Conocimiento y sabiduría de Dios
La Teocracia de Dios
Autor
Teólogo:
Cruz Monasterio
Tema: La Teocracia de Dios
Texto: Exo.
25:22; Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre
el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del
testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel.
Introducción
La *palabra*
teocracia hace referencia a los sistemas
gubernamentales que se basan en creencias religiosas, es decir,
según ellos es Dios quien rige la religión y los aspectos de la vida política,
económica y todo aquello que tenga que ver con el país.
Para
el teócrata, todas las decisiones políticas y religiosas
son regidas por un Dios y no existe separación entre estos dos
aspectos.
El
“término” teocracia está compuesto por dos palabras que provienen del griego,
Teo que significa ‘Dios’ y cracia ‘gobierno’. Este gobierno se caracteriza por ejercer el poder teniendo bajo su mando las cuestiones
políticas y religiosas
al mismo tiempo, tomando
decisiones que incumben a dichos aspectos y que van paralelas entre sí en
cuanto respecta a su ideología.
Es
por ello que en este sistema es Dios el que tiene y ejerce su poder, tomando
las decisiones, o en su defecto el propio Dios manifiesta su autoridad a través
de ministros o representantes que trabajan en su nombre. En la
teocracia no existe una
división o separación entre el estado y la institución religiosa.
La
teocracia es uno de los sistemas
políticos más antiguos, es una forma de gobierno que ha
existido en el planeta desde el comienzo de los tiempos, dado que se debe tomar
en cuenta que durante la Antigüedad y en el transcurso de la Edad Media las
religiones del mundo ocupaban un lugar central y eran las que organizaban la
vida diaria, las prácticas sociales, las costumbres y formas de pensar de la
sociedad.
En
la actualidad, los sistemas
teócratas son discutidos, dado que otras formas de gobierno
como la democrática o parlamentaria, ya que buscan abrir la representación y participación
política de toda la sociedad las consideran formas de gobierno que no
funcionan.
Es
importante recalcar que en la teocracia no
existe el recambio de poder, es decir, nadie puede
presentarse como candidato a nada, no hay elecciones directas de los
representantes por medio del voto popular, entre otras cosas.
Aunque
este sistema está
prácticamente extinto, es normal encontrar que algunos estados
de Medio Oriente,
África y hasta el Vaticano,
se rigen a partir de la idea teocrática de que quien los gobierna está
directamente vinculado con el Dios de su creencia.
La Teocracia. Este término lo acuñó Josefo para definir el gobierno instituido en el
Sinaí: «Nuestro legislador... ordenó que nuestro gobierno fuera lo que designaré
el expresivo. Había jueces que cumplían la mayor parte de las funciones
judiciales, y sólo se presentaban directamente ante el
Señor los problemas de más difícil resolución. Exo. 18:19; Oye ahora mi voz; yo te
aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y
somete tú los asuntos a Dios.
División
Teocracia: Gobernados por Dios
Elohim se comunicaba con su pueblo a
través del (Urim y Tumim.) Dios ejercitaba
mediante Moisés y por los profetas la autoridad legislativa. Deut. 18:15-19; Y Moisés respondió a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar
a Dios. Cuando tienen asuntos, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno y el
otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes. Entonces el suegro de Moisés
le dijo: No está bien lo que haces. Desfallecerás del todo, tú, y también
este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no
podrás hacerlo tú solo. Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará
contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. Pero la Ley dada raramente precisó modificaciones o
adiciones.
Bajo la supervisión del libertador y
Profeta Moisés……. Exo.
19:3-6; Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo:
Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel: Vosotros
visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os
he traído a mí. Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi
pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía
es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente
santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.
Continúa bajo el Juez y General Josué……. Jos. 1:1-8;
Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de
Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés,
diciendo: Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este
Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo
os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta
de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates,
toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será
vuestro territorio. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu
vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te
desampararé. Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo
por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a
ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer
conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni
a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que
emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de
día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que
en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá
bien.
Dios rechazado por el pueblo de Israel…….Israel pide
rey. 1 Sam 8:4-9; Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Rama para
ver a Samuel, y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no
andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue,
como tienen todas las naciones. Pero no agradó a Samuel esta palabra que
dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová. Y dijo Jehová
a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han
desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre
ellos. Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué
de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen
también contigo. Ahora, pues, oye su voz; mas protesta solemnemente contra
ellos, y muéstrales cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos.
Los
ancianos aceptaron esta condición. vv.
7-8; Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo,
y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había
mandado. Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová
ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo. Jehová hizo resonar el Decálogo, la base misma del
Pacto, en los oídos de los israelitas. Exo.
20:1-19-22; Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:
Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de
servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen,
ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra,
ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las
honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de
los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me
aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis
mandamientos. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no
dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. Acuérdate del
día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas
el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú,
ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu
extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová
los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en
el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo
santificó. Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en
la tierra que Jehová tu Dios te da. No matarás. No cometerás
adulterio. No hurtarás. No hablarás contra tu prójimo falso
testimonio. No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de
tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna
de tu prójimo. Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y
el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron,
y se pusieron de lejos. Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y
nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos. Y
Jehová dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto
que he hablado desde el cielo con vosotros.
Deut. 4:12-33-36; y habló Jehová con vosotros de en medio del fuego; oísteis la voz de sus
palabras, mas a excepción de oír la voz, ninguna figura visteis. ¿Ha oído
pueblo alguno la voz de Dios, hablando de en medio del fuego, como tú la has
oído, sin perecer? ¿O ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación
de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con
guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores como todo lo
que hizo con vosotros Jehová vuestro Dios en Egipto ante tus ojos? A ti te
fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de
él. Desde los cielos te hizo oír su voz, para enseñarte; y sobre la tierra
te mostró su gran fuego, y has oído sus palabras de en medio del fuego. 5:4-22; Cara a cara habló Jehová con vosotros en el monte de en medio del
fuego. Yo estaba entonces entre Jehová y vosotros, para declararos la
palabra de Jehová; porque vosotros tuvisteis temor del fuego, y no subisteis al
monte. Dijo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de
casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No harás
para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni
abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás
a ellas ni las servirás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que
visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta
generación de los que me aborrecen, y que hago misericordia a millares, a
los que me aman y guardan mis mandamientos. No tomarás el nombre de Jehová
tu Dios en vano; porque Jehová no dará por inocente al que tome su nombre en
vano. Guardarás el día de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te
ha mandado. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día
es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni
tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el
extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu
sierva como tú. Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que
Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual
Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo. Honra a tu
padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean
prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu
Dios te da. No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No
dirás falso testimonio contra tu prójimo. No codiciarás la mujer de tu
prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su
sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. Estas
palabras habló Jehová a toda vuestra congregación en el monte, de en medio del
fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; y no añadió más. Y las
escribió en dos tablas de piedra, las cuales me dio a mí. Exo. 19:9; Entonces Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa,
para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean
para siempre. Y Moisés refirió las palabras del pueblo a Jehová. El pueblo, embargado
de temor, pidió que no le fueran dadas directamente las normas que se
desprendían de los Diez Mandamientos, sino por medio de Moisés. Exo. 20:18-21; Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la
bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron
de lejos. Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos;
pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos. Y Moisés respondió
al pueblo: No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté
delante de vosotros, para que no pequéis. Entonces el pueblo estuvo a lo
lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios El pacto fue
ratificado. Moisés escribió en un libro todas las palabras de Jehová; erigió un
altar y doce columnas, ordenó ofrecer un sacrificio, y esparció la mitad de la
sangre de los animales inmolados sobre el altar.
Leyó el
libro del pacto al pueblo, y todos se comprometieron a
obedecer a Jehová. Moisés roció entonces al pueblo con el resto de la sangre,
diciendo: «He aquí la sangre del pacto que Jehová ha hecho con vosotros sobre
todas estas cosas» (24:3-11; véase Pacto).
El pacto había quedado establecido.
El Decálogo, ley
fundamental del Estado, recibiría en nuestros días el nombre de «constitución».
Era un convenio basado entre Dios y la
comunidad de Israel.
Los principios
básicos estaban grabados sobre dos tablas de piedra depositadas en el arca.
Esta constitución recibía el nombre de «Tablas del Pacto» (Deut. 4:13; Y él os anunció su
pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió
en dos tablas de piedra. 9:9-11; Cuando yo subí al monte para recibir
las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve
entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber
agua; y me dio Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios;
y en ellas estaba escrito según todas las palabras que os habló Jehová en el
monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea. Sucedió al fin de los
cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dio las dos tablas de piedra,
las tablas del pacto. 1 Rey. 9:9-21; Y dirán: Por cuanto
dejaron a Jehová su Dios, que había sacado a sus padres de tierra de Egipto, y
echaron mano a dioses ajenos, y los adoraron y los sirvieron; por eso ha traído
Jehová sobre ellos todo este mal. Aconteció al cabo de veinte años, cuando
Salomón ya había edificado las dos casas, la casa de Jehová y la casa
real, para las cuales Hiram rey de Tiro había traído a Salomón madera de
cedro y de ciprés, y cuanto oro quiso, que el rey Salomón dio a Hiram veinte
ciudades en tierra de Galilea. Y salió Hiram de Tiro para ver las ciudades
que Salomón le había dado, y no le gustaron. Y dijo: ¿Qué ciudades son
estas que me has dado, hermano? Y les puso por nombre, la tierra de Cabul,
nombre que tiene hasta hoy. E Hiram había enviado al rey ciento veinte
talentos de oro. Esta es la razón de la leva que el rey Salomón impuso
para edificar la casa de Jehová, y su propia casa, y Milo, y el muro de
Jerusalén, y Hazor, Meguido y Gezer: Faraón el rey de Egipto había subido
y tomado a Gezer, y la quemó, y dio muerte a los cananeos que habitaban la
ciudad, y la dio en dote a su hija la mujer de Salomón. Restauró, pues,
Salomón a Gezer y a la baja Bet-horón, a Baalat, y a Tadmor en tierra del
desierto; asimismo todas las ciudades donde Salomón tenía provisiones, y
las ciudades de los carros, y las ciudades de la gente de a caballo, y todo lo
que Salomón quiso edificar en Jerusalén, en el Líbano, y en toda la tierra de
su señorío.
A todos los pueblos que quedaron de los amorreos, heteos, ferezeos, heveos y
jebuseos, que no eran de los hijos de Israel; a sus hijos que quedaron en
la tierra después de ellos, que los hijos de Israel no pudieron acabar, hizo
Salomón que sirviesen con tributo hasta hoy. Núm. 10:33; Así partieron del monte de Jehová
camino de tres días; y el arca del pacto de Jehová fue delante de ellos camino
de tres días, buscándoles lugar de descanso. Jue. 20:27; Y los hijos de Israel preguntaron a Jehová (pues el arca del pacto de Dios
estaba allí en aquellos días 1 Sam 4:3; Cuando volvió el pueblo al
campamento, los ancianos de Israel dijeron: ¿Por qué nos ha herido hoy Jehová
delante de los filisteos? Traigamos a nosotros de Silo el arca del pacto de
Jehová, para que viniendo entre nosotros nos salve de la mano de nuestros
enemigos. o del «testimonio»
Exo. 31:18; Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte
de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de
Dios. 32:15; Y volvió Moisés y descendió del monte, trayendo en su mano las dos tablas
del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban
escritas.
Las normas que se
derivan del Decálogo no son nunca contrarias a ellas. Son su aplicación a la
vida cotidiana. Estos estatutos, agrupados ordenadamente, especialmente de diez
en diez o de cinco en cinco, forman un código en el que el término «Si» marca frecuentemente
el comienzo de las subdivisiones.
Subdivisiones
Secciones esenciales:
(1) Leyes relativas al altar y al culto. Exo.
20:23-26; No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis. Altar
de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus ofrendas
de paz, tus ovejas y tus vacas; en todo lugar donde yo hiciere que esté la
memoria de mi nombre, vendré a ti y te bendeciré. Y si me hicieres altar
de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares herramienta sobre él,
lo profanarás. No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no
se descubra junto a él.
(2) Leyes salvaguardando los derechos de los
hombres: La libertad. 21:2-11; Estas son las leyes que les propondrás. Si comprares siervo hebreo, seis
años servirá; mas al séptimo saldrá libre, de balde. Si entró solo, solo
saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Si su amo le hubiere dado
mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y
él saldrá solo. Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis
hijos, no saldré libre; entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará
estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lezna, y
será su siervo para siempre. Y cuando alguno vendiere su hija por sierva,
no saldrá ella como suelen salir los siervos. Si no agradare a su señor, por lo
cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate, y no la podrá vender
a pueblo extraño cuando la desechare. Mas si la hubiere desposado con su hijo,
hará con ella según la costumbre de las hijas. Si tomare para él otra mujer, no
disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el deber conyugal. Y si ninguna de
estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia, sin dinero. Homicidio voluntario y accidental (vv.
12-32); daños causados a la propiedad 21:33; Y si alguno
abriere un pozo, o cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere allí buey o
asno. 22:15; Si el dueño estaba
presente no la pagará. Si era alquilada, reciba el dueño el alquiler.
(3) Estatutos relacionados con la conducta
individual. 22:16; Si alguno engañare a una doncella que no fuere desposada, y durmiere con
ella, deberá dotarla y tomarla por mujer. 23:9; Y no angustiarás al
extranjero; porque vosotros sabéis cómo es el alma del extranjero, ya que
extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.
(4) Ordenanzas concernientes al año y día
sabáticos, a las fiestas, los sacrificios vv. 10-19; Seis años sembrarás tu tierra, y recogerás su cosecha; mas el séptimo año
la dejarás libre, para que coman los pobres de tu pueblo; y de lo que quedare
comerán las bestias del campo; así harás con tu viña y con tu olivar. Seis
días trabajarás, y al séptimo día reposarás, para que descanse tu buey y tu
asno, y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero. Y todo lo que os
he dicho, guardadlo. Y nombre de otros dioses no mentaréis, ni se oirá de
vuestra boca. Tres veces en el año me celebraréis fiesta. La fiesta de los panes
sin levadura guardarás. Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te
mandé, en el tiempo del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto; y ninguno
se presentará delante de mí con las manos vacías. También la fiesta de la
siega, los primeros frutos de tus labores, que hubieres sembrado en el campo, y
la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido los frutos
de tus labores del campo. Tres veces en el año se presentará todo varón
delante de Jehová el Señor. No ofrecerás con pan leudo la sangre de mi
sacrificio, ni la grosura de mi víctima quedará de la noche hasta la mañana.
Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová
tu Dios. No guisarás el cabrito en la leche de su madre.
(5) Promesas. vv. 20-33; He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y
te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su
voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi
nombre está en él. Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te
dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.
Porque mi Ángel irá delante de ti, y te llevará a la tierra del amorreo, del
heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuseo, a los cuales yo haré
destruir. No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos
hacen; antes los destruirás del todo, y quebrarás totalmente sus estatuas. Mas
a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo
quitaré toda enfermedad de en medio de ti. No habrá mujer que aborte, ni
estéril en tu tierra; y yo completaré el número de tus días. Yo enviaré mi
terror delante de ti, y consternaré a todo pueblo donde entres, y te daré la cerviz
de todos tus enemigos. Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al
heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti. No los echaré de delante de ti
en un año, para que no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las
fieras del campo. Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te
multipliques y tomes posesión de la tierra. Y fijaré tus límites desde el Mar
Rojo hasta el mar de los filisteos, y desde el desierto hasta el Éufrates;
porque pondré en tus manos a los moradores de la tierra, y tú los echarás de
delante de ti. No harás alianza con ellos, ni con sus dioses. En tu tierra no
habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses, porque
te será tropiezo
En cuanto a la fecha,
carácter y codificación de estas ordenanzas, véase Moisés. En cuanto a las
modificaciones y adiciones posteriores, con vistas a la vida sedentaria en la
Tierra Prometida, que precisaba de modificaciones en algunas de las leyes
promulgadas para la peregrinación en el desierto, lea el libro de Deuteronomio.
Desde la institución de la teocracia, en el Sinaí, el
pueblo supo que Dios lo gobernaba por medio de Moisés, encargado por Él para
ejercitar los poderes legislativo, judicial y ejecutivo. Ya había jueces subalternos que ayudaban a Moisés. Exo. 18:21-26; Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de
Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo
por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgarán al
pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán
todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos
contigo. Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás sostenerte, y
también todo este pueblo irá en paz a su lugar.
Y oyó Moisés la voz de su suegro, e hizo todo lo que dijo. Escogió Moisés
varones de virtud de entre todo Israel, y los puso por jefes sobre el pueblo,
sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez. Y juzgaban al
pueblo en todo tiempo; el asunto difícil lo traían a Moisés, y ellos juzgaban
todo asunto pequeño. Al final de la peregrinación en
el desierto, los israelitas recibieron la promesa de que Dios seguiría revelando
Su voluntad. Deut. 18:15-19; Y Moisés respondió a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar
a Dios. Cuando tienen asuntos, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno y el
otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes. Entonces el suegro de
Moisés le dijo: No está bien lo que haces. Desfallecerás del todo, tú, y
también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado
para ti; no podrás hacerlo tú solo. Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y
Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los
asuntos a Dios.
Moisés les anunció que
Dios proveería para su sucesión, pero que llegaría un día en que el pueblo
mismo pediría tener un rey como todas las demás naciones 17:14-20; Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y tomes
posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las
naciones que están en mis alrededores; ciertamente pondrás por rey sobre
ti al que Jehová tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti;
no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano. Pero
él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin
de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este
camino. Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se
desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia. Y cuando se siente
sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de
esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; y lo
tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a
temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos
estatutos, para ponerlos por obra; para que no se eleve su corazón sobre
sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de
que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel.
El mantenimiento de
la teocracia dependía, en efecto, de la actitud de Israel hacia Dios y hacia el
pacto. Los israelitas formaban doce tribus ligadas por lazos de sangre, lengua
e historia común, y la esperanza de disfrutar de la libertad en su propio
territorio; todo ello contribuía a unirlos; pero es indiscutible que el hecho
de estar agrupados bajo la misma autoridad teocrática, representaba para ellos
el más poderoso de los vínculos. Fue a partir de que Jehová dejó de reinar
sobre ellos de una manera inmediata que se manifestaron las tendencias al cisma
(1 Sam 10:27; Pero algunos perversos dijeron: ¿Cómo nos ha de salvar éste? Y le tuvieron
en poco, y no le trajeron presente; mas él disimuló. 2 Sam 2:8-10; Pero Abner hijo de Ner, general del ejército de Saúl, tomó a Is-boset hijo
de Saúl, y lo llevó a Mahanaim, y lo hizo rey sobre Galaad, sobre Gesuri,
sobre Jezreel, sobre Efraín, sobre Benjamín y sobre todo Israel. De
cuarenta años era Is-boset hijo de Saúl cuando comenzó a reinar sobre Israel, y
reinó dos años. Solamente los de la casa de Judá siguieron a David. 3:1; Hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se
iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando. 15:10; Entonces envió Absalón mensajeros por todas las tribus de Israel, diciendo:
Cuando oigáis el sonido de la trompeta diréis: Absalón reina en Hebrón. 17:24; Y David llegó a Mahanaim; y Absalón pasó el Jordán con toda la gente de
Israel. 2 Sam.19:9-10-41; Y todo el pueblo
disputaba en todas las tribus de Israel, diciendo: El rey nos ha librado de
mano de nuestros enemigos, y nos ha salvado de mano de los filisteos; y ahora
ha huido del país por miedo de Absalón. Y Absalón, a quien habíamos ungido
sobre nosotros, ha muerto en la batalla. ¿Por qué, pues, estáis callados
respecto de hacer volver al rey? Y he aquí todos los hombres de Israel vinieron al rey, y le dijeron: ¿Por
qué los hombres de Judá, nuestros hermanos, te han llevado, y han hecho pasar
el Jordán al rey y a su familia, y a todos los siervos de David con él?
2 Sam 20:22; La mujer fue luego a todo el pueblo con su sabiduría; y ellos cortaron la
cabeza a Seba hijo de Bicri, y se la arrojaron a Joab. Y él tocó la trompeta, y
se retiraron de la ciudad, cada uno a su tienda. Y Joab se volvió al rey a
Jerusalén. 1 Rey.
12:16-19). En el momento en el que la nación reclamó un soberano
de entre los suyos, el Señor dijo de una manera expresa a Samuel: «No te han
desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos» (1 Sam 8:7; Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan;
porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine
sobre ellos. 10:19; Pero vosotros habéis desechado hoy a
vuestro Dios, que os guarda de todas vuestras aflicciones y angustias, y habéis
dicho: No, sino pon rey sobre nosotros. Ahora, pues, presentaos delante de
Jehová por vuestras tribus y por vuestros millares. 12:12; Y habiendo visto
que Nahas rey de los hijos de Amón venía contra vosotros, me dijisteis: No,
sino que ha de reinar sobre nosotros un rey; siendo así que Jehová vuestro Dios
era vuestro rey.
Así acabó la
verdadera teocracia en Israel. Sin embargo, Dios no abandonó al pueblo elegido,
ni Sus planes con respecto a ellos. Por pura condescendencia, Dios le
constituyó a Saúl. 1 Sam 9:15-17; Y un día antes que Saúl viniese, Jehová había revelado al oído de Samuel,
diciendo: Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de la tierra
de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará a
mi pueblo de mano de los filisteos; porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto
su clamor ha llegado hasta mí. Y luego que Samuel vio a Saúl, Jehová le
dijo: He aquí éste es el varón del cual te hablé; éste gobernará a mi pueblo. 10:22-24; Preguntaron,
pues, otra vez a Jehová si aún no había venido allí aquel varón. Y respondió
Jehová: He aquí que él está escondido entre el bagaje. Entonces corrieron
y lo trajeron de allí; y puesto en medio del pueblo, desde los hombros arriba
era más alto que todo el pueblo. Y Samuel dijo a todo el pueblo: ¿Habéis
visto al que ha elegido Jehová, que no hay semejante a él en todo el pueblo?
Entonces el pueblo clamó con alegría, diciendo: ¡Viva el rey! 12:13-22; Ahora, pues, he aquí el rey que habéis elegido, el cual pedisteis; ya veis
que Jehová ha puesto rey sobre vosotros. Si temiereis a Jehová y le
sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Jehová, y
si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros servís a Jehová vuestro
Dios, haréis bien. Más si no oyereis la voz de Jehová, y si fuereis
rebeldes a las palabras de Jehová, la mano de Jehová estará contra vosotros
como estuvo contra vuestros padres. Esperad aún ahora, y mirad esta gran
cosa que Jehová hará delante de vuestros ojos. ¿No es ahora la siega del
trigo? Yo clamaré a Jehová, y él dará truenos y lluvias, para que conozcáis y
veáis que es grande vuestra maldad que habéis hecho ante los ojos de Jehová,
pidiendo para vosotros rey. Y Samuel clamó a Jehová, y Jehová dio truenos
y lluvias en aquel día; y todo el pueblo tuvo gran temor de Jehová y de
Samuel. Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: Ruega por tus siervos a
Jehová tu Dios, para que no muramos; porque a todos nuestros pecados hemos
añadido este mal de pedir rey para nosotros. Y Samuel respondió al pueblo:
No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os
apartéis de en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón. No
os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son
vanidades. Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre;
porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo. Después a David. 16:1-12-13;
Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl,
habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de
aceite, y ven, te enviaré a Isa de Belén, porque de sus hijos me he provisto
de rey. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de
ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste
es. Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus
hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David.
Se levantó luego Samuel, y se volvió a Rama. El hombre según su
corazón 13:14; Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y
desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó
luego Samuel, y se volvió a Ramá. El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl,
y le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová. Hubo a continuación, al menos bajo los mejores reyes, una especie de
régimen semiteocrático. Pero no se trataba de nada más que un estado poco
satisfactorio y provisional.
Mediante sus profetas
(incluyendo al mismo David), el Señor anunció la venida del Mesías-Rey, que
establecería la perfecta teocracia, en conformidad a su plan eterno (25:7, 12-13, 16; Sal 2; ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán
los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos Contra Jehová y contra
su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, Y echemos de nosotros sus cuerdas.
El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos. Luego hablará
a ellos en su furor, Y los turbará con su ira. Pero yo he puesto mi rey Sobre
Sion, mi santo monte. Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres
tú; Yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como
posesión tuya los confines de la tierra. Los quebrantarás con vara de hierro; Como
vasija de alfarero los desmenuzarás. Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; Admitid
amonestación, jueces de la tierra. Servid a Jehová con temor, Y alegraos con
temblor. Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues
se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían. 45:7-8; Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios
tuyo, Con óleo de alegría más
que a tus compañeros. Mirra,
áloe y casia exhalan todos tus vestidos; Desde palacios de marfil te recrean. 72:1-11; Oh Dios, da tus juicios al rey, Y tu justicia al hijo del rey.
El juzgará a tu pueblo con justicia,
Y a tus afligidos con juicio.
Los montes llevarán paz al pueblo, Y los collados justicia. Juzgará a los afligidos del pueblo, Salvará a los hijos del menesteroso, Y aplastará al opresor. Te temerán mientras duren el sol Y la luna, de generación en generación. Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada; Como el rocío que destila sobre la tierra. Florecerá en sus días justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna. Dominará de mar a mar, Y desde el río hasta los confines de la tierra. Ante él se postrarán los moradores del desierto, Y sus enemigos lamerán el polvo. Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones. Todos los reyes se postrarán delante de él; Todas las naciones le servirán. Isa. 9:5-6; Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla, y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, pasto del fuego. Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 11:1-10; Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío. Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura. Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar. Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.
Los montes llevarán paz al pueblo, Y los collados justicia. Juzgará a los afligidos del pueblo, Salvará a los hijos del menesteroso, Y aplastará al opresor. Te temerán mientras duren el sol Y la luna, de generación en generación. Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada; Como el rocío que destila sobre la tierra. Florecerá en sus días justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna. Dominará de mar a mar, Y desde el río hasta los confines de la tierra. Ante él se postrarán los moradores del desierto, Y sus enemigos lamerán el polvo. Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones. Todos los reyes se postrarán delante de él; Todas las naciones le servirán. Isa. 9:5-6; Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla, y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, pasto del fuego. Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 11:1-10; Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío. Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura. Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar. Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.
El reinado glorioso
del Milenio será la última palabra del Señor sobre la tierra Ap. 20:1-10; Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran
cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el
diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo
encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones,
hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un
poco de tiempo. Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron
facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio
de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a
su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y
vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no
volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera
resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera
resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán
sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. Cuando los mil
años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a
las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a
fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del
mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de
los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los
consumió. Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y
azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y
noche por los siglos de los siglos. conduciendo a la manifestación de su reino eterno en
el cielo.
Conclusión
Al final de los tiempos Será restaurada la
Teocracia de Dios……. Isa.
2:2-4; Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será
confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será
exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán
muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del
Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque
de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará
entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en
rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación,
ni se adiestrarán más para la guerra. Isa.
9:6-7; Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su
hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno,
Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite,
sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en
juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los
ejércitos hará esto.
