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Estudio Bíblico
Es ese realmente
el origen de la iglesia católica
Autor
Teólogo: Cruz Monasterio
Estudio Bíblico
Tema: Es ese realmente el origen de la iglesia católica
Texto: Predicción de la apostasía. "Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad." (1 Tim. 4:1-3).
Introducción
¿Cuál es el origen de la Iglesia Católica?
En el año 313 de la era
cristiana, el Emperador Claudio Constantino ya había sido sobrepasado. Esto lo
obligó a promulgar su famoso “Decreto de Tolerancia,” lo que logro que algunos
cristianos salieran a la luz pública. Incluso Claudio Constantino cambio sus
vestiduras de Cesar, por una vestimenta religiosa e intento unificar a los
romanos y a los cristianos.
Para ello se declaró el
primer Papa y cambio el nombre de todas las deidades (Ídolos) emplazándolas por nombres cristianos; por ejemplo a Cupido le llamo Jesús, a Venus la llamo
la virgen María. Así todos los demás ídolos adquirieron nombres cristianos, de
modo que los creyentes les veneraran: Aquí nace la Iglesia Católica Apostólica
Romana. Cuando Constantino dejo el poder dio al obispo de roma el título de
Sumo Pontífice Máximo he hizo de él un segundo Papa.
División
La Iglesia Católica Romana sostiene que su origen se encuentra en la
muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo aproximadamente en el año 30 de
nuestra era. La iglesia Católica se proclama a sí misma como la Iglesia por la
que murió Jesucristo, la Iglesia que fue establecida y construida por los
apóstoles.
¿Es ese realmente el origen de la Iglesia Católica?
Por el contrario. Aún una lectura superficial del Nuevo Testamento
revelará que la Iglesia Católica no tiene su origen en las enseñanzas de Jesús
o Sus apóstoles. En el Nuevo Testamento, no hay mención del papado, la
veneración o adoración de María (o de la inmaculada concepción de María, la
perpetua virginidad de María, la ascensión de María, o María como corredentora
y mediadora), las peticiones a los santos en el cielo por su intercesión, la
sucesión apostólica, las ordenanzas de la iglesia funcionando como sacramentos,
el bautismo infantil, la confesión de pecados a un sacerdote, el purgatorio,
las indulgencias, o la autoridad paralela de las tradición eclesiástica y la
Escritura. Así que, si el origen de la Iglesia Católica no se encuentra en la
enseñanza de Jesús y Sus apóstoles, como están registradas en el Nuevo
Testamento, ¿cuál es el verdadero origen de la Iglesia Católica?
Durante los primeros 280
años de la historia cristiana, la cristiandad fue prohibida por el imperio
romano, y los cristianos fueron terriblemente perseguidos.
Esto cambió después de
la “conversión” del emperador romano Constantino. Constantino “legalizó” el
cristianismo en el Edicto de Milán en el año 313. Después en el 325 d. C. Constantino convocó al Concilio de Nicea en un intento por unificar la
cristiandad. Constantino visualizó el cristianismo como una religión que
pudiera unir al Imperio Romano, el cual en ese tiempo comenzaba a fragmentarse
y dividirse. Mientras esto hubiera parecido ser un desarrollo positivo para la
iglesia cristiana, el resultado fue todo menos positivo. Al igual que Constantino se negó a adoptar de lleno
la fe cristiana, sino que continuó con muchas de sus creencias y prácticas
paganas; así también la iglesia cristiana que Constantino promovió era una
mezcla del verdadero cristianismo con el paganismo romano.
Constantino descubrió
que con la gran extensión del Imperio Romano, tan diverso y expansivo, no todos
accederían a renunciar a sus creencias religiosas y abrazar el cristianismo en
su lugar. Así que Constantino permitió, y aún promovió la “cristianización” de
las creencias paganas. Y
así, creencias completamente paganas y totalmente antibíblicas le dieron nuevas
identidades al “cristianismo” Algunos claros ejemplos de ello son los
siguientes:
(1)
El Culto a Isis, una religión de la madre-diosa egipcia, fue absorbida
dentro del cristianismo, reemplazando a Isis con María. Muchos de los títulos
que fueron usados por Isis, tales como “Reina del cielo”, “Madre de Dios”, y
“theotokos” (quien dio vida a Dios) fueron adjudicados a María. Se le concedió
a María un exaltado papel en la fe cristiana, mucho más allá de lo que la
Biblia describe de ella, para atraer a los adoradores de Isis a la fe, que de
otro modo no hubieran adoptado. Las primeras claras señales de la Mariología
católica ocurrieron en los escritos de Origen, quien vivió en Alejandría, Egipto,
el cual resultaba ser el punto focal de la adoración a Isis.
(2)
El Mitraísmo era una religión en el Imperio
Romano del I hasta el V siglo d. C. Era muy popular
entre los romanos, especialmente entre los soldados romanos, y posiblemente fue
la religión de muchos emperadores romanos. Mientras que nunca se le concedió un
estatus “oficial” al Mitraísmo en el Imperio Romano fue de hecho la religión
oficial, hasta que Constantino y los siguientes emperadores romanos
reemplazaron el Mitraísmo con el Cristianismo. Una de las características
claves del Mitraísmo era una comida de sacrificio, la cual consistía en comer
la carne y beber la sangre de un toro. Mitras, el dios del Mitraísmo, estaba
“presente” en la carne y la sangre del toro, y cuando eran consumidas, se
otorgaba la salvación a aquellos que tomaban parte en la comida del sacrificio.
(Teofagia, la práctica de comer el cuerpo de un dios). El Mitraísmo también
tenía siete “sacramentos”, haciendo que las similitudes entre el Mitraísmo y el
catolicismo Romano sean demasiadas para ser ignoradas. Constantino y sus
sucesores fundaron un fácil substituto de la comida sacrificial del Mitraísmo
en el concepto de la Cena del Señor / La Comunión Católica. Tristemente,
algunos de los primeros cristianos comenzaron a añadir el misticismo a la Cena
del Señor, rechazando el concepto bíblico de un simple acto de adoración y
recordatorio de la muerte y derramamiento de sangre de Cristo. La romanización
de la Cena del Señor hizo la transición a una consumación del sacrificio de
Jesucristo, conocido ahora como la Misa Católica / la Eucaristía.
(3) La mayoría de los emperadores romanos (y
ciudadanos) eran enotista. Un enotista es alguien que cree en la
existencia de muchos dioses, pero que tiene un enfoque primario en un dios en particular,
o considera a un dios en particular como supremo sobre los otros dioses. Por
ejemplo, el dios romano Júpiter, era supremo sobre el “panteón” (la totalidad
de los dioses) romano. Los marinos romanos con frecuencia eran adoradores de
Neptunio, el dios de los océanos. Cuando la Iglesia Católica absorbió el
paganismo romano, simplemente reemplazó el “panteón” de dioses con los santos.
Así como el panteón de dioses romanos tenía un dios del amor, un dios de la
paz, un dios de la guerra, un dios de la fuerza, un dios de la sabiduría, etc.,
la Iglesia Católica tiene un santo que “está a cargo” de cada una de estas
características, y existen muchas otras categorías. Igualmente, así como muchas
ciudades romanas tenían un dios específico para la ciudad, también la Iglesia
católica provee sus “santos patrones” para las ciudades.
(4) La supremacía del obispo romano (el papado), fue creado con
la ayuda de los emperadores romanos. Siendo la ciudad de Roma el centro de gobierno del imperio
romano, y con los emperadores romanos viviendo en Roma, la ciudad de Roma se
levantó como preeminencia en todas las facetas de la vida. Constantino, y sus
sucesores, dieron su apoyo al obispo de Roma como el supremo gobernante de la
iglesia. Desde luego, era mejor para la unidad del imperio romano, que el
gobernante y la sede de la religión se encontraran centrados en el mismo lugar.
Mientras que muchos otros obispos (y cristianos) se resistieron a la idea de
que hubiera un obispo romano supremo, eventualmente el obispo romano se elevó a
la supremacía, a través del poder y la influencia de los emperadores romanos.
Cuando el imperio romano se colapsó, los papas tomaron el título que
previamente había pertenecido a los emperadores romanos – “Pontificus Maximus”.
(5) Se pueden dar muchos otros ejemplos, pero estos cuatro pueden
ser suficientes para demostrar el verdadero origen de la Iglesia Católica. Desde luego, la
Iglesia Católica Romana niega el origen pagano de sus creencias y prácticas. La
Iglesia Católica disfraza sus creencias paganas bajo capas de complicada
teología. La Iglesia Católica excusa y niega su origen pagano tras la máscara
de la “tradición eclesiástica”. Reconociendo que muchas de sus creencias y
prácticas son
(6) totalmente ajenas a la Biblia; la Iglesia Católica está forzada
a negar la autoridad y suficiencia de las Sagradas Escrituras.
Conclusión
El origen de la Iglesia
Católica es el trágico compromiso del cristianismo con las religiones paganas
que la rodeaban. En
vez de proclamar el Evangelio y convertir a los paganos, la Iglesia Católica
“cristianizó” las religiones paganas, y “paganizó” el cristianismo. Al
mezclar las diferencias y borrar las características distintivas, si, la
Iglesia Católica se hizo a sí misma atractiva a la gente del imperio romano.
Uno de los resultados fue que la Iglesia Católica se convirtiera en la religión
suprema en el “mundo romano” durante siglos. Sin embargo, otro resultado fue la
más dominante forma de apostasía del cristianismo del verdadero Evangelio de
Jesucristo y la verdadera proclamación de la Palabra de Dios.
2 Timoteo 4:3-4 declara, “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana
doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a
sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a
las fábulas.”
