en vivir conforme a su verdad cada día más, confiando en Él, y pidiendo con fe, pero sabiendo que debe ser su voluntad.
Isaías 55:8; “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová”.

Jeremías 29:11; “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”

En la Biblia no vemos a personas, apóstoles o discípulos andar declarando a diestra y siniestra, cosas para que pasen (o las adquieran) o “confesar positivamente” como tanto lo hacen los hermanitos neo pentecostales y líderes de hoy. Y es que los hombres de Dios saben que “no importa lo que se declare”, Dios siempre tiene todo el control, El es Señor de todo y de todos.

El evangelio No nos promete una vida fácil o millonaria aquí en la tierra. Romanos 8:16-17; “Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados” Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. Juan 16:33; En el mundo tendréis aflicción: más confiad, yo he vencido al mundo” 
Mateo 6:20; “Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan…” 

Estos son algunos de los muchísimos textos que hablan sobre el tema en particular. Lo que sí, nuestro Señor nos promete en el evangelio Salvación y Vida Eterna. Nos promete socorro, nos promete conocer a Dios, la provisión de cada día, sanidad a nuestra dolencia etc... Así que tenemos que entender que aunque estemos en una situación difícil, Dios no se ha olvidado de nosotros y no hay motivos para pretender darle órdenes a Él en vez de pedirle con humildad lo que queramos pedirle y confiar en que Él es más sabio que nosotros; Santiago 4:6; “Más él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes” 
Es necesario que nos adentremos en Su Palabra y comprendamos que Él es más soberano que lo que nosotros podemos imaginar. Romanos 8:28-29; Dios quiere que descanses en la verdad de que Él es bueno y usa todo para el bien de Sus Hijos a fin de que ellos sean hechos conformes a la imagen de Jesús.
No necesitamos declarar cosas de forma anti-bíblica porque Dios en Su gran misericordia declaró en una cruz que nos ama, y si hemos creído en Jesús y somos hijos de Dios, Él cuida de nosotros y realizará Su asombrosa voluntad en nuestras vidas por amor y no por obligación.
Conclusión
Dios oye y responde la oración.  Jeremías 33:3; “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”  Mateo 7:7;Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” Filipenses 4:6; “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” Dios sana nuestras enfermedades por su santo poder. Marcos 16:16-17-18;El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. 
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” Santiago 5:15-16;Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.”
  1ª. Pedro 2:24;Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. Dios nos prospera y nos bendice en toda área. Mateo 6:33;Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Filipenses 4:1;Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.” 3ª. Juan 1:2; “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”  Dios protege nuestras vidas del mal y del diablo. Salmo 34:7; “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende.” Sal 91:1-11; “El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. 1ª. Pedro 5:7;Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”
 Y así etc. Etc. Etc. Pero jamás estará a nuestro servicio ni dispuesto a complacer nuestros caprichos ni anhelos carnales pues El es Dios único y todopoderoso, somos nosotros quienes le servimos y le debemos agradar. Fortaleza en Cristo