La Iglesia Pródiga en un Mundo Pródigo
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
Tema: La Iglesia
Pródiga en un Mundo Pródigo
Texto: Hec cap. 20 versos 29-30; Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. 2 Cor 11:13-14-15; Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel.
Introducción
Ya escasean
los pastores fieles y verdaderos, hay muchos charlatanes que quieren mantener
sus ministerios activos con el sudor de la frente de sus Ovejas, porque Dios no
los respalda ya que buscan lo suyo propio y quieren mantener sus ministerios
robándole al pueblo los diezmos con maldiciones y engaños, simplemente este
tipo de ministros son los Cerdos del diablo. Si, ellos necesitan el dinero del
pueblo para servirle a Dios es porque Dios no los ha llamado y por eso dependen
de los creyentes fieles. Los Ministros de Dios saben vivir por fe y esperan en
Dios porque al que Dios llama respalda sin tener que decir que el cuerpo de
Cristo la iglesia esta maldita, si no le
traemos los diezmos, al decir que la iglesia esta maldita ya se sabe que solo
el diablo se atreve a maldecir la novia del Cordero de Dios, son verdaderos
perros y cerdos pero de parte de Dios no tienen un verdadero llamado; esos son
los pastores que pone el diablo. Por sus frutos se conocen, de Dios nadie se
burla ya sus vergüenzas están siendo manifestadas. La
iglesia está dormida mis hermanos en Cristo, es hora de despertar, el amor al
dinero, y lo mundano está enfriando la Iglesia, la amada novia del Señor Jesús
que viene a buscar pronto. Que Dios tenga misericordia y la guarde de la ira
venidera.
División
Concepto Definido de la palabra llamada Parábola
Una Parábola: Es un relato terrenal con significado Celestial; la parábola es uno de los métodos del arte de la oratoria para ilustrar una verdad moral o religiosa mediante una comparación extraída de la vida corriente. La parábola tiene grandes ventajas. La verdad presentada de esta forma queda más grabada en la memoria que una mera exposición didáctica: ninguna enseñanza acerca de la misericordia del Señor hacia los pecadores arrepentidos habría producido mejor efecto que la parábola del hijo pródigo.
Parábola del hijo Pródigo: Luc. 15 versos 11 al 32; También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. No muchos días después, juntandolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.
Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. El le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.
Comentario Teológico de la Parábola del hijo pródigo (Su interpretación)
La llamada Parábola del Hijo Pródigo es uno de los pasajes más hermosos de los que podemos hallar en el evangelio de Lucas. Nos ofrece una ilustración sobre el materialismo, la debilidad, el perdón y la redención. Además de una gran lección de amor. La misericordia tal como Cristo nos la ha presentado en la parábola del hijo pródigo tiene la forma interior del amor, que en el Nuevo Testamento se llama ágape. Esta parábola ha sido empleada innumerables veces, incluso por personas que no manifiestan fe en Cristo, ya que es mucho lo que se puede extraer de ella.
Al inicio del
capítulo 15 del evangelio de Lucas se nos muestra la situación bajo la que
Jesús relatará la llamada Parábola del Hijo Pródigo: Los recaudadores de
impuestos y los pecadores, en los que pueden caber desde los ladrones hasta las
prostitutas, están atentos a escuchar lo que Jesús está a punto de decir.
También hay entre el auditorio algunos fariseos y doctores de la ley. Pero
estos no están expectantes a lo que Jesús dirá, sino más bien murmuran y se
sorprenden porque Jesús atiende a pecadores y come con ellos. La acusación de
los fariseos y los escribas preparó el escenario para tres parábolas (la
tercera de ellas fue la del hijo pródigo), en las que Jesús les enseña a estas
autoridades judías y a nosotros en la actualidad, cómo trata Dios con los
pecadores.
Los personajes principales de este pasaje son tres:
el padre, el hijo menor y el hijo mayor. Del padre se
nos permite saber que era un hombre rico, de lo que se desprende que toda su
vida había trabajado empeñosamente hasta acumular una gran riqueza, tan grande
que aún y cuando el hijo menor le pide que le entregue la parte que en herencia
le corresponde, el padre no queda en carestía. También podemos discernir que
era un hombre muy generoso, pues los jornaleros tenían pan en abundancia, según
leemos en el versículo 17. En el hijo menor vemos el ejemplo claro del hijo que
fue educado con principios y consejos sabios, se notará esta educación cuando
después del sufrimiento y el hambre, producto de su mala cabeza, vengan la pena
y la culpa por haber fallado a su padre y a pesar de ello, toma muchas malas
decisiones. El hijo mayor fue educado al igual que el menor, con sabiduría y
esmero. Se le enseñó a trabajar y a administrar la riqueza. Este hijo, aunque
ha sido obediente y no ha hecho algo para que su padre sufra, sí tendrá que
aprender una gran lección.
Jesús relata
que un día el hijo menor se acerca al padre y le pide le entregue lo que le
corresponde como herencia. El padre hace de acuerdo a lo que el hijo le pide.
La respuesta del padre, que accede no solo a darle al hijo menor su parte de la
herencia, sino también el derecho a venderla, debió de parecerles inconcebible
a los que oyeron la parábola. Pero hay que decir que el padre era un
hombre sabio y el hijo no era un niño o adolescente, aún y cuando se le trate
en el relato como el “menor”. Aquí vemos dos cosas, la primera es que el padre
confiaba en el hijo y en la forma en cómo lo había educado. Y segundo, el padre
respetó el libre albedrío del hijo. Así que confiando en el buen juicio de
éste, reparte la herencia. No lo cuenta Jesús, pero quizá el hijo tuvo una
buena idea o negocio en el cual invertir esa herencia. Incluso el hijo pudo
haberlo planteado al padre y éste creer que era una buena oportunidad. O quizá
se dejó llevar por los consejos frívolos de falsos amigos. El caso es que este
heredero va a un país lejano, en el que no hace otra cosa que despilfarrar la
riqueza que le fue entregada. Este hijo insensato se olvida de su familia, de
su padre y se dedica a andar en fiestas y borracheras, convive con prostitutas
hasta quedar en la pobreza. Pero esta pobreza se hace más intensa porque al lugar
en el que reside le viene una situación crítica. Lo que en estos tiempos
conocemos como una crisis económica. Este hijo pasa, sin duda, por momentos muy
tristes. Aunque había trabajado, siempre lo había hecho en la propiedad
de su padre. Ahora no le queda de otra, si quiere comer, tendrá que ir a buscar
un trabajo, cosa difícil en un país en carestía.
El hijo halla
el trabajo más humilde que puede haber: alimentar a los cerdos. Esta parte se
presta para distintos significados. Hay que recordar que Jesús está hablando a
un auditorio mayormente judío. Ningún judío comía cerdo pues la ley Mosaica les
enseñaba que era un animal impuro. El contacto con estos animales les era
repugnante. Así que el tener este contacto con los cerdos, nos da a entender
hasta qué grado había caído económica y moralmente este hijo. Al cuidar a los
cerdos, siente envidia de ellos, así de impuros como son, porque al menos ellos
tienen qué comer pues su amo dispone de empleados para que los alimenten. En
cambio él, extranjero en esta tierra, no parece importarle a nadie. Si pasa
hambre o frío, si siente soledad, nadie le da consuelo.
Es entonces
cuando recuerda la vida que se vive en las tierras de su padre. Muy distinta a
la de aquí, en la que todo es pobreza. Allá los jornaleros tienen más pan del
que pueden comer. ¡Qué distinto a él!
Es así como
toma la decisión de hacer el camino de vuelta, pero sabe que ahora es una
situación distinta. Ha actuado de forma egoísta e imprudente. Sabe que su padre
ha estado triste y preocupado todo este tiempo por él. El llamado hijo pródigo
emplea una frase clave en el versículo 18: me pondré en camino a casa de mi
padre. Para los cristianos volver a la casa del Padre es reajustar la
vida, alejarse del pecado, arrepentirse de esa vida y pedir perdón. Al designar
a Dios con el nombre de “Padre”, el lenguaje de la fe indica principalmente dos
aspectos: que Dios es origen primero de todo y la autoridad transcendente y que
es al mismo tiempo bondad y solicitud amorosa para todos sus hijos. Es
decir, es autoridad y amor a la vez. Por eso que el hijo diga “volveré a la
casa de mi padre”, significa que aceptará el error, dejará de hacerlo, pedirá
perdón y atenderá la amonestación… pero también, gustosamente esperará el
abundante amor de parte del padre.
Del padre, se
nos dice en el relato, no espera a que el hijo llegue y pida perdón, no. El
padre, al igual que el celestial, está presto a manifestar su amor, por una
razón que más adelante se nos hace saber. No ha dicho una sola palabra el hijo,
cuando el padre ya lo abraza y lo besa. Tanta bondad desconcierta al hijo, pero
éste pide perdón a su padre por haber ofendido a Dios y a él. ¡Ya no merezco
llamarme tu hijo! dice el hijo apesadumbrado.
Y justo aquí
inicia la gran lección de amor que Jesús quiere comunicar. La Traducción
en Lenguaje Actual en los versículos 22-25 nos dice: Pero antes que el muchacho terminara
de hablar, el padre llamó a los
sirvientes y les dijo: “¡pronto! Traigan la mejor ropa y vístanlo. Pónganle un anillo, y también sandalias. ¡Maten
el ternero más gordo y hagamos una
gran fiesta, porque mi hijo ha
regresado! Es como si hubiera muerto, y ha vuelto
a vivir. Se había perdido y lo hemos encontrado.”Y comenzó la fiesta.
Para el padre
amoroso siempre hay tiempo para recomponer las cosas. Lo más difícil ya está
hecho, el hijo está aquí, de vuelta. Todo lo demás puede esperar. Ahora hay que
reconfortar a este hijo. Hacerle saber que se le ama. Por eso el padre ordena
que este hijo sea vestido y calzado. Pero no con lo que esté a la mano o con lo
que sea. No. El padre es específico y dice que traigan lo mejor de cada cosa,
la mejor prenda, el calzado y además un anillo. Ordena que se mate una ternera,
la mejor y que se inicie el banquete. ¡Cómo no celebrar si este hijo ha vuelto
a la vida! No faltará quien piense que el
padre exageraba al decir que el hijo estaba muerto y ha renacido. Pero no es
así, no es ninguna exageración. La desobediencia a los consejos de los padres
conduce al sufrimiento. Esto lo vemos en la sociedad, es cosa de todos los
días.
La Palabra de
Dios aconseja: “Escucha, hijo mío, la disciplina de tu padre, y no abandones la
ley de tu madre”. Pero Jesús visualiza una forma de estar muerto aun más
dañina. Esa es la muerte en sentido espiritual. Recordemos que el hijo le dijo
a su padre: he pecado contra Dios y contra ti. El hijo con esta frase deja muy
claro que su padre lo educó también en sentido espiritual. Así que al padre más
que otra cosa, lo que le preocupa es la cuestión espiritual de su hijo. Por eso
el padre al ver a su hijo, no puede más que alegrarse, pues ese hijo
verdaderamente ha vuelto a la vida.
El versículo 25
nos hace saber que el hijo mayor trabajaba en el campo. Cuando volvió de esta
labor escuchó la música, preguntó a un sirviente sobre la razón de la fiesta.
Éste le dijo que su hermano había vuelto y que su padre, contento por lo mismo,
había decidido celebrar. El hijo mayor se enojó por la acción de su padre. Se
enojó tanto que hasta su padre prácticamente le rogó que entrara. Cuando se habla de esta parábola se habla mayormente de la vida
disoluta del hijo menor, pero se desatiende la situación no menos grave del
hijo mayor. Los pecados del primero eran más que evidentes: borrachera,
fornicación. Pero los del segundo eran la soberbia y el orgullo. Pensaba que él
era merecedor de todo, pues siempre había hecho cuanto le había mandado su
padre y éste no se lo había reconocido. Como Jonás cuando Jehová lo envía a
anunciar la condenación de los ninivitas, este hijo se siente en un escalón
moral por encima de su hermano. Quizá hasta haya pensado que su hermano, tan
sumergido en el pecado como estaba, no tenía remedio. Jonás lo pensaba de los
ninivitas, por eso se molestó cuando supo que Jehová había “escuchado” sus
lamentos y les daría otra oportunidad. En este hijo podemos ver un dejo de
fariseísmo. Ellos se sentían escrupulosamente observantes de la ley. Era como
si siempre “hubieran obedecido al padre” de la parábola. Aquí se ve el dilema
de la ley o la fe y la gracia. No es que la ley no importe. Pero de nada vale
cumplirla si se hace por deber, sin amor ni compasión. El hijo creía que todo
lo merecía porque él siempre hacía la voluntad del padre… estaba en un error.
Su padre lo ama no por su obediencia, sino porque es su hijo. Así nuestro Padre
celestial: nos ama no por lo que hacemos, sino porque somos su creación. A
nosotros nos corresponde esforzarnos por entender ese amor y vivir en armonía
con él.
Pero volvamos al relato: El hijo increpa al padre. “¡Ahora que vuelve ese hijo tuyo, después de
malgastar todo tu dinero con prostitutas, matas para él el ternero más gordo!”.
Nótese la soberbia del hijo mayor: tu hijo. No dijo mi hermano, no. Dijo
tu hijo, de modo despectivo. Quizá lo considera moralmente tan bajo para
nombrarlo hermano. De la abundancia del corazón habla la boca, dice la
Biblia y este hijo muestra su única preocupación: el bien material
despilfarrado. No pregunta si su hermano está bien. A él solo le importa el
capital perdido. El padre entonces le hace ver que todo cuanto él tiene le
pertenece pues ha sido obediente y leal. Pero su hermano está vivo de nuevo y
eso es digno de celebrar. Aquí de nuevo Jesús nos da una
enseñanza mayor: a los que cumplen la ley se les da lo que se les ha prometido,
no por mérito sino por gracia, pero antes deben ser capaces de sentir amor y
mostrar misericordia. Los escribas y fariseos estudiaban la ley y la cumplían,
pese a esto Jesús les profetizó que su casa les sería quitada. La razón: la
dureza de corazón.
Con esta
parábola, Jesús muestra a los fariseos y a los doctores de la ley que es más
importante para Dios un pecador que se arrepiente que un grupo que se siente
justo. De hecho la Biblia dice que hay alegría en el cielo cuando un
pecador se arrepiente.
Comentario Teológico Bíblico Básico. Por otra parte, cuando un Profeta o un predicador debían reprender a un personaje que no fuera aceptar su culpabilidad, podían usar una parábola habilidosa para cautivarlos e iluminar su conciencia. Como ejemplo podemos mencionar al profeta Natán que se sirvió de una parábola para reprochar al rey David su adulterio con Betsabè y el asesinato del marido de ella, Urías Heteo. 2 Sam cap. 12 versos 1 al 11; “Jehová envió a Natán a David; y viniendo a él, le dijo: Había dos hombres en una ciudad, el uno rico, y el otro pobre. El rico tenía numerosas ovejas y vacas; pero el pobre no tenía más que una sola corderita, que él había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tenía como a una hija. Y vino uno de camino al hombre rico; y éste no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar para el caminante que había venido a él, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y la preparó para aquel que había venido a él. Entonces se encendió el furor de David en gran manera contra aquel hombre, y dijo a Natán: Vive Jehová, que el que tal hizo es digno de muerte. Y debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo tal cosa, y no tuvo misericordia. Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl, y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón. Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer. Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol.”
Subdivisión
Comentario Teológico Bíblico. He podido observar que cada día que pasa la que está llamada a ser la Novia y Esposa del Cordero es la que le pone límites al Santo de Israel y lo hace con extraordinaria habilidad. Enfocados en tanta mercadotecnia "cristiana" metida como Congreso de Mujeres... Congreso de Varones... Seminarios Apostólicos... Campamentos de Jóvenes, Seminarios Matrimoniales... y la lista sigue, algunos hasta descabellados... y cuando sales de ahí vienes con una gran cabeza llena de cosas, menos de la presencia del Espíritu Santo en tu vida... y te sientes Igual o peor que cuando entraste...
Cristo es ahora herido en la casa de sus amigos... El Santo Libro del Dios Viviente sufre más ahora de sus expositores que de sus opositores. Si hay grados en la muerte, entonces la peor muerte que conozco es predicar acerca del Espíritu Santo sin la unción del Espíritu Santo. Este dicho mencionado es el cumplimiento de la Parábola del Trigo y la Cizaña. Mat cap. Versos 24 al 30; “Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.”
Pienso y digo... ¡¡Dios mío, si nuestra
ignorancia e incredulidad hacia tu bendita Palabra, es tan evidente, y nuestra
ineptitud nos lleva a la oscuridad teológica y nuestra espiritual pobreza te
han agraviado, entonces, sin misericordia Señor, escúpenos de tu boca!! Si no
puedes hacer nada de nosotros ni por nosotros, por favor, Dios Todopoderoso,
haz algo sin nosotros; Capacita y prepara otro pueblo... Envíales, Hermosos
como la luna llena, claros como el sol y terribles como un ejército en orden...
reaviva a una iglesia enferma y apóstata, y transforma un mundo sumergido en el
pecado más execrante; predicho por tu amado Hijo Jesucristo en los evangelios y
denominados como los días de Noé y los días de Lot. Luc cap. 17 versos 26-28-29; “Como fue en los días de Noé,
así también será en los días del Hijo del Hombre. Asimismo como sucedió en los
días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo
fuego y azufre, y los destruyó a todos.”
Y lo más triste... Estamos más interesados en tener iglesias con aire acondicionado,
que llenas del fuego del Espíritu Santo... Nunca creí que cuando me estaba
preparando para presentar defensa del Evangelio iba a ser usado para la misma
iglesia... Recordemos... La letra mata más el Espíritu es la que da vida. (2 Cor. 3:6) Todavía
tenemos tiempo de volver a la Senda Antigua... tiempo de volver a la iglesia
que no podía ni dormir presentando oración e intercesión por las almas... Que
sea Dios haciendo esto realidad en nuestras iglesias y en nuestras vidas.
Conclusión
Comentario Teológico Bíblico Básico Final. ¿Cuál es el
reto más complejo y difícil para la Iglesia Contemporánea? Compaginar la
inmutabilidad (Firmeza, constancia, Conservación), de su mensaje, sus raíces
históricas y su proyección de futuro con las tendencias contemporáneas, las
nuevas tecnologías y el relativismo del pensamiento actual. La sociedad
postmoderna del siglo XXI plantea unas carencias morales y espirituales concretas
que a la Iglesia corresponde llenar. ¿Quiere que su mensaje cristiano impacte
en el entorno social del siglo XXI? Entonces necesita construir un puente entre los dos milenios que la turbulenta
historia del pensamiento cristiano abarca. Urge recuperar las raíces históricas
de nuestra fe y exponerlas en el entorno actual como garantía de un futuro
esperanzador.
Efe cap. 5 versos 22 al 27; Las
casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el
marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual
es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a
Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos,
amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí
mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento
del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia
gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese
santa y sin mancha. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de
Cristo y de la iglesia.
Eze cap. 16 versos 41;
Quemarán tus casas a fuego, y harán en ti juicios en presencia de muchas
mujeres; y así haré que dejes de ser ramera, y que ceses de prodigar tus
dones.
Cristo Jesús echa fuera a los cambistas del templo: Luc
cap. 19 versos 45-46; “Y entrando en el templo,
comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en
él, diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de
oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
Se acerca la visitación del Señor a su iglesia
para dar cumplimiento a su Palabra profética en la primera epístola del apóstol Pedro cap. 4 versos
16-17-18; “Pero si alguno padece como cristiano, no se
avergüence, sino glorifique a Dios por ello. Porque es tiempo de que el juicio
comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el
fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y: Si el justo con dificultad se
salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?”
Isa cap. 54 versos 4 al 9; “No
temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás
afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la
afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. Porque tu marido es tu
Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de
Israel; Dios de toda la tierra será llamado. Porque como a mujer
abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la
juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo. Por un breve momento te
abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. Con un poco de ira
escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré
compasión de ti, dijo Jehová tú Redentor. Porque esto me será como en los
días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la
tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré.”
Mat cap. 16 verso 18; “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca
edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”
Por tanto, el diablo
resolvió destruir a la iglesia cristiana con el mismo método empleado
anteriormente: la introducción del paganismo y la idolatría en la iglesia, y la
alianza de ésta con los mundanos. “Cuando la iglesia primitiva se corrompió al
apartarse de la sencillez del Evangelio y al aceptar costumbres y ritos
paganos, perdió el Espíritu y el poder de Dios; y para dominar las conciencias
buscó el apoyo del poder civil. Cada vez que la iglesia empleó el poder del
estado, resultó en maldición para el pueblo fiel de Dios.

0 Comentarios