Estudio Bíblico
Guerra Espiritual
Autor
Teólogo. Cruz Monasterio
Guerra Espiritual 1
Tema: Guerra Espiritual
Texto: (Lucas 22:31-32; “Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.”) (Luc. 9:1; “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.” 10:19; “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.”)
Introducción
La Guerra Espiritual: Es una realidad que se menciona en la Biblia. Aunque no podemos verla con nuestros ojos físicos, es una batalla que se libra en el mundo espiritual y que tiene consecuencias en el mundo físico. En este estudio, exploraremos lo que la Biblia dice sobre la guerra espiritual y cómo podemos participar en ella. La guerra espiritual es un concepto fundamental en la fe cristiana y se refiere a la lucha contra las fuerzas del mal y las tentaciones que amenazan nuestro crecimiento espiritual y nos alejan de Dios. (Heb. 12:1; “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. Stg. 1:12; “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.”) En este sentido, la Biblia nos brinda una gran cantidad de versículos que nos animan a fortalecernos en la fe y a prepararnos para esta lucha espiritual. La Guerra Espiritual: Es una realidad que debemos enfrentar con valentía y fortaleza, y la Biblia nos brinda una gran cantidad de versículos que nos animan a prepararnos y a luchar contra las fuerzas del mal. A confiar en Dios y en su palabra, podemos vencer cualquier desafío y avanzar en nuestro crecimiento espiritual.
1.-. La Existencia de la Guerra Espiritual: La Biblia nos enseña que existe una lucha espiritual entre el bien y el mal. Efesios 6:12 dice: "Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes."
Comentario Teológico Bíblico. En este versículo, Pablo nos muestra que la lucha espiritual no se trata de una batalla física, sino de una batalla que se libra en el mundo espiritual. Los "principados y potestades" son términos que se refieren a los ángeles caídos que gobiernan el mundo espiritual del mal. Los "poderes de este mundo de tinieblas" se refieren a los espíritus malignos que influyen en los asuntos del mundo físico. Las "huestes espirituales de maldad en las regiones celestes" se refiere a los demonios y espíritus malignos que habitan en los lugares celestiales.
¿Cuáles son las armas espirituales para vencer al enemigo?: Hay varias armas espirituales que podemos usar para vencer al enemigo, algunas de las cuales incluyen:
1. La Oración (1 Tes. 5.17; “Orad sin cesar.”)
2. La Palabra de Dios (Heb. 4:12; “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”)
3. La Adoración (Sal. 156:6; “Todo lo que respira adore a Jehová. Aleluya.”)
4. La Fe (Heb. 11:1; “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”)
5. La Vida Santa (Heb. 12:14; “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”)
6. La Familia de la Fe (Efe. 3:15; “De quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra.”)
2.-. La armadura de Dios: Dado que estamos en una lucha espiritual, necesitamos una armadura espiritual para protegernos. Efesios 6:13-17 nos dice: "Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios."
Uno de los Capítulos más relevantes en este sentido es Efesios 6:10-18; “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.”)
Comentario Teológico Bíblico. La armadura incluye el cinturón de la verdad, la coraza de justicia, el calzado los pies con el apresto de la paz, el escudo de la fe, el casco de salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. En estos versículos, Pablo nos muestra que Dios nos ha dado una armadura espiritual para protegernos en la lucha espiritual. La "Verdad" Se refiere a la verdad del Evangelio y la Palabra de Dios. La "Coraza de Justicia" se refiere a la justicia de Dios que se nos atribuye en Cristo. El "apresto del evangelio de la paz" se refiere a estar preparados para compartir el Evangelio con los demás. El "Escudo de la Fe" Se refiere a nuestra confianza en Dios y su Palabra. El "Yelmo de la Salvación" Se refiere a nuestra seguridad en la salvación que tenemos en Cristo. La "Espada del Espíritu" se refiere a la Palabra de Dios, que es nuestra arma ofensiva contra el enemigo.
3.-. Oración, Ayuno y Vigilia: La Oración el Ayuno y la Vigilia son herramientas poderosas en la guerra espiritual. Jesús dijo en Mateo 17:21: "Pero este género no sale sino con oración y ayuno." (Mat. 26:41; “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.”)
Comentario Teológico Bíblico. En este versículo, Jesús nos muestra que la oración y el ayuno son herramientas poderosas en la guerra espiritual. La oración nos permite comunicarnos con Dios y pedir su ayuda en la lucha espiritual. El ayuno nos ayuda a enfocarnos en Dios y a negar nuestros deseos carnales para buscar la voluntad de Dios. Estas tres prácticas espirituales nos ayudan a acercarnos más a Dios y a fortalecer nuestra relación con él.
4.-. Resistir al diablo: La Biblia nos enseña en Santiago 4:7: "Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros."
Comentario Teológico Bíblico. En este versículo, Santiago nos muestra que debemos someternos a Dios y resistir al diablo. Al resistir al diablo, podemos vencer sus tentaciones y ataques. Pero para poder resistir al diablo, debemos primero someternos a Dios y buscar su ayuda en la lucha espiritual. La sumisión a Dios implica reconocer su autoridad en nuestras vidas y seguir su voluntad en todo momento.
5.-. La victoria en Cristo: En la guerra espiritual es posible gracias a la obra redentora de Cristo en la cruz. Colosenses 2:15 dice: "Despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz."
Comentario Teológico Bíblico. En este versículo, Pablo nos muestra que Jesús despojó a los principados y potestades en la cruz y triunfó sobre ellos. Jesús venció al enemigo en la cruz y nos dio la victoria sobre la lucha espiritual. La victoria en Cristo significa que podemos vivir en libertad y en paz, sabiendo que el enemigo ha sido derrotado.
Conclusión
En este estudio bíblico sobre la guerra espiritual, hemos visto que existe una lucha espiritual entre el bien y el mal. La armadura de Dios, la oración el ayuno y la vigilia, y resistir al diablo nos da la victoria en Cristo; estos sacrificios son fundamentales para vencer en esta batalla espiritual. Debemos tomar en serio la realidad de la guerra espiritual y equiparnos adecuadamente para luchar contra el enemigo. Pero gracias a la obra redentora de Cristo, podemos tener la victoria en la lucha espiritual y vivir en libertad y en paz.
Guerra Espiritual 2
Tema: Guerra Espiritual
Texto: (Stg. 4:7; “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”
Introducción
¿Que es una guerra espiritual?: Es cuando los hijos de Dios entramos en conflicto con las fuerzas de las tinieblas; el ejemplo mas claro lo encontramos en las Santas Escrituras en el Libro de Daniel en el Cap. 10:2-3-12 al 21; “En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas. Entonces vino el ángel Gabriel y hablo conmigo y me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días. Mientras me decía estas palabras, estaba yo con los ojos puestos en tierra, y enmudecido. Pero he aquí, uno con semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí mi boca y hablé, y dije al que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión me han sobrevenido dolores, y no me queda fuerza. ¿Cómo, pues, podrá el siervo de mi Señor hablar con mi Señor? Porque al instante me faltó la fuerza, y no me quedó aliento. Y aquel que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez, y me fortaleció, y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi Señor, porque me has fortalecido. El me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá. Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe.”)
A.-. Enemigos a Combatir
1.-. El Mundo (Stg. 4:1 al 4; “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.”) (1 Jn. 2:16; “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.”)
2.-. La Carne (1 Ped. 4:1 al 4; “Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías. A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan.”)
3.-. El Diablo (1 Ped. 5:8; “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”)
4.-. Los Enemigos Invisibles (Efe. 6:12; “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”) (Col. 2:15; “Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”)
B.-. Conquista sobre o mediante:
1.-. La Palabra de Dios (Efe. 6:17; “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.”)
2.-. La Armadura de Dios (Efe. 6:10 al 17; “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.”)
3.-. La Fe (1 Jn. 5:4-5; “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?.”)
4.-. La Promesa de Cristo (Jn. 16:33; “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”)
C.-. Los Soldados de Cristo deben:
1.-. Evitar Problemas Mundanos (2 Tim. 2:4; “Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.”)
2.-. Orar (Efe. 6:18; “Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.”)
3.-. Negarnos a Nosotros Mismos (1 Cor. 9:25-27; “Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido Heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.”)
4.-. Soportar Dificultades (2 Tim. 2:3 al 10; “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo. Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa. Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.”)
5.-. Controlarse (1 Tes. 5:6; “Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.”)
6.-. Estar Alertas (1 Cor. 16:13; “Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.”)
7.-. Usar toda la Armadura de Dios (Efe. 6:11; “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.”)
Conclusión
(2 Cor. 10:4 al 6; “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.”)
(2 Tes. 3:39; “Pero el Señor es fiel, y él los fortalecerá y los protegerá del maligno.”)
Comentario Teológico Bíblico Básico. Cuando el Señor Jesucristo desarrollo su ministerio terrenal se le considero el Súper Hombre porque por espacio de tres años tuvo atado a Satanás y saqueo sus vienes, .y abrió las puertas de la cárcel a sus presos. (Isa. 61:1 al 3; “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.”)
(Luc. 11:21-22; “Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.”) (Ap. 1:18; “Y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.”)

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